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Sofía Olivera. · Foto: Alessandro Maradei

Sofía Olivera.

Foto: Alessandro Maradei

Sofía Olivera: “Mi padre me dijo que me metiera en el fútbol porque me veía muy felíz”

El presente futbolístico de la delantera que pasó de jugar a la pelota por diversión a ser la estrella del clásico femenino.

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En una época en la que las jugadoras del medio local que más se destacan tienen la posibilidad de salir al exterior, las juveniles son diamantes en bruto para los distintos planteles del campeonato uruguayo. En Nacional y Peñarol hay jóvenes que están haciendo sus primeras armas y que sorprenden mostrando condiciones. En la primera fecha hubo clásico y la figura fue Sofía Olivera, una delantera de 19 años que debutó ese mismo día con la camiseta tricolor.

El Gran Parque Central es el punto de encuentro, el hall principal nos recibe en silencio. Pocos minutos después, aparece la heroína del clásico. No hay ovación por parte de los trabajadores del recinto. ¿La hubiese habido si se tratara de un jugador del plantel masculino?

Nos disponemos a conversar, para eso nos dirigimos “al Gardel”, el sector de la tribuna principal en el que se ubica la estatua en homenaje al cantante y compositor identificado con Nacional.

Mientras subíamos las escaleras, hablamos de Danubio, equipo al que la delantera se sumó para ser parte de la sub 14 y posteriormente de la sub 16. Sofía debutó con la franja en la segunda división, en 2022 ante Peñarol. En esa misma época se dio su primera participación en la selección sub 17 con Daniel Pérez, pero antes de que todo eso sucediera, hubo una primera vez con el deporte que la hace felíz.

¿Cómo fue empezar a jugar al fútbol?

Empecé un poco tarde, no hice baby, arranqué más o menos con 12 o 13 jugando un campeonato de fútbol 5 con mi tía; eran un poco mayores, pero me animé. En ese entonces, mi padre vio en Instagram que Nacional, Danubio y otros equipos estaban pidiendo jugadoras y me lo comentó. A mi me quedaba cerca Danubio, entonces fui. Me re entusiasmó todo y papá me dijo que me metiera en el fútbol porque me veía muy feliz. Desde ese momento me acompañan todos los fines de semana.

¿Tenés algún referente en tu entorno que te haya incentivado?

Si, mi tía y mis hermanos son tremendos jugadores. Mi hermano Matías es zaguero, y mi hermano Marcelo es extremo como yo, a veces intercambiamos ideas y entrenamos juntos como en la pretemporada pasada, me pasó que terminé con Danubio y me quedó enero libre, entonces me enganché a entrenar con él y le metimos mucho, yo quería llegar con las condiciones necesarias para estar en Nacional. Mi padre nos ayudó, siempre nos apoyó en lo deportivo, buscaba ideas y ejercicios para entrenarnos.

¿Cómo llegaste a Nacional?

Me mandó un mensaje Gustavo [Pérez, en ese momento el DT de sub 19] que estaba muy interesado en conocerme y que me citaba para hablar. Yo fui como para entrenar, y cuando me vio me aclaró que era solo una charla, pero yo quería demostrarle que quería estar ahí, que quería ser parte. Y se me dio. Acepté sin pensarlo, sabiendo que era un club grande y que iba a tener mucha competencia, que estaba llegando a un equipo donde son todas gurisas que quieren lograr el mismo objetivo. Notaba que tenían los medios para cumplir mis metas, me brindaban todo y claro, ellos aspiran a la grandeza, por así decirlo.

De ahí pasé a sub 19 con [Valeria] Colman, que fue también muy lindo porque empecé a cumplir sueños, salimos campeonas, algo que no me había tocado vivir nunca antes. Ese título en inferiores nos dio la posibilidad de ascender.

El plantel mayor

¿Qué tiene de particular el equipo?

El nivel es muy alto, todos los días tenés que competir por estar en la oncena, para ser convocada al finde. La mayoría fue o es de selección. El vestuario es muy divertido, cuando nos juntamos todas nos reímos mucho.

¿Cómo ves el trabajo de Paula Navarro, la nueva entrenadora?

Viene con mucho conocimiento de Chile. Es la primera vez que estoy con una entrenadora extranjera y se nota que trae muchas ideas nuevas, que tiene un conocimiento espectacular. También entra lo cultural. Creo que a Nacional le va a servir mucho porque puede innovar, tanto en la forma de juego como en eso de motivarnos.

¿Qué te pide que hagas?

Que disfrute, siempre dice que disfrutar es lo principal. Como extremo me pide que sea original; que tire caño en el área, que no importa si es área mía o del otro, que busque hacer el gol.

¿Cómo se plantearon encarar el año teniendo en cuenta que tienen Copa Libertadores?

Es algo en lo que hace hincapié la técnica, en tener metas claras. Una de esas metas es salir campeonas, ese es el primer paso. En cuanto a la Libertadores, para mí estar en esa copa ya es algo impresionante. Pero también hay que dejar bien a Nacional, eso es lo principal. Queremos pasar de fase, obvio. Además se nos vienen otras competiciones que también suman muchísimo. Todo sirve para aprender, viajás al exterior, conocés nuevas jugadoras con más talento, eso también te pone a prueba.

Foto del artículo 'Sofía Olivera:  “Mi padre me dijo que me metiera en el fútbol porque me veía muy felíz”'

Foto: Alessandro Maradei

Cancha grande

¿Cómo viviste, en general, la experiencia clásica?

Con muchas emociones, Nervios y ansiedad en la previa, el día antes me temblaban las manos, quería que empezara el partido. Ayuda mucho hablar, escribir, estaba pensando en vivir el momento, en disfrutar, día a día, paso a paso y no pensar en otra cosa. Un rato antes del comienzo habló Paula, nos dijo que disfrutar era lo principal, al igual que el compromiso y la actitud. Que había que dejar todo por la compañera, que si una se iba por las ramas había que seguirla, seguir corriendo. Luego nos quedamos con Jose [Villanueva], que para mí es una referente muy importante, las palabras de ella te entran como balazos. Después con alegría, había mucha energía y, cuando se iban dando las cosas, ya se sentía la felicidad. Estar en un clásico te genera como una explosión.

¿Alguna vez te habías imaginado haciendo dos goles en ese partido?

No, no podía creerlo. Cuando mi compañera se tiró como loca por esa pelota y caí que era gol, no sabia cómo reaccionar. Salí corriendo al banco a abrazar a todas. El segundo lo marcaron ellas y en el tercero se armó una jugada muy linda que estuvimos practicando toda la semana: la trenza y la salida del arco. Cuando terminó el partido lo remarqué: “Viste, profe, por algo lo practicamos, salió”.

¿Qué significa en lo personal y en lo colectivo?

En lo personal muchísimo, porque fue el debut con la casaca de Nacional, los primeros minutos en primera, la primera fecha, los goles, mi crecimiento, el pensar en poder seguir marcando y poder viajar al extranjero, que esto sea visto. A nivel grupal fueron los primeros tres puntos y de visitantes, es importantísimo.

Te referías a las jugadas preparadas, lo que también se vio es la idea de juego de Paula Navarro: salir tocando desde el fondo, avanzar de a poco para alcanzar la zona ofensiva con la tenencia de la pelota ¿sienten que lo aplicaron en el clásico?

Sí, buscaba eso, lo entrenamos toda la semana. Trabajamos en las salidas de arco y en distintas ideas para poder generar, en las paredes, en jugar mucho por afuera, no tanto por dentro. En el último gol estaba atacando Peñarol cuando recuperamos, fue impresionante como entraron Agos [Marcora] y Juli [Ladós], que también estaban debutando en Nacional. Se entendieron muy bien conmigo para armar la jugada, por eso Paula quedó tan felíz.

Hablemos de sueños dentro del fútbol, ¿cuánto es o no para vos poder asentarte en la selección principal?

Es una ilusión poder estar en la mayor porque para mí es lo más grande que puede haber. Veo todos los partidos y es increíble todo lo que tenés que dedicarle ahora para que te terminen llamando. Sigo mucho a Belén Aquino, que está brillando afuera. Me imagino en la selección y sé que para eso tengo que seguir así. Tengo que demostrar mi compromiso, actitud y ganas, sobre todo que vean que lo disfruto mucho, eso te abre puertas.

Mencionaste a Belén y es, hasta ahora, la que logró el pasaje al exterior más destacado, jugó una final Intercontinental con Corinthians. ¿Te imaginás jugando al fútbol fuera del país?

Sí, obvio. Además yo debuté contra Belén siendo sub 14, estando en Danubio. Tengo una foto parada al lado de ella. En ese momento no podía creer la jugadora que tenía al lado. La sigo, inspira. La he visto jugando en Corinthians, cuando hizo su primer gol ahí lo viví como si fuera yo, me pone muy felíz que esté ahí.

El ping pong

¿En qué posición te gusta jugar? Porque has pasado por varias

Sí, de varias. Pero me gusta el extremo. Me gusta encarar, me gusta correr muchísimo.

¿Tenés pensado dedicarte a algo más aparte de jugar al fútbol?

Me gusta la nutrición y también me gustaría ser entrenadora, estoy pensando en agarrar algún equipo de baby o algo así.

¿Tenés algún referente a nivel mundial más allá de Belén Aquino?

Salma Paralluelo, la del Barcelona que fue atleta antes de ser jugadora, eso tiene mucho que ver con que hoy esté brillando.

¿Cómo es un día en la vida de Sofia Olivera?

Empiezo muy temprano, a eso de las 5 de la mañana desayuno y me voy a entrenar al club. A las 11.00 o 12.00 llego a casa y descanso. Los martes y los jueves tengo entrenamiento en la noche con sala en Nacional. Y el resto de la semana estudio, hago el liceo nocturno.

¿Qué opinas de cómo es el fútbol femenino en general? El tema de ese crecimiento o no, que hay hoy en día, sobre todo acá en Uruguay.

Sí, ha tenido mucho crecimiento. Yo me pongo a hablar con Mari [Marisa Chazarreta], que es nuestra utilera, una gran jugadora, ha pasado por grandes clubes. Es una gran pionera de nuestro fútbol y el crecimiento que ha tenido es impresionante, tiene que ver con cómo lucharon por todo. Ojalá siga así y se dé en todos los clubes, porque nosotras en Nacional tenemos muchas cosas que capaz que las otras no. Pero es como seguir dando ese pasito a cada una, viniendo a entrenar, poniéndolo mejor de uno, porque después el club tiene eso y apoya.