En la mañana calurosa de Playa del Carmen, la selección uruguaya volvió a entrenar este martes en el training center del Fairmont Mayakoba, su búnker de preparación, antes del decisivo partido del viernes ante España. Durante los 15 minutos abiertos que se le permiten a la prensa se vieron los primeros movimientos de una práctica que tendrá mañana su sesión a puertas cerradas, día en que Marcelo Bielsa seguramente haga pruebas con el equipo que parará en Guadalajara. Al menos así ha sido la metodología hasta ahora.
Este martes, los arqueros –los tres: Fernando Muslera, Sergio Rochet y Santiago Mele– trabajaron bajo el mandato del preparador Enzo Ferrari, mientras los jugadores suplentes ejecutaron ejercicios físicos en el borde de la cancha, donde el material dispuesto dejaba entrever que la sesión después incluiría tareas sobre césped. En ese grupo estaban Nicolás de la Cruz, Darwin Núñez –dos de los que jugaron varios minutos ante Cabo Verde-, Matías Viña y José María Giménez, entre otros.
Por lo visto y dada la metodología de Bielsa, nada se puede analizar de lo visto con respecto a dos cambios, que son más de la opinión pública que de lo que trabaja el DT: uno en el arco, donde Rochet podría quedarse con el puesto titular; otro con Josema desde el vamos. Con respecto a este último, la diaria confirmó que el jugador está 100% apto para, si Bielsa lo decide, entrar desde el arranque. Es más, según supimos, se muere de ganas de jugar.
Mientras esto sucedía en el césped, en el gimnasio abierto al pie de la cancha el tono era más bien relajado, entre estiramientos, circuitos de pesas, charlas y las bromas de costumbre. Manuel Ugarte, Rodrigo Bentancur, Agustín Canobbio, Federico Valverde y Maxi Araújo fueron quienes compartieron la rueda de mate. Después de un par de rondas se concentraron en el trabajo físico, primero con ejercicios de flexibilidad y movilidad, y luego musculación. Desde lejos se notó una imagen de grupo unida y serena, pese a la presión que genera la necesidad de sumar frente a España para continuar en el Mundial.
Al término de los 15 minutos de entrenamiento abierto, llegó Marcelo Bielsa. Entró por un borde y caminó hacia el centro de la cancha, donde sus asistentes, Pablo Quiroga y Diego Reyes, lo esperaron con los apuntes en la mano.
Fuera de la práctica, la diaria vio una escena que no pasó inadvertida: Jorge Giordano, director de Selecciones Nacionales, y el presidente de la Asociación Uruguaya de Fútbol, Ignacio Alonso, caminaron por los alrededores de Mayakoba, próximos al campo de entrenamiento pero fuera de la práctica. La presencia conjunta de las dos principales cabezas del proceso, en plena semana de definición, deja entrever algo más que una caminata de protocolo, con Alonso intentando conocer de primera mano cómo está el grupo desde lo anímico tras los dos empates y antes del choque decisivo ante la roja.
La jornada del miércoles será clave, pero el equipo entrenará a puertas cerradas. El jueves habrá nuevamente 15 minutos de acceso matutino para los medios, y después la delegación emprenderá el viaje de casi tres horas hasta Guadalajara. Al llegar allí, como es habitual, un futbolista y el cuerpo técnico darán la conferencia de prensa en el estadio donde se jugará el partido ante España.
