El partido fue para valientes. Llovizna constante, frío, viento. Una noche totalmente inhóspita para jugar al fútbol y mucho más para ir a la tribuna. No acompañó el espectáculo ni el resultado para ninguno de los dos equipos, esos tres puntos que pueden transformar toda adversidad climática en alegría. El empate no cambió la realidad de ninguno de los dos equipos, que no pudieron aprovechar el traspié de Deportivo Maldonado para subir un peldaño en la anual. Si Cerro Largo gana, el carbonero ya no estará en la cima de la serie en soledad.
Un cuento chino
Peñarol comenzó mejor. Sin lucir ni lograr un juego atildado, se plantó en el campo rival y manejó las acciones. Racing esperó en bloque bajo, con dos líneas bien plantadas que tuvieron como premisa la defensa, para luego desplegarse al ataque. Al carbonero le costó encontrar los caminos; volvió a tener buen toque por el medio pero careció de profundidad por las bandas, un problema que se repite desde el primer semestre. La centralización del juego permitió que el rival se acomodara en el trámite.
Con los minutos, el equipo de Sayago comenzó a soltarse y pasó de dominado a dominador, pese a tener el viento en contra. Guillermo Cotugno fue tirando el equipo hacia adelante desde la banda derecha, donde se combinó bien con Esteban da Silva para crear peligro.
Álex Chino Vázquez recogió un balón al borde del área tras una pifia de Roberto Fernández y lo transformó en gol con un remate certero hacia el palo derecho del golero. Volvió a anotarle a Peñarol, como en el Apertura. Desde que se puso en ventaja, la escuelita tuvo varias situaciones más, en todas las cuales Washington Aguerre evitó que la diferencia fuera mayor en el resultado.
Rescató algo
Peñarol entró al segundo tiempo con línea de tres, un cambio táctico que buscó profundidad por las bandas, pero no resultó. Racing siguió siendo superior como en el cierre del primer tiempo. El pecado de la escuelita fue no terminar bien las aproximaciones al área rival, tomando malas decisiones en la zona cumbre de la cancha.
Diego Aguirre siguió con las variantes. Al carbonero le costó entablar juego colectivo, pero un envío al área llevó a que Diego Cheuquepal tomara de la camiseta a Abel Hernández. Esteban Ostojich pitó el penal a instancias del VAR y el experimentado delantero lo cambió por gol con un buen remate que batió a Federico Varese, que se estiró pero no llegó.
Luego de la igualdad, el aurinegro creció, empujado por su gente. La velocidad de Luis Angulo fue importante y Facundo Batista tuvo la más clara sobre el final, pero no pudo desviar al arco un centro atrás en el que el atacante definió en el área chica.
En un partido lento, con poca dinámica y deslucido, igualaron Racing y Peñarol. El resultado que no le sirve a ninguno de los dos, que mostraron un rendimiento que difícilmente haya dejado conformes a los entrenadores.
