La tormenta que azotó la noche del martes en el Gran Parque Central tuvo su reflejo en el campo de juego, donde Nacional hizo agua por todos lados y terminó goleado ante Tigre, en el partido de ida de los playoffs para avanzar a octavos de final de la Copa Sudamericana 2026, donde espera por su rival Montevideo City Torque.
El equipo argentino, que venía de quedar eliminado en la Copa Argentina ante Independiente Rivadavia, vapuleó al tricolor con un gol tempranero y otros dos justo antes del cierre del primer y segundo tiempo, respectivamente. Bruno Zuculini se fue expulsado en Nacional al inicio del complemento.
Mal arranque
Si el equipo de Jorge Bava llegaba a la noche de copa con la misión de dejar atrás los malos resultados y el flojo campeonato local, cambiar el chip y recuperar el nervio competitivo ante un rival argentino accesible, que permitiera mirar el segundo semestre con otra perspectiva en la competencia internacional, esa idea duró dos minutos.
Conocidos errores defensivos le pusieron el partido cuesta arriba desde el arranque. Tigre tuvo un tiro libre sobre la banda izquierda, que levantó Gonzalo Pity Martínez, talentoso ex River Plate que reforzó al equipo de Diego Dabove esta temporada. En el segundo palo la bajaron y en el primero apareció suelto, sin marcas, Jalil Elías, para pararla y definir ante la salida de Alexis Arias, a los dos minutos de juego.
Con la ventaja, Tigre se replegó y Nacional buscó adelantarse, pero sin ideas ni conexión ofensiva. El tricolor tuvo otra vez a Baltasar Barcia como arma predilecta, volcado a la derecha, pero el extremo volvió a estar impreciso e inconsecuente. Hubo pausa de hidratación, bajo la lluvia, y la hinchada pidió un poco más de aquello, cuando iba menos de media hora de juego.
Como frente a Wanderers, el que aclaró las cosas en ataque fue Maxi Gómez, pero tirándose a la banda, dejando sin referencia el área. Gómez produjo una de las mejores de Nacional con un centro desde la derecha que pasó al arquero y que Silvera no pudo definir en el segundo palo. Silvera probó una de afuera, quizá en la única elaboración productiva del tricolor, pero a las manos del arquero Zenobio.
El mejor momento tricolor, apenas una sensación de empuje, apoyada en la suba del volumen de la hinchada y el ritmo del redoblante al final del primer tiempo, culminó, sin embargo, con el segundo gol de Tigre: un golazo de Ignacio Russo, después de una jugada que armaron por la izquierda y que el delantero definió desde el vértice del área con un derechazo con rosca al segundo palo.
Tocando fondo
Bava metió mano en un equipo sin respuesta, inseguro e impreciso. Entraron Agustín Rogel, Tomás Verón Lupi y Pavel Núñez por Sebastián Coates, Barcia y Silvera, pero el intento de solución se vio menoscabado por la expulsión de Bruno Zuculini, que recibió su segunda amarilla antes de los cinco minutos del segundo tiempo. Y la lluvia siguió cayendo.
Tigre, con la ventaja y un hombre de más, jugó tranquilo, movió la pelota con paciencia y la tuvo para defenderse. Apareció la jerarquía de Pity Martínez y el buen juego de los jóvenes del equipo de Victoria, como Jabes Saralegui y Santiago López. Nacional, hundido, recuperaba y casi no tenía opciones para salir rápido en ataque. Tigre consiguió el tercero, otro gran gol, ya en la hora, con un zurdazo al ángulo de Elías Cabrera.
Durísima derrota para Nacional, que deberá intentar cambiar la cara la próxima semana de visita en Victoria, Buenos Aires, aunque con una serie prácticamente liquidada y un equipo que no ha dado muestras de rebeldía ni mucho menos de mejoría o solidez.
