Con goles de Luciano Cosentino y Joaquín Zeballos, Wanderers se impuso a Nacional en el duelo correspondiente a la sexta fecha del Intermedio. El bohemio de Mathías Corujo ratifica su buen momento, se mantiene invicto en el torneo y, por lo menos hasta que juegue Deportivo Maldonado, es el líder de la serie B, en posición de ir a buscar la final, aunque todavía mira de reojo la tabla del descenso. Nacional jugó mal, se quedó con uno menos por la expulsión del arquero Alexis Martín Arias al inicio del segundo tiempo y en el final consiguió un descuento, con gol de Luciano Boggio, que apenas maquilló el resultado.
Maximiliano Silvera, de Nacional y Fabricio Formiliano, de Wanderers.
Foto: Rodrigo Viera Amaral
El golpe justo
Nacional arrancó mejor y en los primeros minutos tuvo los acercamientos más peligrosos al arco bohemio. Primero, con un tiro de esquina que el zaguero costarricense Francisco Calvo bajó en el segundo palo y nadie pudo conectar adentro. Después, Maxi Gómez –el más claro del ataque tricolor, jugando y haciendo jugar– la bajó en el borde del área y esperó la subida de Camilo Cándido por la izquierda para filtrar un pase justo; el lateral mandó el centro atrás que cruzó toda el área chica sin que nadie la pudiera empujar.
Enseguida, un pelotazo largo del arquero bohemio, Agustín Buffa, desnudó algunos desajustes en el fondo tricolor. La pelota pasó a los que fueron a buscarla arriba en la línea media y le quedó a Facundo Labandeira, que se fue solo rumbo al arco, pero se apuró y definió mal. El puntero derecho del bohemio se destacó: con él empezó la jugada del gol en la mitad de la primera parte.
Mathías Corujo, entrenador de Wanderers.
Foto: Rodrigo Viera Amaral
Los desajustes defensivos de Nacional seguían ahí y Labandeira, después de una buena pared con el lateral Nahuel Furtado, se la mandó a Joaquín Zeballos, que estaba en medio de los zagueros tricolores, al borde del área. Si la dejaba pasar, la pelota le llegaba a Cosentino, solo en el segundo palo, pero no lo hizo: recibió, quiso girar y fue Sebastián Coates quien se la arrimó, tras sacársela a Zeballos. Cosentino definió de primera y de zurda, cruzado, para poner en ventaja a Wanderers.
El gol suscitó el desconcierto tricolor. Salvo por las intervenciones de Maxi Gómez, que por lo general aclaró el ataque, no tuvo buenas acciones. Atacó con insistencia por la derecha con Baltasar Barcia, que no estuvo nada bien y finalizó al menos cinco jugadas con malos centros en el primer tiempo. El tricolor se fue al entretiempo con un murmullo de disconformidad y frustración del público tricolor en el Gran Parque Central.
Nicolás Queiróz, de Wanderers y Luciano Boggio, de Nacional.
Foto: Rodrigo Viera Amaral
Fatídico error y se fue el partido
Con intención de acomodar el equipo en el segundo tiempo, Jorge Bava sacó a Nicolás Lodeiro, que casi no intervino en el juego, y puso al juvenil Agustín dos Santos. Con más ganas que juego y con el empuje de la hinchada de atrás del arco de Buffa, el arranque del complemento tuvo a Nacional en ataque con pelotas quietas. Tiró varios córneres y así volvió a generar riesgo. Boggio estuvo a punto de empujar adentro una pelota que había quedado suelta en el área, pero lo cerró justo un defensor.
Wanderers desactivó la amenaza por intermedio de Buffa, que descolgó uno de los centros y le puso un pase largo, a espaldas de la defensa, a Labandeira. Fue tan bueno que obligó al arquero Alexis Martín Arias a salir a cortar. El argentino midió mal, tuvo que manotearla fuera del área y se fue expulsado en su segundo partido con la camiseta tricolor.
El sacrificado para el ingreso de Luis Mejía fue Emiliano Ancheta, y Barcia bajó al lateral. El arquero panameño, que había perdido la titularidad con el recién llegado, atajó tres o cuatro clarísimas para Wanderers; la primera, segundos después de ingresar de apuro, cuando el bohemio levantó el centro al segundo palo, y otra desde el córner que vino enseguida. Más tarde, le sacó un mano a mano a Labandeira y, en definitiva, dio la seguridad que necesitaba el tricolor en el arco para intentar remontar el partido.
Jugadores de Wanderers celebran el segundo gol del equipo convertido por Joaquín Zeballos.
Foto: Rodrigo Viera Amaral
El problema fue en el otro costado, donde el equipo de Bava no estuvo inspirado. Maxi Silvera, que hoy volvió a ser titular, casi no la tocó y salió para darle ingreso a Tiziano Correa, otra incorporación, que tampoco pudo mostrar demasiado. El argentino Bruno Zuculini, que también salió en el segundo tiempo, dio un tiro en el palo.
Wanderers hizo el segundo justo cuando el reloj pisaba los 45 y el árbitro Andrés Matonte había añadido diez minutos que le ofrecían al tricolor un resto de esperanza. Otra salida larga de Buffa, Jonás Luna la peleó por la banda derecha y se la ganó a Tomás Viera (que entró por Francisco Calvo), se metió al área y tiró un centro que Mejía cortó, pero le quedó a Zeballos para meterla de frente.
Tras el saque del medio, Nacional la tiró al área, Gómez la peleó arriba y le quedó a Boggio, que la bajó con el pecho y definió contra el palo con la derecha. Volvía la ilusión y al partido le quedaban unos minutos intensos, en los que el bohemio tuvo chances de aumentar la ventaja con un par de llegadas claras y Nacional tiraba pelotazos con ansias de conseguir agua en el desierto. Pero no pudo. Los minutos transcurrieron en favor de Wanderers, que se quedó con un triunfazo.
