El titular de la Dirección General de Educación Secundaria (DGES), Manuel Oroño, acudió este martes al inicio de clases en el liceo 23 Hugo Licandro Martínez, de Sayago, que aloja a alumnos de ciclo básico. Durante la jornada se realizó una bienvenida a los estudiantes, tal como sucedió en la jornada de este lunes en la escuela 89. Junto con él se presentaron otras autoridades de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), como su presidente, Pablo Caggiani, y el ministro de Educación y Cultura, José Carlos Mahía.

La matrícula de Secundaria para este inicio de clases es de 215.000 estudiantes distribuidos en 312 liceos de todo el país. Así lo informó Oroño durante la jornada de este martes, y si bien aseguró que las condiciones para el comienzo de clases se presentan “muy bien”, también admitió que comprenden “algunas dificultades”. “Las condiciones están muy bien, aunque no son las ideales”, completó.

Este año el liceo 23 suma a su matrícula 250 nuevos alumnos de séptimo año, compartió su director, Julio Oddone, durante la bienvenida. Por su parte, Oroño recalcó durante el encuentro el compromiso de la ANEP de garantizar el derecho a la educación pública para todas y todos, y agregó que para eso es necesario contar con “el apoyo y el acompañamiento de todas las familias”.

Por otra parte, el director de la DGES señaló que “no aprendemos en soledad” y que para poder hacerlo es necesario “generar vínculos con otros humanos”. Por eso mismo, aseguró que es “muy importante el diálogo, una escucha atenta y la conformación de comunidades educativas que permitan la construcción del conocimiento significativo”.

¿En qué condiciones comienzan las clases en Secundaria?

En este contexto, Oroño respondió en rueda de prensa sobre algunos puntos vinculados a las condiciones en las que comienzan las clases en Secundaria, y señaló que el 93% de las horas del subsistema ya fueron asignadas a profesores en todo el país.

Por otra parte, aseguró que ningún grupo de séptimo u octavo año presenta superpoblación en liceos del territorio nacional, mientras que sostuvo que este comienzo del año lectivo es “bueno”.

Sin embargo, señaló que hay zonas donde existe “más complejidad” e hizo referencia a barrios de Montevideo, como La Teja o el Cerro, donde algunos liceos de ciclo básico presentan una alta demanda de matriculación y una capacidad insuficiente para albergar a toda la población estudiantil. En ese sentido, explicó que la situación se intenta resolver mediante la creación de nuevos grupos o la redistribución de estudiantes a otros liceos cercanos.

En cuanto a las condiciones edilicias de los centros educativos, Oroño se refirió a la situación del liceo 8 de Montevideo, tal como lo había hecho días atrás el presidente de la ANEP. Según explicaron las autoridades, este centro no comenzará los cursos esta semana, ya que se prevé una mudanza del establecimiento –por un período aún indeterminado– debido a daños que sufrió su estructura a raíz de las obras de un edificio lindero. Respecto a esto, Oroño no dio explicaciones sobre cuándo comenzarán las clases para estos estudiantes ni cuándo se concretará por completo la mudanza.

Sobre el mismo asunto, también señaló que, aunque “lleva tiempo”, se están tomando medidas para la construcción de nuevos edificios, y mencionó las obras de anexos en la localidad de Las Piedras y el liceo Paso Carrasco 2, que comprende grupos de bachillerato y donde hasta el momento existía un solo centro. En cuanto al plan de futuras obras, dijo que “está previsto una progresiva construcción de obra nueva y de mantenimiento” para asegurar “mejores condiciones”.

“Apostamos mucho a que se genere una comunidad educativa y se mejoren los vínculos intraliceo y con las familias”

En el marco del inicio de cursos, las autoridades recordaron algunos beneficios disponibles para los estudiantes. Este es el caso de las becas Butiá, cuyo período de inscripción se extiende hasta el 16 de marzo, según recordó Oroño. A su vez, hizo referencia a la instalación de 28 nuevos comedores en liceos, un beneficio vinculado a la ampliación del tiempo educativo. “En este momento, a nivel de enseñanza media, junto con UTU, estamos alimentando a 20.000 estudiantes y vamos a pasar a 40.000”, aseguró, y señaló que los comedores tendrán la capacidad de alimentar a 60 estudiantes a la vez. Además, indicó que también funcionarán como espacios para realizar tutorías estudiantiles y acompañamientos para quienes así lo requieran.

Asimismo, señaló que la ampliación del tiempo educativo en los centros incluye, además de tutorías estudiantiles, espacios de recreación e integración. “Nosotros apostamos mucho a que se genere una comunidad educativa y se mejoren los vínculos intraliceo y con las familias”.

Sobre esto último, dijo que la idea es crear talleres orientados a generar espacios de convivencia y participación, con el objetivo de crear las “condiciones para el diálogo” mientras se comparte la jornada.

A su vez, agregó que gracias a convenios con la Secretaría Nacional del Deporte, y con algunas intendencias, será posible crear espacios para la práctica de educación física, con la intención de expandirlos a centros ubicados en el medio rural.