La Federación Nacional de Profesores de Educación Secundaria (Fenapes) cuestionó la propuesta presupuestal del Poder Ejecutivo para la educación y consideró que existe una diferencia significativa entre los recursos solicitados por la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) y los finalmente previstos en el proyecto de ley de Rendición de Cuentas, que este martes ingresará formalmente al Parlamento.
Luego de que ayer se conociera la rendición de cuentas presentada por la ANEP sobre su ejercicio 2025 ante el Parlamento, donde el organismo solicita un incremento de 3.100 millones de pesos para 2027, el secretario general de Fenapes, Emiliano Mandacen, explicó a la diaria que esta cifra representa un número aún más reducido del monto inicialmente planteado en el presupuesto quinquenal, donde el organismo había partido de una cifra de 8.500 millones de pesos.
Sin embargo, el proyecto remitido por el Poder Ejecutivo para la ANEP contempla una asignación de 300 millones de pesos para 2027, además de 200 millones de pesos para 2028 y otros 200 millones para 2029, recursos que se financiarán mediante reasignaciones presupuestales. En ese sentido, para Mandacen este hecho representa una “diferencia presupuestal muy importante”, ya que el monto previsto significa apenas una fracción de los recursos que la propia ANEP entendió necesarios para atender sus prioridades.
Por su parte, el secretario de la organización sindical sostuvo que, si bien valoran las medidas de apoyo previstas en esta Rendición de Cuentas, como la ampliación de becas, los comedores escolares y otras políticas de asistencia, considera que esas acciones por sí solas no resuelven los problemas de fondo del sistema educativo. “No basta con políticas compensatorias”, afirmó, y agregó que aunque estas herramientas “saludables” y “bienvenidas” deben ser acompañadas por “soluciones estructurales para el sistema educativo”, como también para el sistema de protección social.
Consultado sobre la posibilidad de que el Parlamento introduzca modificaciones al proyecto durante su tratamiento, Mandacen consideró que el margen para discutir cambios se ve “muy restringido”. A su entender, la posibilidad de realizar cambios es acotada, debido a que cualquier aumento de recursos para la educación implicaría reasignar partidas destinadas a otras áreas prioritarias para el Estado.
En cuanto a las consecuencias que podría tener esta diferencia entre los recursos solicitados y los asignados, Mandacen señaló con principal preocupación el deterioro en el mantenimiento de algunos centros educativos que presentan “serias dificultades” y explicó, en esta línea, que Secundaria no contará con los fondos necesarios para atender obras de conservación y reparación en algunos liceos, lo que afectará edificios de gran valor histórico, como el del liceo Miranda o el del Instituto Alfredo Vásquez Acevedo.
Finalmente, Mandacen vinculó la discusión presupuestal con las desigualdades sociales que atraviesan al sistema educativo. En ese sentido, sostuvo que algunos informes del Instituto Nacional de Evaluación Educativa muestran que las condiciones materiales de vida de los estudiantes tienen una incidencia directa en sus trayectorias educativas, aspecto que hace que quienes cuentan con mejores condiciones materiales presenten trayectorias más estables y mejores oportunidades de aprendizaje.
