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Feminismos Violencias
Ciudad de Gaza, en Palestina, el 2 de junio. Foto: Abdalhkem Abu Riash, Anadolu, AFP

Ciudad de Gaza, en Palestina, el 2 de junio. Foto: Abdalhkem Abu Riash, Anadolu, AFP

Naciones Unidas advierte sobre un “aumento vertiginoso” de casos de violencia sexual en conflictos armados

El último informe de la organización internacional revela que el uso de la violencia sexual como arma de guerra se duplicó en 2025 en comparación con el año anterior; por primera vez, la lista de países incluye a Israel y Rusia.

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En el marco del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia Sexual en los Conflictos, que se conmemora cada 19 de junio, ONU Mujeres alertó que la violencia sexual “sigue siendo una de las expresiones más devastadoras de los conflictos” armados y un “flagelo” que incluye esclavitud y explotación sexual; trata con fines de explotación sexual; acoso sexual; embarazo, aborto o esterilización de manera forzada; matrimonio forzoso; violaciones grupales y otras formas de abuso sexual y de tortura.

La representante especial de la ONU sobre Violencia Sexual en los Conflictos, Pramila Patten, advirtió en entrevista con la agencia Efe que los casos de violencia sexual en conflictos bélicos “han sufrido un aumento vertiginoso de más del 100% desde 2024”. De hecho, el informe anual de la organización afirma que en 2025 se registraron en todo el mundo cerca de 10.000 casos de violencia sexual relacionada con conflictos, más del doble que la cifra del año anterior. El documento denuncia que “violaciones, esclavitud sexual y secuestros siguen utilizándose como armas de guerra y represión política” en África, Medio Oriente, Europa y el Caribe.

En concreto, la ONU documenta casos de violación, violación en grupo, esclavitud sexual, matrimonios forzados, trata de personas y secuestros cometidos por 15 actores estatales y 62 no estatales en 21 países afectados por conflictos. El país con más casos reportados es Haití, seguido de República Democrática del Congo y Sudán. En este último informe aparecen por primera vez Israel y Rusia.

De todas formas, las cifras registradas “no deben interpretarse como un panorama completo, sino como un indicio de un patrón mucho más amplio de violaciones que siguen pasando en gran medida desapercibidas y de las que apenas se denuncia”, aclaró Patten en un comunicado institucional.

Por otro lado, las mujeres y las niñas siguen siendo las principales víctimas –representan más del 90% de los casos identificados–, aunque “los hombres y los niños también fueron víctimas de violencia sexual, a menudo en centros de detención y como forma de tortura”, mientras que las personas LGBTI+ “se enfrentaron a un mayor riesgo de persecución y acoso selectivos”, señala el documento. Otro dato que aporta es que las víctimas tenían entre 1 y 70 años.

Patten señaló que a la violencia sexual suelen sumarse “abusos físicos extremos”, incluidos asesinatos tras las violaciones y suicidio entre las sobrevivientes. “En esencia, este informe trata sobre el sufrimiento humano de todas estas sobrevivientes y comunidades que viven a la sombra de la guerra”, afirmó la representante de ONU.

La violencia sexual en un nuevo escenario mundial de conflictos y recortes

La inclusión de Israel y Rusia en la lista de países que utilizan la violencia sexual como arma de guerra se produce después de que ninguno de los dos tomara ni una de “las medidas preventivas enviadas por el Consejo de Seguridad de la ONU para evitar su presencia en la lista”, dijo Patten a Efe.

La ONU documentó un total de 31 casos de violencia sexual por parte de las fuerzas de seguridad de Israel a 17 mujeres y niñas palestinas y 14 palestinos, “especialmente en contexto de centros de detención”, especificó la funcionaria. En este país, “el seguimiento y la verificación de los casos se vieron gravemente obstaculizados por la falta total de acceso de los observadores de la ONU”, denunció.

En paralelo, Patten dijo que el organismo internacional verificó 310 casos de violencia sexual perpetrados por fuerzas rusas, principalmente contra prisioneros de guerra ucranianos y detenidos civiles. Sin embargo, Rusia “no ha dicho ni una palabra desde que recibió la notificación en agosto”, así como tampoco ha tomado “ninguna de las medidas preventivas para evitar que se incluyera a este país en la lista”, cuestionó la especialista.

Durante esa entrevista, Patten también denunció que los recortes de financiación a distintas agencias de la ONU, ordenados principalmente por el gobierno de Estados Unidos que lidera Donald Trump, “han impactado de forma severa” en la atención a víctimas en países como Malí, Somalia y República Centroafricana, donde “se están recortando más del 70% de los refugios de acogida integral y de la prestación de servicios contra la violencia de género”. Otro ejemplo que puso es Afganistán, donde “se han cerrado 400 centros de salud y más de 100 centros de atención a la violencia de género”.