La inteligencia artificial (IA) ya dejó de ser una tecnología del futuro para convertirse en una realidad que atraviesa la vida cotidiana, el trabajo y las instituciones públicas. Bajo esa premisa, autoridades de la Intendencia de Montevideo y de la Agencia de Gobierno Electrónico y Sociedad de la Información y del Conocimiento (Agesic) coincidieron en que el desafío radica en cómo preparar al Estado para hacer que el avance de esta tecnología contribuya a mejorar la vida de las personas.
Durante el segundo encuentro del Ciclo de Innovación realizado por la comuna este viernes, la directora ejecutiva de Agesic, Cristina Zubillaga, sostuvo que la IA “nos viene invadiendo”, mientras que la gerenta de Innovación Pública de la Intendencia, Andrea Apolaro, y la secretaria general, Viviana Repetto, remarcaron que las instituciones deben prepararse para una transformación que ya está en marcha.
También compartieron la idea de que el Estado debe asumir un rol activo frente a estos cambios. Para las jerarcas, la inteligencia artificial no resolverá por sí sola los problemas públicos: harán falta políticas, regulación, formación y espacios de diálogo para aprovechar sus oportunidades, reducir sus riesgos y evitar que profundice desigualdades.
Al abrir la jornada, Apolaro explicó que el ciclo surgió de la necesidad de generar espacios de diálogo entre posiciones diversas sobre la IA. “Cuando íbamos a eventos que hablaban sobre inteligencia artificial, nos pasaba que encontrábamos mesas donde todo el mundo estaba a favor y en la siguiente estaban absolutamente todos en contra. Así era difícil el diálogo. Entonces pensamos que estaría buenísimo generar un encuentro entre personas diferentes que pudieran traer también miradas distintas a este tema”, señaló.
Apolaro sostuvo que el foco de este segundo encuentro fue analizar la relación entre la inteligencia artificial y la sociedad, y cómo los cambios tecnológicos están obligando a las instituciones a repensar su funcionamiento. “Nuestro cometido es pensar qué nos está pasando, por qué estos cambios tan acelerados influyen hoy en nuestras instituciones y en las personas”. “La IA está de moda, es verdad, porque parece que lo fuera a resolver todo, pero capaz que lo que nos tenemos que preguntar es qué cosas resuelve y qué cosas nosotros vamos a seguir poniendo en el centro, que tienen que ver con la humanidad y con cómo seguimos tomando decisiones”, afirmó.
Mientras tanto, la secretaria general de la Intendencia de Montevideo, Viviana Repetto, sostuvo que la IA es una “realidad”, que está “instalada” y va transformando la forma en que las personas trabajan, aprenden, producen conocimiento y se comunican. Asimismo, planteó que la irrupción de la inteligencia artificial obliga al Estado a pensar no solo en la incorporación de nuevas tecnologías, sino también en la forma en que organiza la vida colectiva. “No es solo una discusión de tecnología, sino una conversación sobre el futuro de nuestra sociedad”, afirmó.
A su juicio, las instituciones públicas tienen la responsabilidad de desarrollar capacidades para conducir esta transformación y asegurar que la tecnología contribuya a mejorar la calidad de vida de las personas.
“Quienes estamos frente a responsabilidades de gobierno, que tenemos que resolver los problemas cotidianos, también tenemos que tener la capacidad de pensar un poquito más allá, de desarrollar capacidades en la institución que nos permitan comprender los cambios estructurales que se dan. Para eso, las instituciones tenemos que prepararnos”, afirmó.
Repetto advirtió que la automatización puede aumentar la productividad, pero también profundizar desigualdades si no existen políticas que orienten su implementación. “Los algoritmos no son neutrales, los datos pueden reproducir sesgos y la automatización puede aumentar enormemente la productividad, pero también concentrar oportunidades o beneficios solo para unos pocos. Es ahí donde el Estado tiene que actuar para distribuir esos beneficios y poner el foco en las personas y en el interés colectivo”, sostuvo.
En la misma línea, la directora ejecutiva de Agesic, Cristina Zubillaga, comenzó su intervención con algunas preguntas: “¿Cuántas cosas las hacemos como lo hacían nuestros padres o abuelos? ¿Y cuántas las hacemos utilizando tecnología? Porque el celular ya lo tenemos tan incorporado que la frontera entre el mundo digital y el real ya está difuminada”. En ese marco, sostuvo que la IA “nos viene invadiendo”, por lo que las instituciones deben ayudar a los ciudadanos en este “mundo de incertidumbre”.
En materia laboral, la jerarca destacó investigaciones recientes que muestran que el principal desafío no es una destrucción masiva del empleo, sino cómo gestionar la transición. Citó un estudio de la Facultad de Ciencias Económicas y la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII), según el cual la ciudadanía reclama mayor capacitación digital, protección de datos y marcos regulatorios transparentes. También recordó un informe del Instituto Cuesta Duarte que estima que la automatización total afectaría entre 2% y 5% de los empleos, aunque advirtió que el impacto dependerá de la aceptación social, la organización del trabajo y la rentabilidad económica. “Los inversores en IA están perdiendo plata y cada año es un barril sin fondo [...] porque el costo de cada consulta [a los modelos de lenguaje] es mucho mayor que lo que pagamos. Para captar nuestros datos, están haciendo inversiones que son crecientes, cada vez necesitamos más computadoras, más centros de cómputo, más memoria [...] no alcanza la energía ni el agua. Por tanto, no estamos frente a algo que está instalado ni mucho menos”, indicó.
Durante su exposición, Zubillaga subrayó la importancia de la capacitación permanente y sostuvo que Uruguay debe asumir como objetivo que toda la población pueda desarrollar competencias en IA. “La única forma de generar alguna certeza en este mundo es que absolutamente todos tengamos la posibilidad de capacitarnos, en distintos niveles, con distintos cursos, en lo que es el uso de la inteligencia artificial, para así conocer cuáles son las oportunidades que se generan y también cuáles son los riesgos”, concluyó.
Tras las exposiciones de las jerarcas, la jornada continuó con una conferencia del director del Centro de Artes y Ciencias GEN, Pablo Casacuberta, y un panel integrado por el vicepresidente de Antel, Pablo Álvarez, y los docentes de la Universidad de la República Aiala Rosá y Álvaro Cabana.
