Las derivaciones son múltiples y la madeja apenas empieza a desenredarse. En una audiencia de finales de julio, el empresario Nelson Choroszucha relató ante la fiscal Sabrina Flores que había conocido a Alejandro Astesiano y a los militares retirados de Vertical Skies mediante una persona que tenía agendada como “Ricardo Poroto Presidencia”.

Dicho contacto resultó ser un funcionario del Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM), con quien Astesiano coordinaba acciones a múltiples niveles, en particular con empresarios que querían invertir en Uruguay. El chat entre Ricardo y Astesiano tiene unas 400 páginas y más de 600 archivos adjuntos. La conversación empieza el 18 de enero y termina el 29 de setiembre de 2022. A continuación, un primer resumen de los pasajes más significativos de la charla, incluida en la carpeta fiscal con el número 966.

24 de enero de 2022

Ricardo le pide a Astesiano algún contacto en Buquebus. Se lo quiere facilitar a “un amigo” vinculado al frigorífico Sarubbi que necesita “pasar un repuesto” desde Buenos Aires. “Es algo de 60 centímetros y 20 kilos, no es mucho. El loco necesita traerlo y le dije que te conocía. Decime si se puede hacer algo ahí”, explica.

-Negro, tengo al jefe de la Aduana de Colonia. Ahora cuando llegue a la Torre lo llamo. ¿Cuándo lo quiere traer? Avisame.

-Te averiguo cuándo sería. Le digo que lo pase por Colonia entonces.

-¿Tenés una foto de cuánto mide la piecita? ¿60 por cuánto?

-50x60x70.

-Bien, consulto. Esto viene sin impuestos, sin nada. Hay que pasarla nomás. ¿Así es?

Para contestar, Ricardo reenvía un audio del solicitante. El empresario dice que no tiene problema en pagar impuestos y explica que compró el repuesto en Argentina porque el representante en Uruguay demoraba cinco meses en traerlo. “Llamé para Argentina, porque lo necesito a muerte, y allá había, entonces lo compré allá. Pero no es fácil traerlo de Argentina para acá”, explica.

26 de enero

Ricardo le dice a Astesiano que tiene una propuesta para llevarle al gobierno, algo para “captarle inversores” a las intendencias.

-¿Querés que haga un planteo, Negro? ¿Ya hablaste con alguien o todavía nada?

-Esto tiene que venir de ahí, de Luis [Lacalle Pou]. Para tener libertad, para trabajar. Tengo inversores para Uruguay. El tema es el tiempo acá.

-Ok, lo planteo.

31 de enero

Astesiano le comenta a Ricardo que está en Punta del Este, con el presidente.

-Ale, no te olvides de mencionarle el tema mío, para trabajar con las intendencias a través del Ministerio de Industria. Prefiero trabajar solo y pasarle las cosas al área técnica una vez captado el inversor.

-Ya hablé el otro día, después te cuento. Lo hablamos personalmente.

4 de febrero

Ricardo saluda a Astesiano y le dice que ya sabe “que quieren comprar Casa de Galicia”.

-Sí, quieren, pero hay lío. Sindicato trancando.

-Está difícil, Ale. Hasta Aldo y José Luis D. están a full queriendo comprar. Qué jugadores.

-El Aldo está quemando todo. Ya le dije que no se meta y que no nombre más al 1.

6 de febrero

Ricardo le comenta que tiene “muy adelantado” un proyecto para construir un puerto y una planta de silos en Fray Bentos. También le habla de una inversión en vehículos eléctricos.

-Preciso tiempo para trabajar. Necesito tiempo para desarrollar los proyectos con los inversores.

-Dale, Negro. Mañana hablo de nuevo.

8 de febrero

Ricardo le pregunta si puede llamarlo. Astesiano le responde que está “con Luis” y le cuenta que “hace un rato se fue Aldo” de la Torre Ejecutiva.

-Te quería preguntar eso mismo, porque José Luis me tiene los huevos por el piso. Quiere saber si es cierto o no. Ya el Gordo Mauro lo acalambró y tiene miedo que no sea cierto. José Luis está en Punta del Este y no quiere perder tiempo. Le dije que iba a consultar contigo si era cierto que [Aldo] había hablado personalmente con el presidente. Confirmame si es cierto.

-Te digo cómo es. Vino y planteó algo de los alemanes y aquel le mandó un montón de preguntas. No sé después si José Luis las evacuará o no. Pero le preguntó un montón de cosas y le pidió que averiguara algo.

9 de febrero

Ricardo inicia un diálogo, temprano en la mañana.

-Ale, cómo estás? Escuchame, preciso una empresa responsable para instalar una planta de motos eléctricas en Fray Bentos, que pueda manejar 20 palitos verdes.

Astesiano no responde.

4 de marzo.

Esta vez la conversación la retoma Astesiano.

-Estás perdido, negro botón.

-Ale, ¿cómo andás? Te llamé dos o tres veces, tenía unos datos para pasarte. Datos importantes, lindos, que nos van a retribuir mucho dinero. Hay un loco medio bandido, que quería hacer unas cositas acá en Uruguay y le dije “no hay ningún problema, lo que pidan hay”. Pero no lo podía hablar con Aldo, porque aquel es muy bocón y anda diciendo cosas que no corresponden. El loco es buena gente, un pan de dios. Pero está haciendo y diciendo cosas que no corresponden. Tenés que tener mucho cuidado, Ale. Ahora cuando llegue a Montevideo te llamo.

-Con ese loco no se puede hacer nada. No sabés los quilombos que está haciendo, con Leo G. Un lío bárbaro hay. Cuando vengas avisame y hablamos.

-Dale, cuando llegue nos tomamos un café tranquilos.

10 de marzo

Ricardo lo invita a almorzar, pero Astesiano no puede porque está viajando a Chile.

-Tengo cosas para contarte, negocios que te involucran. Bien, nada raro. Todo por derecha, como debe ser.

-El martes al mediodía ya vengo de Chile, nos juntamos y almorzamos tranquilos.

14 de marzo

Ricardo le pide a Astesiano que contacte a Juan Curbelo, presidente de la Administración Nacional de Puertos, para que reciba a unos empresarios argentinos que quieren invertir en Fray Bentos.

-¿Tenés llegada, nos podrá recibir?

-Sí, tengo.

-Excelente, Ale. Esta gente viaja y se reúne contigo primero que nada. Y después vamos a llevarle en mano a [Curbelo] el proyecto de inversión para el puerto de Fray Bentos. Ya también lo tuyo está hablado. Ellos quieren viajar está semana, lo más pronto posible.

-Yo arreglo con Curbelo. Pasame todo, qué es y quiénes son.

Ricardo comparte un archivo PDF, con el título “Carta Expresión de Interés”. La nota lleva el logo de Agronia Sociedad Anónima, está dirigida a Curbelo y al intendente de Río Negro, Omar Lafluf, y la firma el argentino Andrés Augusto Jerez Ortiz.

Agronia tiene interés en la “adquisición y explotación de la concesión del puerto de Fray Bentos”, para desarrollar negocios de importación y exportación de granos, productos lácteos y madera. La empresa promete contratar mano de obra local, dice estar dispuesta a invertir 30 millones de dólares y solicita una reunión presencial para brindar detalles sobre el proyecto.

Minutos después, Ricardo y Astesiano retoman el diálogo.

-Primero nos juntamos contigo. Para que sepas quiénes son y los conozcas.

-Ok, Negro. ¿Vos hablaste con Lafluf? ¿Ya sabe, qué te dijo?

-Ya sabe, obvio, se hizo Zoom. Ellos ahora quieren darle el toque final.

-¿Y qué dijo, apoya?

-Obvio que apoya.

-Lujo, bien.

-Ahora ellos quieren presentar el proyecto de 75 hojas, que habla de toda la inversión. Y se quiere entregar en mano al presidente del puerto, al MGAP y al intendente. Curbelo ya tiene el preproyecto. Aguardo por vos. Ellos se toman un avión y viajan de inmediato.

-Capaz que puedo el jueves, tipo a las 11 de la mañana, porque después me voy a Anchorena.

-Ellos quieren reunirse contigo y con Curbelo. De ahí se irían al MGAP para entregarle el proyecto a [Fernanda] Maldonado y al jefe de Silos, un tal Olivera. Después se van para Fray Bentos, se lo entregan al intendente y de ahí cruzan para Argentina.

-Dejame arreglar con Curbelo y te digo todo.

Quince minutos después, Astesiano vuelve a escribir.

-Negro, me preguntan de dónde es esta gente.

-De Buenos Aires. Pero el inversionista es chino y los capitales de Estados Unidos.

-Bien. Te voy a pasar el teléfono del diputado [Gabriel] Gianolli, él va a arreglar la reunión con Curbelo. Decile que sos amigo mío, él va a arreglar.

-Excelente, Ale.

15 de marzo

Ricardo le informa a Astesiano que consiguió la audiencia con Curbelo por otra vía, pero le pide que Gianolli lo ayude de todas maneras a concretar la reunión con Maldonado, directora de Secretaría del MGAP.

-Tenemos que ir al MGAP porque es plata para silos y puertos, las dos cosas. Son 30 palos verdes, Ale. Si eso sale, olvidate, estamos del otro lado.

Astesiano está en ese momento en la Expoactiva de Soriano y manda desde allí una foto de Lafluf, con quien los inversores argentinos deberían reunirse unos días después.

-Ale, si lo agarrás al ministro de Industria, decile que me quieren sacar de la oficina. Dame una mano, decile que no me rompan los huevos, que estoy trayendo inversores.

-Claro, está acá conmigo Paganini.

-Dale el nombre completo mío y armame una entrevista con él, así le explico todo. Y hacele el bocado vos, porque me quieren sacar de ahí. Cambiaron de jefe, pusieron a un loco que es terrible comunista. El que estaba era blanco, estaba todo bien, sabía lo que yo hacía. Pero ahora pusieron a este, que quiere sacar a todo el mundo.

-Ya le digo, lo tengo acá. Le voy a decir que estoy hablando contigo.

16 de marzo

Ricardo insiste en que los inversores argentinos deberían reunirse con Maldonado. Astesiano le dice que está “afuera con el presidente” y le pide que llame al diputado Gianolli. “Decile que yo te dije”, sugiere.

Media hora después, el funcionario del MIEM le manda un audio a Astesiano.

-Ni pelota me dio. Decile que integré listas por los blancos en Fray Bentos cuando el loco no era nadie. Y había que jugársela porque estaban los milicos. Decile a Gabriel que no sea pelotudo, que más blanco que yo no hay nadie.

-¿Pero llegaste a hablar con él?

-Le mandé todo y nunca me respondió. Lo único que precisamos es que nos consiga cinco minutos con la abogada Maldonado, que está ahí en Constituyente, para que reciba el proyecto, nada más.

-Ok, me estoy moviendo. Estoy hablando con [el subsecretario, José Ignacio] Buffa, a ver si me arma la reunión.

21 de marzo

Ricardo insiste con que lo quieren desplazar de la Dirección de Industrias y responsabiliza otra vez al “jefe comunista”, que contaría con el respaldo de Susana Pecoy, directora del área.

-¿Hay algún lugar ahí, de chofer o secretario tuyo? No tengo otra porque me quiero jubilar a fin de año. Como saben que trabajo mucho con las intendencias, no les gusta. Abrime camino para algún lugar o conseguime una entrevista con el ministro Paganini.

-Dale, si no, yo hablo para traerte a Presidencia.

-Y después tengo que hablar contigo a solas, para que hablemos con Lestido. Pero eso tiene que ser tú, yo y el tipo, nadie más. Te mando un abrazo.

24 de marzo

Ricardo le cuenta a Astesiano que el proyecto de los argentinos en Fray Bentos “viene muy bien”. Según su versión, los empresarios quieren empezar a trabajar cuanto antes y tienen contratos firmados con Paraguay.

-Y después tengo unos tigres, que prefiero hablar a solas. Tema bajada.

Astesiano le responde con un emoji de Vin Diesel, el actor de Rápido y Furioso.

29 de marzo

Ricardo felicita a Astesiano por el triunfo del No en el plebiscito que dos días antes había ratificado la vigencia de la ley de urgente consideración.

-Ale, hay un señor que quiere tener una charla contigo. Bastante pesado a nivel económico. Decime cuándo nos podemos juntar, puede ser ahí en la Torre o en algún restaurante.

-¿De dónde es? Otra cosa, viste que al final le pasaron todo el tema a la directora del MGAP. Me llamó Buffa para decirme que estaba todo encaminado.

-Es uruguayo, el loco quiere tener una charla contigo. Le dije que te lo iba a presentar. Es un tipo muy fuerte, hace exportaciones de maíz y de cereales. Quiere tener una charla, decime cómo nos manejamos.

-Lujo, sí.

-Decime cómo estás para mañana, de repente almorzamos con él y con un despachante de Aduanas que trabaja con él. Mirá que no es nada raro, simplemente quiere tener una reunión contigo. El loco anda limpio, está todo bien.

-Ahora veo qué tengo y te digo.

-Dale. O si andás en Suárez, los tiro para allá y nos vemos por ahí, en Il Mondo della Pizza.

1º de abril

Ricardo le pide que no se olvide “de las cédulas” y le cuenta que está con Fedor Bogorodskiy, el empresario que un mes después sería testigo en el singular casamiento de los dos ciudadanos rusos que se casaron en el Chuy.

Astesiano le manda una foto de otra persona. Tiene unos 60 años, camisa a cuadros y un buzo amarillo colgado en los hombros.

-Che, Negro. ¿Este viejo no es aquel gallego que llevaste vos un día a reunirse conmigo en la Torre?

-No, a este no lo conozco, no sé quién es. Escuchame, el lunes estamos invitados a almorzar ahí abajo de la Torre. No sé cómo estás de tiempo.

-Dale, ¿con quién sería la reunión? Te preguntaba por ese viejo gallego, lo puse de frente con el presidente. Porque decía que trajo la Petrobras al Uruguay, que tiene trayectoria y no sé qué. Ahora te voy a mandar el audio que me mandó ese viejo.

-La reunión es con un despachante de Aduanas. Hay un restaurante chiquito ahí en Sarandí. Quería ir al Mercado del Puerto, pero le dije que a vos te queda mejor ir ahí, en la cortita.

A Astesiano sólo le interesa el “hombre de la foto” y le cuenta a Ricardo que “a aquel” le pareció “un fantasma”.

-¿No es el gallego aquel que nos decía que endurecía el hormigón? ¿Te acordás?. Porque son medio parecidos.

-No es ese, Ale. Ahora me acordé, vos me dijiste que lo borrara al veterano ese y nunca más le di pelota.

2 de abril

Astesiano comparte un artículo de El Bocón sobre denuncias de corrupción en la Intendencia de Río Negro. “Lo queman al Turco, que HDP qué son”, escribe Astesiano. Ricardo aprovecha la comunicación y le pide a Astesiano que lo contacte con alguien en Dirección de Migraciones, porque a un amigo suyo le robaron la billetera unas horas antes de viajar a Buenos Aires y necesita sacar la cédula urgente.

Astesiano se compromete a llamar a “gente de confianza” en esa oficina, pero unos minutos después el tema ya está solucionado: el amigo de Ricardo consiguió número en el supermercado Géant. El entonces jefe de la seguridad presidencial le reprocha por la llamada que tuvo que hacer.

7 de abril

-Ale, dicen que hay un cobre para vender en Trinidad, que el intendente no sabe ni qué hacer. Y hay un tipo que se lo quiere comprar, todo cash. Obviamente estamos enganchados los dos ahí.

-Ahí para comprar tiene que pagar contado.

-Estos locos tienen toda la movida. Van, levantan y pagan contado. Le dije que tenía que salir una moneda. Ni un problema, me dijeron. Conseguime con el intendente. Vamos, pesamos, él pone la balanza, pagamos y a otra cosa.

-Ya sé quién es el loco, ta, ta.

-Es un loco bastante serio, de Rivera, con muchos códigos. Ha hecho obras en las cárceles, es un loco bien. Lunes o martes va a estar acá. Yo le dije que esto no puede salir a luz, que no le iba a decir quién era mi contacto.

-Dale, impecable.

8 de abril

Astesiano le reenvía a Ricardo un mensaje, presuntamente de alguien del Ministerio de Economía y Finanzas: “Hola, Alejandro. Hoy está en condiciones de empezar a trabajar Cardozo, el de la intendencia que le habías gestionado para la aduana del Chuy”.

Ese mismo día, Ricardo comparte un audio del hermano de Cardozo, que les agradece por la gestión y los invita a comer un cordero en Punta del Diablo. Se trata de Rafael Cardozo, dueño del supermercado Macro Frontera, donde luego se casarían los dos ciudadanos rusos.

20 de abril

Ricardo comparte un video de Youtube sobre el armado de “casas contenedor” chinas, que se pueden armar “en 10 minutos”. Le dice a Astesiano que se contactó con un grupo chino para “agarrar nosotros la representación en Uruguay”.

-Salen 11.000 dólares las casas. Ale, donde ganés 2.000 dólares por casa ya está, olvidate, y resolvés el tema de los asentamientos.

29 de abril

Ricardo y Astesiano siguen hablando sobre las viviendas chinas. Intercambian precios, modelos y posibles márgenes de ganancia.

Ese día también empiezan a conversar sobre Bogorodskiy, Igor Vashurkin, Olesia Dzhumelia y Andrey Kashtanov. Por esos días, y durante toda la primera semana de mayo, la principal preocupación de ambos es la situación de estos ciudadanos rusos que procuraban obtener la documentación uruguaya.

28 de mayo

Ricardo insiste con las casas chinas prefabricadas y comparte fotos y audios que le enviaba otra persona con la que hablaba en simultáneo: “Depende de los metros cuadrados, pero calculá que una casita de dos dormitorios termina saliendo 12.000 dólares, de 50-60 metros cuadrados. Sin terminar sale 400 dólares el metro cuadrado, ahí tenés que calcular. No, perdón, 200 dólares el metro”.

4 de junio

Ahora el tema es el hidrógeno verde. Ricardo le dice a Astesiano que habló sobre el asunto con el ya mencionado José Luis D., quien tendría algo “abrochado con Presidencia”.

-Le dije que tenga cuidado en Ancap porque cobran coimas como loco. Él dice que tiene unos alemanes para invertir no sé cuantos millones en hidrógeno verde. Le dije que no va a salir nada de eso, no sé qué decís.

-Nada, Negro. Nada de eso.

-Es boludo, dice que está esperando que le den el ok del gobierno. Le dije que no queme, que no se meta otra vez. Pero ya está, está grande el loco.

Luego Ricardo le cuenta a Astesiano que tiene una propuesta para representar a una empresa de fertilizantes en Uruguay.

-Es un empresario uruguayo que asesora bancos en San Pablo. Ya le dije que trabajo con un amigo que está en Presidencia. “Bárbaro, mejor”, me dijo. Es una representación para tener depósitos de urea y vender acá. Te aviso, nos tenemos que juntar con él. Y después hay una gente que está en Perú, que quiere traer minerales a través del puerto de Fray Bentos. Tienen dos puertos en Rio Grande do Sul y quieren acoplarse a Fray Bentos. Por supuesto, también estarías conmigo.

9 de junio

Temprano, Ricardo informa que a las 15.00 se juntaría en Oro del Rhin con “el banquero” que quiere distribuir urea en Uruguay y repite que es un “negocio para tres”.

-Él estaría en San Pablo y nosotros acá. Si querés ir a las tres, encantado.

6 de julio

Astesiano le pregunta a Ricardo cómo se llamaba la escribana “que hacía los documentos para los rusos”.

-Te paso enseguida. ¿Querés la escribana o la gestora que hace la documentación en Migración?

-Esas, la de las cédulas.

Ricardo pasa las referencias de una oficina de Ciudad Vieja que se dedica a la gestoría de residencias y “soluciones para inmigrantes”.

-Decime si querés que acompañe a alguien. Ellas tienen el estudio acá a la vuelta de donde trabajo. Me las encuentro dos por tres.

-No, no, lío va a saltar con estas.

Ricardo pide más detalles, pero Astesiano no profundiza.

13 de agosto

Astesiano se queja porque no puede cobrarle una deuda a Víctor Morán, el empresario que él y Choroszucha conocieron por Ricardo. Morán es dueño de Ánago Cleaning Systems, una empresa que tuvo un contrato con la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP). Choroszucha le hizo un préstamo, que cobraría con intereses y Astesiano era la persona encargada de cobrarle, una tarea por la que recibiría un porcentaje.

-[Morán] está de vivo, lo voy a arruinar. Es un estafador, hasta antecedentes tiene. Le hice cobrar dos facturas [en ANEP], pero me cagó y no me pagó. Y ahora me pide para cobrarle otra en las Fuerzas Armadas. Son 127 palos, los quiero. Me tiene quemado mal, el lunes va a la Torre, le voy a pegar una piña en el medio de la boca.

-No estés en la chiquita, Ale. Nelson te tiene de gil. Mañana trasciende algo y vos quedás mal.

-No, boludo, la guita es mía. Nelson cobró lo suyo y la que venía ahora era la mía. Y este hijo de puta me cagó.

-Ah, yo pensé que tenía que ver este loquito. Igual borralo al Nelson, no es buena junta para vos. Y yo a este lo llamo y lo aprieto para que pague. El lunes vamos a la Torre y que el loco ponga la cara. Dejá que yo me encargo de apretarlo.

24 de agosto

Ricardo le cuenta a Astesiano que un amigo suyo, funcionario de Policía Caminera, está teniendo problemas. Según su relato, el exministro del Interior Jorge Larrañaga le habría prometido un ascenso, algo que no obtiene a pesar de sus “reconocimientos y medallas”. Ricardo piensa que hay que “darle una mano”, porque es buen policía, un funcionario “incorruptible”.