En su declaración ante el fiscal Enrique Rodríguez, Agustina Basso, hija del socio fundador de Conexión Ganadera que murió en un siniestro no accidental el 28 de noviembre de 2024, expresó su desconfianza en cuanto a que Pablo Carrasco y Ana Iewdiukow desconocieran la situación financiera del fondo ganadero. Además, dijo haberse enterado durante la preparación de la audiencia de que figuraban 4.000 cabezas de ganado a nombre de su esposo, Alfredo Rava, en Pasfer SA, la tomadora de ganado de Maximiliano Rodríguez.
Basso, quien declaró ante el fiscal Rodríguez el 18 de febrero, comentó cómo se concretó la reunión que mantuvieron el 1º de octubre de 2024 las familias Basso y Carrasco, tras la muerte de Gustavo Basso.
“El 28 fallece mi padre; ese día hacemos el velorio. Después, Alfredo me dice que durante el velorio va Nicolás Jasidakis (director de República Ganadera) y un consignatario a saludarlo y enseguida se le acerca Ana a preguntarle qué era lo que le habían dicho y a decirle que lo de República no salía. Eso me lo cuenta mi esposo después del velorio, y que Ana le había pedido para reunirnos”, declaró Basso.
“Al otro día hicimos una misa de cuerpo presente y ahí se acercaron Ana y Pablo a decirnos que se tenían que reunir urgente con nosotros. La verdad es que en ese momento nosotros les dijimos “sí, sí”; no estábamos para pensar en reunirnos con nadie. A nosotros nos pareció un montón, que no era muy atinado el comentario, y les propusimos juntarnos el domingo. Ese sábado, antes de la reunión, aprovechamos para ir a hablar con el abogado y el escribano de mi padre para ver si él había dejado algún tipo de directriz”, señaló Basso.
La reunión fue en el escritorio Basso y, según la versión que dio Agustina Basso, Marcela Carrasco —a quien dijo que prácticamente no conocía— mostró un archivo con los números del fondo ganadero. “Tenía una sábana Excel con toda la información de los contratos y ahí empezamos a charlar de números; la verdad que la reunión fue medio un delirio; en un momento tiraron el número de 60 millones, en otro de 100 millones e incluso Ana, cuando se fueron, le dijo a Alfredo: 'estoy precisando 9.000 vacas' y hoy capaz que con el conocimiento que tengo puedo decir que son casi 7 millones de dólares [...] fue algo muy loco”.
“¿Explicó él desde cuándo sabía del desfasaje? ¿Les dijo de dónde había extraído la información? “Difícil que en 48 horas haya habido un asesoramiento”, comentó el fiscal, dado que Carrasco declaró ante el final desconocer la situación financiera hasta la muerte de Basso. “Parece que actualizó Windows y le bajó [la información]”, ironizó Basso. Además, señaló que en otra reunión Carrasco dijo que el pasivo era de 220 millones.
Ante la pregunta sobre si en esas reuniones Carrasco e Iewdiukow le explicaron el desfasaje y si supo si finalmente el ganado que figuraba en los contratos había sido comprado, respondió: “Yo no sé si los ganados se compraron o no, realmente no tengo el conocimiento para decirlo; hoy te digo que, por la cantidad de contratos que había y la cantidad de campo que se manejara, entiendo que es imposible. No sé mucho del negocio, pero entiendo que es prácticamente imposible”.
En ese sentido, señaló que su madre, Daniela Cabral, le comentó que, antes del quiebre del fondo, Gustavo Basso le estaba pidiendo a Carrasco e Iewdiukow los números del ganado que tenían en Hernandarias XIII. “Eso fue lo que comentó, no sabía si se lo habían mandado o no”, declaró.
Sobre la sucesión de la herencia
Agustina dijo que el hecho de haber iniciado la sucesión de la herencia y la creación de la empresa sucesores del escritorio Basso fue una iniciativa de abogados y escribanos de la familia que acordaron dos días después de la muerte de su padre. “Ahí un poco nos comentaron de algunos inmuebles que tenía, que nosotros no estábamos al tanto, que se iba a abrir la sucesión a beneficio de inventario, que iba a ser una sucesión rápida, que se iba a abrir la empresa, sucesores y ‘firma por acá, firma por allá', y mi hermana y yo firmamos. Hoy, antes de ponerle la firma a algo, lo leo 55 veces; fue confiar en los profesionales en los que habían confiado mi padre y mi abuelo”, señaló, en referencia a que el inicio de la sucesión generó cuestionamientos y acusaciones en cuanto a que se trataba de una maniobra para buscar la insolvencia de Conexión Ganadera, pese a que dejó al descubierto los bienes de la familia.
“En un momento de vulnerabilidad extrema, después de haber pasado por accidente, incidente de mi viejo que fue supertraumático, que nos mostró cosas que no entendemos hasta ahora y que hizo que en ese momento tuviésemos que tomar decisiones que no estábamos en condiciones de tomar. Se ejecutaron algunas cosas que hoy por hoy, con el diario del lunes, no se hubiesen tomado. Si hubiese sabido de lo que hoy estamos hablando, nunca me hubiese expuesto”, agregó.
El rol de Rava y los emprendimientos
Basso fue consultada sobre el emprendimiento ganadero que emprendió con su esposo, que emprendió la compra de tres padrones rurales, dos en Durazno y uno en Florida, lo que implicó una línea de crédito de 1,5 millones de dólares, con gracia de dos años.
La hija del fundador de Conexión Ganadera dijo que fue una propuesta que ellos hicieron al BROU y que fue aceptada con un préstamo a 15 años, señalando que el dinero surgió de la cuenta de Basso porque este cedió una línea de crédito que tenía con el BROU para cumplir con los plazos de la compraventa, pero aseguró que el dinero partió del BROU y que la deuda generada por su padre se canceló en cuanto le dieron el préstamo por el emprendimiento.
Consultada sobre si sabía que su esposo tenía animales en otros campos, respondió: “La verdad, que no lo sé”. Al consultarle específicamente sobre la existencia de más de 4.000 animales a nombre de su esposo en campos de Pasfer, la tomadora de ganado de Maximiliano Rodríguez, Basso respondió: “No lo sabía, hoy le puedo decir que me enteré de que había animales a nombre de él en el campo de Pasfer, entiendo que quizás el número de 4.000 no sea el correcto, pero es algo en lo que no puedo profundizar, es algo que conocí hoy cuando nos estábamos preparándonos para la audiencia”.
En cuanto al hecho de que la tomadora, Daniela Cabral, Don Coraje, no tenía campo a donde mandar los animales, Basso dijo que no sabía a dónde iban realmente esos animales y, sobre el hecho de que Cabral firmaba como tomadora, respondió: “Creo que así como yo firmé el tema de la panadería, en una relación de confianza con mi padre, ella debe haber firmado de la misma forma”.
Sobre el apartamento en Punta Carretas, comprado con Candelaria por 395 mil dólares, Basso dijo que era de uso familiar y que tanto ella como su hermana, su padre y su madre pusieron dinero para comprarlo. En cuanto a la compra de un local (una panadería) por 115 mil dólares en Florida, cuatro días antes de la muerte de Basso, respondió: “Ese padrón lo adquirió mi padre, yo no estaba al tanto, recibí un mensaje de la escribana que decía que tenía que coordinar la firma conmigo porque iba a ir a mi nombre”.
Los movimientos tras la muerte de su padre
Basso dijo que se realizaron varios movimientos entre el escritorio y otras empresas, entre ellas Bamidal, que ella dirigía, que recibió el 8 de enero de 2025 una transferencia por 125.000 dólares desde la cuenta de Gustavo Basso.
“Se había generado una crisis de confianza en todo el sector y estábamos preocupados de no entrar en cesación de pagos en el frigorífico, entonces se pidió al escritorio que nos hiciera esa transferencia y luego se devolvió. Esa operación la repetimos con la empresa mía y de Alfredo. Yo tomé la decisión de fondear Bamidal, pero en enero yo no pude seguir trabajando a raíz de una depresión generada por todo este escenario y la última transferencia que hice no la pude cobrar, ni tampoco pude cobrar mi salario vacacional”, apuntó.
La situación actual de la familia
Basso dijo que actualmente viven de un seguro por enfermedad y dos rentas que está cobrando, el sueldo de Alfredo Rava, que es empleado del escritorio que está siendo administrado por el síndico y apoyo de familiares. “Además, empecé el año pasado un emprendimiento de venta de milanesas y panes que nos apoyan principalmente amigos y familiares”, comentó.