El Tribunal Superior de Justicia citó al militar retirado Pedro Mato, prófugo de la Justicia uruguaya, en varias causas que investigan crímenes de lesa humanidad durante la dictadura, según informó el portal Ópera Mundi y confirmó la diaria con fuentes judiciales.
Mato, que tiene ciudadanía brasileña desde 2003, está radicado en Santana do Livramento al menos desde 2013. Amparado en que Brasil no extradita a sus ciudadanos naturales por una disposición constitucional, el exintegrante del Servicio de Información de Defensa y el Órgano Coordinador de Operaciones Antisubversivas logró evadir los reclamos de la Justicia para ser juzgado.
Sin embargo, esa situación podría terminarse el 15 de abril, tras la audiencia programada para que el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) defina si homologa o no la condena dictada por la Justicia italiana contra Mato, en la causa que lo investiga como responsable de varios homicidios en el marco del Plan Cóndor. Durante la audiencia, la Justicia brasileña deberá hacer una revisión formal del caso, sin entrar en el tema de fondo. Si bien la Justicia italiana dispuso cadena perpetua, en caso de que Brasil acepte que Mato, de 85 años, cumpla la pena en Brasil, el tiempo de condena, al adaptarse a la ley brasileña, se reducirá a 30 años.
La Justicia italiana presentó en febrero de 2023 la solicitud de homologación de la condena contra Mato, pero la causa tuvo un trámite lento, al punto que el Ministerio Público Federal brasileño presentó un escrito advirtiendo la necesidad de una respuesta del TSJ, considerando la edad del condenado.
Mato fue condenado por la Justicia italiana en julio de 2021 por los secuestros y desapariciones de los ciudadanos italianos Gerardo Gatti, Maria Emilia Isla Gatti, Armando Bernardo Arnone y Juan Pablo Recagno, todas víctimas del centro clandestino de torturas automotoras Orletti.
¿Cuál es la situación de Pedro Mato en la Justicia uruguaya?
Fuentes judiciales señalaron a la diaria que la homologación de la condena en Italia no afecta su situación en las causas en las que está siendo investigado en Uruguay, dado que cada causa requiere un trámite aparte, en la búsqueda de que Mato sea juzgado por los crímenes cometidos en la dictadura.
Una de las causas en las que está siendo investigado es la que investiga el asesinato del militante del Partido Demócrata Cristiano (PDC) Luis Batalla Piedrabuena, ocurrido el 25 de mayo de 1972 en el Batallón de Infantería 10 de Treinta y Tres.
Esta causa fue la primera que activó el requerimiento de la Justicia uruguaya a su par brasileña, dado que fue la que determinó el carácter de prófugo de la Justicia de Mato, en diciembre de 2013, cuando el militar uruguayo no se presentó a la citación realizada por la entonces jueza en lo penal de 9º turno Blanca Rieiro. En primera instancia, Uruguay pidió la extradición de Mato, y ante la negativa de Brasil, aludiendo que era un ciudadano brasileño, Uruguay solicitó que sea la Justicia brasileña la que lo juzgue por el asesinato de Batalla, y Brasil respondió que el crimen había prescrito. El artículo 5, literal LI, de la Constitución brasileña plantea que “ningún brasileño será extraditado, salvo el brasileño naturalizado por un crimen cometido previo a la naturalización”.
Mato también es investigado en la causa que investiga los homicidios de Rosario Barredo, William Whitelaw, Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz, la desaparición forzada del militante comunista Manuel Liberoff y otras decenas de violaciones a los derechos humanos perpetradas por represores uruguayos en Buenos Aires, entre ellas, la privación de libertad de Gabriela Schroeder, Victoria Barredo y Máximo Barredo, y la supresión de estado civil de Macarena Gelman y Mariana Zaffaroni.
Por esta causa, que actualmente se encuentra en la etapa de control de acusación, el fiscal especializado en delitos de lesa humanidad, Ricardo Perciballe, pidió —vía judicial— la extradición de Mato, quien ha sido señalado como sospechoso de ser el autor material del cuádruple homicidio. Según la información obtenida por la Comisión Investigadora parlamentaria, que investigó el caso en 1985, Mato confesó el crimen a la enfermera Haydeé Trías, amiga de su esposa, Juliana de Sarro, quien acudió a ella porque estaba atravesando un cuadro depresivo, según el testimonio dado por Trías en ese ámbito parlamentario.