El tribunal del Distrito Este de Virginia presentó la acusación contra el narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, quien fue detenido el viernes en la localidad boliviana de Santa Cruz de la Sierra y trasladado a Estados Unidos en un avión de la DEA.

En la acusación, a la que accedió la diaria, se hace hincapié en el rol de Marset como responsable de mover toneladas de cocaína desde América del Sur a Europa, y en el del financista uruguayo Federico Santoro Vasallo, también conocido como Capitán, que se encuentra detenido en Estados Unidos y se lo señala por su rol de “blanqueador de capitales transnacionales con base en Paraguay”.

Se señala que ambos colaboraban “estrechamente”, pero Santoro “también prestaba servicios de blanqueo de capitales a terceros” y Marset recurría a otras personas para lavar dinero, además de Santoro. Según el tribunal, Marset y Santoro utilizaban servicios de mensajería cifrados y tokens “para entregar de forma encubierta grandes cantidades de dinero ilícito, normalmente en euros, a sus cómplices, incluso en maletas dejadas al borde de las carreteras públicas en Europa. Sus cómplices se especializaban en colocar dinero ilícito en el sistema bancario mundial”.

Una vez que el dinero ingresaba al sistema legal, Santoro “dirigía el movimiento de los fondos a nivel internacional, normalmente mediante transferencia bancaria, y en ocasiones siguiendo instrucciones específicas de Marset”. El tribunal del Distrito Este de Virginia advierte que “al menos una de las transferencias bancarias realizadas por Santoro y sus cómplices se canalizó a través del servidor de un banco corresponsal estadounidense situado en Richmond, Virginia, dentro del Distrito Este de Virginia”.

-Leé más sobre esto: Sebastián Marset y la Justicia uruguaya

En cuanto a la estrategia para lavar dinero, se advierte que Santoro y sus cómplices utilizaron al menos siete empresas para facilitar la transferencia de dinero para Marset y otros. El financista uruguayo ocultó “la ubicación y la titularidad de los activos que se estaban blanqueando mediante el uso de empresas no relacionadas, todas ellas registradas supuestamente para operar en sectores diferentes y no relacionados”.

Se señala, además, que utilizaron empresas registradas en Sudamérica y Asia para lavar dinero, y que en el marco de los negocios amenazaron con ejercer violencia hacia otras personas, a los efectos de proteger sus actividades ilegales.

En el caso de Santoro, se precisó que lavó “muchos millones de ingresos procedentes del narcotráfico” y, por ejemplo, en un período de menos de cinco meses el financista uruguayo “dirigió el movimiento de al menos ocho millones de dólares estadounidenses en fondos derivados del tráfico de drogas a través de bancos de Estados Unidos”. Santoro cobraba un porcentaje por sus servicios de lavado de los ingresos que hacía Marset.

En el caso de Marset, en enero de 2021 “se le adeudaban más de 17 millones de euros procedentes de un solo envío de cocaína”. Del total, Marset y Santoro lavaron al menos cinco millones utilizando el sistema bancario de Estados Unidos.

“En total, la organización de tráfico de Marset distribuyó muchos miles de kilogramos de cocaína que generaron decenas de millones de euros en ingresos en efectivo”, concluyó la denuncia contra Marset.