A una semana de la movilización más grande en la historia del sindicato, los repartidores de Pedidos Ya analizan los pasos a seguir, impulsados por su fortalecimiento como grupo y el vínculo generado con el Ministerio del Interior, luego de la reunión mantenida en la Torre Ejecutiva con el ministro Carlos Negro.

Uno de los frutos de la movilización llegó en la tarde del jueves, cuando la empresa –adquirida por la multinacional alemana Delivery Hero– les envió un comunicado informando que no se aceptarían más pagos en efectivo a partir de las 19.00, uno de los puntos reivindicados por el sindicato y una de las medidas que habían conversado con el ministro Negro días atrás.

“El ministro nos escuchó y se ve que habló con la empresa, porque han mandado varios comunicados con cosas que le pedimos a él”, dijo a la diaria uno de los trabajadores que participó en la reunión con Negro, que prefirió reservar su nombre por entender que su exposición pública la puede perjudicar. Según señaló, una sanción le implicaría bajar de categoría en el ranking que califica a los repartidores. A partir de ese ranking se determina la distribución de los turnos, las zonas y la cantidad de repartos ofrecidos, por lo que impacta directamente en la calidad del trabajo y los ingresos.

Un repartidor que trabaje unas 12 horas diarias, seis días por semana, alcanza a ganar unos 20.000 por semana, pero esa cifra se reduce a la mitad al descontar los gastos de combustible, el costo y los descuentos de la empresa unipersonal que deben crear para ser contratados, además de los gastos de mantenimiento de las motos, que suelen averiarse con frecuencia por la carga de trabajo que oscila entre las 12 y 16 horas diarias, y otros costos altos vinculados al trabajo, como la compra de los cascos e internet en el celular para trabajar.

Otro de los puntos tratados con el ministro fue la posibilidad de delimitar zonas rojas que queden excluidas del reparto para garantizar la seguridad de los trabajadores. Según explicó en una rueda de prensa el gerente de Legales de Pedidos Ya, Rodrigo Tuturiello, la empresa viene trabajando con zonas rojas que se van delimitando según la comunicación con los repartidores. “Nosotros venimos trabajando desde hace tiempo con este tema, ya tenemos zonas rojas delimitadas con base en la información que nos dan los repartidores de dónde sufren rapiñas o hurtos; es un canal abierto que tenemos con los repartidores y que se va actualizando diariamente”, afirmó. Los repartidores reclaman tener acceso a esa información antes de empezar el trabajo, dado que no son informados de cuáles son las zonas excluidas por inseguridad.

Otro de los comunicados internos de la empresa enviados esta semana fue un llamado general a descargar la aplicación 911 para aumentar la velocidad de la respuesta de la Policía en caso de emergencia. “Son todas cosas pequeñas”, comentó el trabajador, quien señaló que uno de los principales problemas que enfrentan los trabajadores del sector es la precariedad laboral y la falta de oportunidades para compatibilizar el trabajo con otras actividades –como estudiar o cuidar familiares–, por el sistema de evaluación de la aplicación.

“La semana pasada yo no pude trabajar debido a todos los sucesos que acontecieron, y además no tengo turnos porque estoy estudiando, me dijeron que trabaje cuando pueda, como pueda, pero mi cuenta está en el 5 [categoría], entonces nunca consigo turnos. Mandé constancia de estudio, horarios, todo firmado por la directora y no me lo respetaron. Mientras nos niegan esa posibilidad de estudiar donde nosotros queramos, se pasan mandando comunicados con descuentos de plataformas de cursos que ellos promueven”, comentó.

Entre las medidas que los trabajadores entienden que podrían aumentar su seguridad, además de un incremento de la presencia policial en la calle, está la renovación de la indumentaria de la empresa y la asignación de un código asignado para cada repartidor que pueda ser verificado, dado que uno de los problemas que están teniendo es que no pueden identificarse entre ellos, porque la vestimenta es utilizada por personas ajenas a Pedidos Ya. “Así cesarían los robos que hacen con la indumentaria y las mochilas, y nos identificaríamos mejor”.

Esa medida también terminaría con una práctica extendida entre los repartidores, como es el alquiler de cuentas, porque el propietario de la cuenta tendría que ir a buscar su indumentaria y responder al código. Alquilar una cuenta, para quienes no pueden acceder a ella directamente –por ejemplo, por no tener el dinero o la documentación necesaria para crear una empresa o por tener la cuenta suspendida o dada de baja– cuesta unos 2.500 pesos por semana.

“La empresa tiene que supervisar, pero nunca lo hace, ya que para ellos es una gran rentabilidad que haya personas que abran cuentas y las alquilen, porque nadie quiere trabajar de esto”, expresó.

La siniestralidad laboral es otro de los elementos que afectan la seguridad en el trabajo, algo que tiene consecuencias para los trabajadores incluso en su trayectoria laboral. Según comentó el trabajador, el jueves hubo un accidente de una repartidora en 21 de Setiembre y San Salvador, y el esposo, que también trabaja en la empresa, fue hasta el lugar y fue sancionado porque no cumplió con el reparto. “Él no tiene cómo le arreglen el ranking”, comentó.

Los repartidores tienen una tasa de internación en CTI diez veces superior a la de otros sectores, según un estudio de la Udelar.

Catalina Wins: “Han conseguido muchas cosas con la acción colectiva”

Uno de los hitos del estudio de las condiciones laborales de los repartidores en Uruguay y la gestión algorítmica del trabajo fue la publicación del libro Emprendedores Ya! Capitalismo de plataformas en Uruguay, de Nicolás Marrero, quien integra un grupo de investigación sobre el tema financiado por la Comisión Sectorial de Investigación Científica de la Universidad de la República (Udelar). La antropóloga Catalina Wins integra el equipo desde hace un año y su rol como investigadora es realizar observación participante del trabajo de los repartidores (el resto de los integrantes son Clara Márquez, Noelia López, Alejandro Mariatti, Gabriel Pardo, Cecilia Lacaño y Leonardo Cosse).

Centro de distribución de Pedidos Ya en Malvín Norte.

Centro de distribución de Pedidos Ya en Malvín Norte.

Foto: Ernesto Ryan

Según explicó, uno de los puntos de la investigación es analizar la gestión algorítmica del trabajo, que administra tareas y realiza evaluaciones, y diferenciar este modelo del modelo de trabajo tradicional.

Si bien la seguridad es un tema fundamental para los trabajadores, Wins advirtió un desplazamiento de ese reclamo de seguridad más amplio dirigido al gobierno y al Ministerio del Interior a un reclamo dirigido a la empresa, que se vio reflejado en la movilización del sábado pasado, que comenzó con una movilización frente a Torre Ejecutiva, luego fue hasta el Palacio Legislativo –donde fue desmontada por la Policía porque implicaba un bloqueo del tránsito–, avanzó por Bulevar Artigas cortando dos carriles y culminó en los markets de Pedidos Ya. “Los trabajadores han identificado que ir a protestar en la puerta de los markets genera una acción que hace que la empresa tome en consideración esos reclamos”, afirmó.

“Problemas de seguridad hay en general, pero no a todos los trabajadores los están matando mientras trabajan”, comentó.

Wins apuntó que hay factores estructurales que hacen a la precariedad del trabajo, como el ranking y el sistema de grupos que los fuerza a una “lógica de competencia interna” y que también los expone a riesgos. “Vos sos repartidor y te sale un pedido en algún lugar que vos sabés que está complicado. ¿Qué hacés? Tenés que ir, porque si no vas te bajan el ranking en el sistema de grupos y la semana que viene vas a tener menos trabajo. Esa es la dinámica que tiene la empresa a través de la plataforma para obligarlos a trabajar y que rompe con esta lógica de independencia que la empresa promueve”, comentó Wins.

Por el 1º de mayo la empresa ofreció a través del sistema un extra de 20 pesos por pedido y un extra de 40 pesos para los pedidos realizados entre las 0.00 y las 2.30 hasta el 3 de mayo.

La antropóloga destacó que los trabajadores “han conseguido muchas cosas con la acción colectiva”, como la quita de incentivos para trabajar el domingo. Consultada sobre la sindicalización, Wins señaló que es un sindicato que recién se está formando y encontrando un lugar en el movimiento de los trabajadores de Uruguay, “lo cual no es sencillo porque son en su mayoría migrantes, tienen otra forma de hacer, espontánea pero organizada y que sabe responder rápidamente ante las contingencias, como se ha visto en las últimas semanas”. “Hay mucha gente que tiene miedo de las represalias de la empresa, porque son reales y ha sucedido que les suspendan cuentas a las personas que asumen la responsabilidad de las acciones colectivas”.

En cuanto a las características sociales y demográficas de los trabajadores, Wins señaló que la gran mayoría son migrantes, venezolanos y cubanos, sin redes de parentesco en la ciudad, sobrecalificados para la tarea y alquilando viviendas que les cuestan mucho dinero. Además, señaló que en el caso de las mujeres “es muy fuerte verlas barajar las cargas de cuidados con lo que les exige la empresa, y cuando tienen alguna emergencia con sus hijos no pueden dejar el trabajo que supuestamente es independiente y autónomo”.

Consultada sobre las medidas que podrían mejorar la situación de seguridad para los trabajadores, Wins mencionó la eliminación del sistema de ranking, delimitar zonas rojas para el reparto en la noche –a las que puedan rehusarse a ingresar sin ser afectados en su evaluación– e incrementar los requisitos para registrarse como cliente en la plataforma.

“No es un tema solo de seguridad, hay un problema de condiciones laborales precarias, la empresa te puede cerrar o suspender la cuenta de un día para el otro, y si vos estás comprometido con cuentas, alquiler y la unipersonal, te arruina porque te endeuda”, afirmó.

En cuanto a la siniestralidad entre los trabajadores, Wins dijo que es difícil encontrar un repartidor que no haya tenido un accidente y señaló que la lógica del trabajo también atenta contra la seguridad vial. “La gente se queja de la velocidad en la que andan, pero si vos tenés una aplicación que te está apurando, si vos tenés un sistema de grupos que te exige cumplir con determinada cantidad de pedidos, ¿cómo no vas a andar rápido por la ciudad?”.

Además, señaló que el tiempo entre pedido y pedido no lo cobran y que los trabajadores reciben sanciones por llegar unos minutos tarde al inicio de la jornada.

Los últimos tres casos de homicidios a repartidores

13 de abril: fue asesinado Juan Carlos Mendoza, de 62 años, repartidor de Pedidos Ya, de nacionalidad venezolana, durante una discusión por tránsito en Cuareim y Colonia. Hacía cinco años que trabajaba en la empresa. El agresor, de unos 30 años, se bajó junto con su acompañante del Renault Logan blanco que conducía y lo apuñaló. Luego se cambió la ropa y la pareja radicó una denuncia por agresión. Tras su detención dijo que lo había apuñalado con un destornillador, pero las pericias determinaron que fue un arma blanca. El 15 de abril la Justicia lo imputó por homicidio simple y dispuso la prisión preventiva por 120 días, mientras continúa la causa. La fiscalía analiza pedir la imputación de la pareja del conductor.

23 de abril: fue asesinado Santiago, de 22 años, un repartidor de la zona de la Aguada que se encontraba de paseo con su novia cuando le intentaron robar la moto cerca de la avenida Joaquín Suárez y Luis Alberto de Herrera, en el Prado. Fue perseguido hasta la zona del Rosedal, en la calle Delmira Agustina, donde le dispararon. Aún no hay detenidos por este caso.

24 de abril: fue asesinado José Eduardo, de 31 años, repartidor de Pedidos Ya, de nacionalidad cubana, durante una rapiña en la que intentaron robarle la moto, en Máximo Tajes y Capri, en Carrasco Norte. Hacía un año y medio que había llegado a Uruguay junto con su pareja, su hijo y su suegra. Por este hecho fue condenado un adolescente de 16 años, que fue internado en dependencias del Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente por 150 días mientras continúa la investigación. También fue identificado otro autor del homicidio, que está prófugo.

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