El subsecretario del Ministerio de Ambiente, Gerardo Amarilla, dijo que está en trámite el ingreso de la Isla de Lobos al Sistema Nacional de Áreas Protegidas. No obstante, antes de firmar la declaratoria por decreto presidencial, se hará una puesta de manifiesto y audiencia pública. Luego, en el Congreso de Áreas Protegidas de agosto se definirá la extensión total del área a proteger en la isla.

Este jueves durante la apertura de la Expo Uruguay Sostenible, en el Antel Arena, Amarilla destacó que la declaratoria implica limitar la actividad humana para proteger la “belleza escénica” de la isla, que presenta un valor histórico y cultural de particular relevancia, además de su biodiversidad.

La propuesta de las áreas marinas protegidas fue planteada en 2021 por la agrupación Un Solo Mar, que nuclea organizaciones nacionales y brasileñas, con la intención de que se preserve una extensión que va desde Isla de Lobos hasta Cabo Polonio.

En enero de 2022, el intendente de Maldonado, Enrique Antía, presentó un proyecto de ecoturismo para la isla e invitó al presidente Luis Lacalle Pou, entre otras autoridades del gobierno nacional, para interiorizarlos in situ sobre sus planes.

Aunque este tipo de emprendimientos no está autorizado, el jefe comunal manifestó la idea de construir un muelle de atraque de lanchas para llevar a los turistas, y contratar técnicos que hagan visitas guiadas.

También habló de recuperar la vieja lobería y compartir la historia sobre los barcos hundidos que la circundan, así como de mostrar la comunidad de lobos que habita la isla. Su intención era concretar el proyecto este año.

No obstante, la posibilidad de obtener beneficios económicos mediante la mera observación de los animales en la naturaleza es un fenómeno reciente y, teniendo en cuenta la opinión de expertos y la experiencia en otros puntos de la costa uruguaya, como Cabo Polonio, la explotación turística de la Isla de Lobos podría ser contraproducente.