Según datos del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), en Maldonado las zonas más afectadas por el actual déficit hídrico son las sierras de los Caracoles, de la Ballena y parte de la sierra de Carapé. Para profundizar en las dificultades que atraviesan los productores y las medidas a las que aspiran para atacar el problema, la diaria dialogó con dirigentes de gremiales rurales de Maldonado y Aiguá.
El presidente de la Sociedad de Fomento Rural e Industrial de Maldonado, Leonardo Machado, dijo que el déficit hídrico “se arrastra desde el invierno, sobre todo entre julio y octubre, cuando no llovió lo suficiente”. Señaló que se acentuó con la llegada del verano y el calor extremo, que “han ido evaporando las aguadas”. Si bien sostuvo que cada año “hay un retroceso de lluvia”, el faltante de precipitaciones durante los meses previos derivó en el déficit hídrico actual.
“La situación es complicada”, aseguró. Explicó que, sobre todo el eje de la ruta 39 entre San Carlos y Aiguá atraviesa problemas con aguadas y cañadas, ya que “son campos de sierra donde el agua no cuenta con vertientes”. Resaltó que “muchas de están cortadas por pozos en algún potrero y otras ya no tienen agua”.
El ingeniero agrónomo Joaquín Frade, encargado del Departamento de Extensión de la Cooperativa Limitada Agraria de Aiguá (Calai), opinó que “la parte más crítica comenzó a fines de octubre, cuando se cortó un poco el agua, y noviembre y diciembre fue bastante duro, con poca lluvia y mucho calor”. Aunque aclaró que “no es una situación desesperante, se está al borde de que lo sea, en caso de que no se concreten próximas lluvias”.
“Las medidas ya deberían estar tomadas”, cuestionó Machado
El subsecretario del MGAP, Matías Carámbula, anunció el miércoles 7 la instalación de “una mesa de trabajo” para el monitoreo “permanente de la situación”, y el ministro Fratti adelantó que el próximo martes 13 se recibirán los informes técnicos y científicos para analizar las decisiones a tomar.
No obstante, Machado dijo que “no es la primera emergencia [agropecuaria] que se enfrenta, por lo que el tema debería estar más aceitado” para no tener que “salir a buscar soluciones cuando el problema está encima”. Además, señaló que le llama “poderosamente la atención” que aún no se haya declarado la emergencia agropecuaria. “Se ve que la información no les está llegando como debería o la que llega no está siendo lo suficientemente contundente para este caso”, dijo.
Si bien el pronóstico del Instituto Uruguayo de Meteorología para este fin de semana anuncia probabilidad de lluvia, el dirigente consideró que eso “no va a solucionar nada”, porque el atraso de lluvia es de “unos 500 milímetros o más”. “Las medidas ya deberían estar tomadas”, ratificó, convencido de que el MGAP tuvo “la oportunidad de dar el paso adelante el miércoles 7 y no esperar una semana más”.
Para Frade, las lluvias esperadas “podrían ayudar a juntar agua en lugares que dependen del agua almacenada en un tajamar, y también en potreros de establecimientos”. Sin embargo, entiende que “la parte forrajera no va a cambiar, porque no tiene respuesta inmediata”. Agregó que, en cualquier caso, los pequeños productores creen necesario el decreto de emergencia “porque el pasto no va a venir rápidamente y es un problema que arrastra hacia adelante”.
A su vez, sostuvo que estos eventos “seguirán pasando y el primero que debe tomar acciones es el productor”, por ejemplo, con la planificación y el orden de los rodeos: “En los buenos momentos, sacarle provecho, y en los malos, intentar que no se desarme el sistema”, para lo que cree importante el asesoramiento técnico.
Prevención con limpieza de aguadas y pozos semisurgentes
El jueves 8, tras una reunión con el ministro Fratti y con el presidente Yamandú Orsi, el intendente Miguel Abella dijo que la comuna dispone de cinco camiones cisterna para llevar agua a los animales y que está “profundizando la tarea en las aguadas”.
Sin embargo, Machado consideró que “no vale la pena limpiar ahora las aguadas porque no ha llovido”. Entiende que estas “son un paliativo al problema, pero no la solución” y que se debe trabajar entre las gremiales y la Intendencia de Maldonado (IDM) para que “se limpien antes”.
Por otra parte, agregó que los productores necesitan “contar con un pozo semisurgente no sólo para consumo humano, sino también para abastecer a los animales”. Como los pozos “llevan tiempo”, sugirió que “hay que empezar a conversar para que no vuelva a pasar”.
Compra de fardos y acceso a líneas de crédito
Machado aseguró que esta situación ha complicado el manejo del ganado, al coincidir con la época de entore –período planificado donde se juntan las vacas con los toros para la reproducción–, motivo por el que algunos productores “adelantaron los entores y las inseminaciones”. No obstante, advirtió que las vacas “no entran en celo”, lo que provocará que “se extiendan los entores hasta febrero o marzo”.
Asimismo, consideró importante “liberar alguna línea de crédito a través del Banco República [BROU] o de República Microfinanzas y facilitar la compra de fardos para los productores que lo necesiten”, con el objetivo de “alimentar al ganado y darle un poco de oxígeno al productor”. Este viernes 9, tras la reunión con los gremios rurales afiliados a Campo Unido, Fratti anunció que se trabaja en medidas de apoyo a los productores junto con el BROU, República Microfinanzas, el Banco de Previsión Social y el Ministerio de Economía y Finanzas.
Según explicó Frade, de Calai, “el productor chico por lo general está mucho más cargado que el grande, por la propia necesidad de producir más”, por lo que, ante este escenario, “son los que quedan más apretados”. En este sentido, dijo que la cooperativa “se está moviendo para conseguir fardos y ración”. Pero aclaró que la zona de Aiguá es “criadora” y que “los rodeos parieron un poco más temprano de lo normal”.
Considerando esa parición temprana y que existe “un poco de stock de pasto viejo que se viene acarreando de la primavera”, opinó que la escasez de forraje “no es tan importante como parecería”. Aunque “el pasto está seco y perdió calidad, aún quedan recursos, algunos campos con pasto, y el ganado en general no está en muy mala condición corporal”, por lo que la situación “no es crítica”.
Maíces tempranos picados y el resto de los cultivos en alerta
Machado aseguró que los cultivos “están bien”, aunque aclaró que en esa zona de campos serranos “no hay muchos”. Sin embargo, en áreas donde se siembran maíces de primera, “están sufriendo mucho”. Dijo que “el maíz se está picando y transformándolo en silo para alimentar al ganado, ya que como grano no va a servir”.
En la misma línea, Frade señaló que los maíces tempranos “sufrieron bastante cuando no tuvieron agua en diciembre”, mientras que los tardíos, al igual que la soja y el sorgo, “están armados, aunque todavía les queda tiempo para su floración”.
Aclaró que en Aiguá “no hay mucha agricultura” y que, en general, los cultivos de grano “están bastante sanos”. “Con lo poco que ha llovido, se resolvieron los cultivos de verano”, destacó, aunque advirtió que si no llueve, “habrá una pérdida de concreción del potencial de rendimiento”.