La asociación civil Punta Ballena Protegida y la Intendencia de Maldonado (IDM) presentaron este jueves la propuesta de ingreso de padrones de Punta Ballena al Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP), durante la sesión de la Comisión Nacional Asesora de Áreas Protegidas (CNA), en la sede del Ministerio de Ambiente en Montevideo. Además de decenas de integrantes de la asociación civil, participaron el secretario general de la IDM, Álvaro Villegas, la directora de Ambiente de la IDM, Virginia Villarino, el ministro de Ambiente, Edgardo Ortuño, y el diputado frenteamplista Joaquín Garlo.
Sobre las 11.00 comenzaron a ingresar integrantes de Punta Ballena Protegida a la sala ubicada en el piso 11 de la sede ministerial, así como autoridades departamentales y nacionales que conforman la CNA. En la previa, mientras miembros de la asociación civil esperaban sentados fuera de la sala para presentar la solicitud de ingreso, hablaban sobre lo significativo de dar un paso más en este proceso que lleva adelante la sociedad civil desde el 2 de noviembre de 2023, cuando se reunieron más de 300 personas preocupadas por el futuro de la península rocosa de Punta Ballena a raíz de un megaproyecto residencial de 29 edificios junto a la ruta panorámica de Punta Ballena.
“Hoy venimos a esta comisión con mucha responsabilidad, pero también con mucha esperanza. Hace casi tres años comenzamos este camino preguntándonos cómo podíamos proteger Punta Ballena. Hoy estamos aquí dando un paso concreto para la realidad”, dijo la secretaria de Punta Ballena Protegida, Verónica Gómez Ferrari, en una mesa conformada por el diputado Garlo –participante activo del proceso de protección de esta localidad– y Antonella Pollero, docente de la Licenciatura de Diseño del Paisaje del Centro Universitario Regional Este (CURE) y estudiante de Gestión Ambiental.
Además, explicó que esta propuesta “nació de una preocupación y fundamentalmente de una decisión ciudadana”, y está “técnicamente fundamentada”. El inminente ingreso al SNAP “no significa ponerle un punto final a esta historia, por el contrario, significa comenzar una nueva etapa en la que habrá que elaborar un plan de manejo, definir formas de gestión de la administración del área y construir las herramientas necesarias para que los objetivos de conservación puedan cumplirse efectivamente”, concluyó.
Villegas, por su parte, dijo que este acontecimiento surge de una movilización “importante” que hubo en el departamento que “creó canales de participación y antecedentes que hoy son un faro para todo el departamento y se espera que pueda servir de inspiración”. A su vez, se refirió a la campaña de recolección de 34.000 firmas presentadas por organizaciones sociales y ambientalistas, que superó “ampliamente” los requisitos establecidos legalmente, y permitió declarar a Punta Ballena como área natural protegida. “Se llega a una instancia de amplios consensos y un estudio muy profundo que facilitará el estudio de la CNA”, agregó.
Se prevé concretar su incorporación en 2027, según Ortuño
Luego de una extensa presentación sobre el trabajo en la Comisión Asesora Especial (CAE) y, a partir de enero, de la comisión técnica asesora integrada por la IDM, el CURE, la asociación civil y delegados de los partidos políticos con representación en la Junta de Maldonado, Gómez Ferrari entregó el documento al ministro Ortuño, mientras la emoción se hacía visible en los rostros de los integrantes de la asociación civil.
La asociación civil acordó con el intendente, Miguel Abella, proponer los padrones 15.503, 12.934, 12.935, 12.936, 12.937, 12.938 y 12.939 al SNAP con la categoría Monumento natural, incluidos el borde rocoso y el área marino costera, que son públicos, por lo que mantiene la condición de non aedificandi establecida como cautela por la Junta de Maldonado hasta su incorporación al SNAP. No obstante, para la zona “objeto de especial conservación”, propuesta en el informe final de la CAE, que rechazó la IDM postular al SNAP, la asociación civil solicitará que “se haga un estudio integral de la zona para saber si es necesario incorporarlos, que consideramos que sí”, informó Gómez Ferrari a la diaria.
En paralelo a esta solicitud de ingreso, la asociación civil trabaja en la elaboración de un Plan Local de la Microrregión, acordado en la CAE. Actualmente, según explicó Gómez Ferrari, está en la etapa de diagnóstico con tres equipos de trabajo: uno encargado de la parte jurídica, otro de la socioeconómica y el último de medios físicos y biológicos.
Ortuño, por su parte, valoró el trabajo técnico realizado y el proceso “que demuestra que es posible trabajar entre la sociedad civil, la academia, el gobierno departamental y la Junta de Maldonado”. “Es un patrimonio sin duda de Maldonado y de todo el Uruguay”, sostuvo, y definió a Punta Ballena como “un elemento de la identidad del Uruguay”. “Esperamos poder estar firmando la resolución a la brevedad”, señaló, aunque aclaró que, por los plazos establecidos para cada etapa, estima que el proceso pueda concretarse en 2027.
La gerenta del área SNAP, Ana Laura Melo, explicó que el documento será analizado por el equipo técnico de la Dirección Nacional de Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos del MA, y “es probable que surja alguna modificación”, aunque resaltó el “buen trabajo” de la asociación civil. Luego, quedará el proyecto definitivo de selección y delimitación del área que deberá volver a presentarse en la CNA para revisarse; se abrirá la instancia de puesta de manifiesto por 60 días y habrá una audiencia pública dentro de los 30 días posteriores. “Una vez concretados estos insumos, se elaborará el decreto de ingreso al SNAP”, dijo.
Importancia de patrimonio geológico y diversidad vegetal
Tras los discursos iniciales, Mauricio Faraone, geólogo y funcionario del Servicio Geológico de Uruguay en la Dirección Nacional de Minería y Geología, dependiente del Ministerio de Industria, Energía y Minería, dijo que Punta Ballena “es el único acantilado rocoso costero en toda la costa uruguaya”. Explicó que está conformado por rocas metamórficas, “producto de grandes esfuerzos de presión y temperatura durante un choque de placas hace 560 millones de años cuando se estaba formando el antiguo supercontinente Gondwana”.
Dentro de esas rocas, “hay estructuras muy bien preservadas, lo cual permite a los investigadores poder hacer distintos desarrollos en el campo de la geología”, por lo que, se concibe como un “patrimonio geológico nacional e internacional”. Además adquieren relevancia el herbazal rupícola costero –declarado en peligro a nivel nacional–, el pastizal serrano, los ambientes intermareales y las playas arenosas.
Por otra parte, Pallero destacó la diversidad vegetal que “se han registrado 427 especies de plantas en un área de 20 hectáreas, lo que representa casi el 15% de la flora total del país”, y unas 33 “son prioritarias para la conservación por el SNAP”. A su vez, “es un sitio muy relevante para las aves marinas costeras y migratorias, mamíferos marinos –sobre todo los cetáceos–, peces e invertebrados marinos”; hay 13 aves, siete mamíferos y tres reptiles considerados prioritarias para la conservación, según el SNAP.
Asimismo, resaltó la importancia turística para el departamento y el país, así como la importancia cultural, vinculada con el Arboretum Lussich y el Museo Taller Casapueblo, además de que es un espacio público multifuncional con recreación, pesca artesanal, observación de cetáceos y de cielo nocturno, deportes, educación, investigación. En cuanto a las ocupaciones prehispánicas, dijo que hay lugares arqueológicos dado que Punta Ballena “funcionaba como un sitio cantera de rocas para instrumentos líticos para las poblaciones que vivían en la zona”.
