En un mensaje publicado en su cuenta de X este lunes, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel dijo que en caso de que se materialice una acción militar de Estados Unidos contra su país, habrá “un baño de sangre de consecuencias incalculables, más el impacto destructivo para la paz y la estabilidad regional”.
“Cuba no representa una amenaza ni tiene planes o intenciones agresivas contra ningún país. No los tiene contra Estados Unidos ni los ha tenido nunca, lo que conoce bien el gobierno de esa nación, en especial sus agencias de defensa y seguridad nacional”, expresó también en su mensaje el mandatario.
Las declaraciones de Díaz-Canel se dieron después de que el portal estadounidense Axios publicara el fin de semana un informe basado en información clasificada y declaraciones de funcionarios de los servicios de inteligencia estadounidenses, según los cuales Cuba habría adquirido más de 300 drones militares y evaluado posibles escenarios de ataque contra objetivos estadounidenses, incluida la base naval de Guantánamo, buques militares de Estados Unidos y la ciudad de Key West, en el estado de Florida.
El gobierno cubano no confirmó ni desmintió directamente la adquisición de esas aeronaves no tripuladas, pero denunció que Washington está construyendo un “expediente fraudulento” para justificar una eventual agresión militar, informó el portal France 24.
A propósito de ese tema, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, denunció que la administración que lidera el presidente Donald Trump intenta crear una narrativa para justificar nuevas medidas de presión.
“Sin excusa legítima alguna, el gobierno de Estados Unidos construye, día tras día, un expediente fraudulento para justificar la guerra económica despiadada contra el pueblo cubano y la eventual agresión militar”, escribió el ministro de Relaciones Exteriores en sus redes sociales.
Rodríguez reiteró además que Cuba “defiende la paz” y que su preparación militar responde al derecho a la legítima defensa, reconocido por la Carta de Naciones Unidas.
La declaración de Díaz-Canel supone una de las advertencias públicas más severas emitidas por el gobierno cubano en los últimos años frente a Washington y refleja el deterioro acelerado de las relaciones bilaterales, en el contexto del implacable bloque energético que está ejerciendo Estados Unidos sobre la isla, cuya población está soportando diariamente extensísimos cortes de energía.
En su mensaje en redes sociales, el presidente cubano dijo además que su país tiene derecho a “defenderse” ante las agresiones de Washington.
“Cuba, que ya sufre una agresión multidimensional de Estados Unidos, sí tiene el derecho absoluto y legítimo a defenderse de una arremetida bélica, lo que no puede esgrimirse lógica ni honestamente como excusa para imponer una guerra contra el noble pueblo cubano”, escribió el mandatario.
