La visita a México de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, una de las figuras más radicales del derechista Partido Popular de España, incluyó un homenaje a la conquista que generó reacciones de repudio en los dos países.

La dirigente participó en un encuentro denominado “Celebración por la Evangelización y el Mestizaje en México: Malinche y Cortés”, en el que reivindicó la actuación de España en los tiempos de la conquista y en particular la figura de Hernán Cortés.

Defendió los “cinco siglos de mestizaje” entre España y México, que a su entender fueron marcados por la “esperanza, la alegría y las alianzas”, y criticó los “discursos del odio que dividen”. Manifestó su voluntad de que “la libertad nunca tenga que pedir perdón por ser libertad”.

Sus palabras llegan cuando las relaciones entre México y España se están recomponiendo después de estar años afectadas justamente por este asunto. El gobierno de Andrés Manuel López Obrador reclamó un pedido de perdón por parte de las autoridades de España por la violencia ejercida contra la población originaria durante la conquista. La negativa de España a pedir perdón fue el motivo por el que el rey Felipe VI no fue invitado a la asunción de la presidenta Claudia Sheinbaum y enfrió las relaciones.

Sin embargo, más adelante, el rey de España reconoció que, pese a que hubo “un afán de protección” hacia los pueblos originarios, “luego la realidad hace que no se cumpla como se pretende y hay mucho abuso”. Dijo también que si bien esos hechos se enmarcan en su tiempo, con los valores actuales “obviamente no pueden hacernos sentirnos orgullosos”. Esas declaraciones fueron valoradas por Sheinbaum cuando visitó recientemente España para participar en un encuentro de dirigentes y partidos progresistas en Barcelona.

En ese contexto resonaron las palabras de Díaz Ayuso, que celebró que el idioma español “se haya propagado por todo el continente americano” y habló de “cinco siglos de amor, no de odio”. Junto a ella, Alessandra Rojo de la Vega, la alcaldesa de Cuauhtémoc, que se encuentra en el centro de la Ciudad de México, acompañó su discurso y firmo una “carta de la amistad”, en la que las dos jerarcas declararon que gobiernan “con la misma perspectiva de la libertad, la democracia y la participación de la gente”. De la Vega pertenece al opositor Partido Revolucionario Institucional (PRI).

Contra esta actividad se pronunció el Comité Ejecutivo Estatal en la Ciudad de México del partido de Sheinbaum, el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), que repudió el discurso de Díaz Ayuso. Según citó el diario La Jornada, manifestó que la dirigente española “ha dedicado su intervención en México a descalificar los principios de igualdad y soberanía que defiende el pueblo mexicano”.

Morena expresó en un comunicado que “resulta indignante y ofensivo que en territorio mexicano se reciba con honores a quien representa una agenda contraria a nuestros pueblos originarios que atenta contra sus derechos humanos que son el corazón y la resistencia de nuestra cultura”. Lamentó que autoridades locales decidieran “participar en este espectáculo de intervencionismo blando”, y manifestó que “ninguna carta de amistad ni declaración de buenas intenciones puede ocultar que, en el fondo, esta visita es una fachada de injerencia extranjera de ultraderecha”.

En España también surgieron reacciones de rechazo. El Partido Socialista Obrero Español, del presidente del gobierno, Pedro Sánchez, pidió mediante su vocera en la Asamblea de Madrid, Mar Espinar, que Díaz Ayuso deje de hablar “en nombre” de los españoles para “insultar a los mexicanos”. Insistió: “Que deje de hablar en nuestro nombre, porque las cosas que está diciendo en México por esa boca no nos representan a ninguno”. La portavoz dijo que la presidenta de la Comunidad de Madrid causa “vergüenza ajena” tanto allí como en México.

También otros partidos criticaron a la jerarca. La coordinadora general del Movimiento Sumar, Lara Hernández, dijo en su cuenta de X que Díaz Ayuso “se ha propuesto dinamitar las relaciones entre México y España y no va a parar hasta conseguirlo”. Agregó que para eso hizo un “viajecito” que pagaron “todas las madrileñas y madrileños”.

Lo mismo le reprochó Pablo Fernández, uno de los portavoces de Podemos, que dijo que Díaz Ayuso “continúa su periplo vacacional” en México, “pagado por los madrileños”, homenajeando a Hernán Cortés e “insultando a los mexicanos”.