La guerra que Estados Unidos e Israel lanzaron de manera conjunta contra Irán el 28 de febrero está muy cerca de terminar, según declaró este miércoles el presidente estadounidense Donald Trump.
Según dijo, funcionarios de Washington y Teherán mantuvieron “buenas conversaciones en las últimas 24 horas” y expresó su confianza en que se pueda alcanzar un acuerdo definitivo en los próximos días.
“Estamos tratando con gente que tiene muchas ganas de llegar a un acuerdo”, dijo Trump en un evento en la Casa Blanca. “Veremos si están de acuerdo o no, y si no lo están, terminarán estándolo poco después”. También este miércoles en una breve entrevista con la cadena Fox, Trump dijo que cree que se podría llegar a un acuerdo en una semana. Más tarde, hablando con los periodistas en la Oficina Oval, dijo que no tenía una fecha límite.
Funcionarios estadounidenses expresaron un optimismo similar en momentos anteriores de la guerra y en rondas de negociaciones previas. De acuerdo a lo que informó el portal estadounidense Axios, la Casa Blanca está esperando la respuesta de Irán a un memorando de entendimiento de una página para poner fin a la guerra y establecer un marco para negociaciones nucleares más detalladas.
Funcionarios estadounidenses indicaron que esperan una respuesta de Teherán dentro de las próximas 24 a 48 horas. “No estamos lejos, pero aún no hay acuerdo”, afirmó un funcionario estadounidense.
Desde Teherán, un vocero del Ministerio de Asuntos Exteriores expresó que todavía no hubo una respuesta formal a la propuesta estadounidense, pero que el intercambio de mensajes con la mediación de Pakistán proseguía.
En los últimos días y pese a que las tensiones en el estrecho de Ormuz casi llevaron a la reanudación de las hostilidades, la Casa Blanca está buscando de manera determinada un avance diplomático con Irán antes de que Trump viaje a China la semana que viene, donde mantendrá un encuentro con su par Xi Jinping.
Si para entonces no se ha alcanzado un acuerdo, el presidente podría considerar nuevamente ordenar una acción militar.
“Si no llegan a un acuerdo, comenzarán los bombardeos, y lamentablemente serán de una magnitud e intensidad mucho mayores que antes”, escribió Trump en Truth Social este miércoles, aunque posteriormente manifestó su optimismo sobre que finalmente se podrá llegar a un pacto con los iraníes.
El memorando de entendimiento de una página y 14 puntos está siendo negociado entre los enviados de Trump, Steve Witkoff y Jared Kushner, y varios funcionarios iraníes, tanto directamente como a través de mediadores.
Funcionarios estadounidenses indicaron que el intercambio de mensajes con Irán es lento porque cada mensaje debe ser supervisado por el líder supremo, Mojtaba Jamenei, quien permanece oculto por motivos de seguridad.
Entre otras disposiciones, el acuerdo al que llegarían Washington y Teherán implicaría que Irán se comprometa a una moratoria sobre el enriquecimiento nuclear, que Estados Unidos levante sus sanciones y libere miles de millones de dólares en fondos iraníes congelados, y que ambas partes levanten las restricciones al tránsito por el estrecho de Ormuz.
En este contexto, el canciller de Irán, Abbas Araghchi se reunió este miércoles en Pekín con su par chino, Wang Yi.
En el encuentro entre ambos funcionarios diplomáticos, el representante del gobierno chino pidió el “cese total de las hostilidades” en Medio Oriente.
De acuerdo a lo que informaron agencias internacionales, durante el encuentro Wang subrayó su apoyo a la soberanía e integridad territorial de Irán, pero también pidió “a todas las partes” que hagan todo lo posible para que se reanude “la circulación normal y segura por el estrecho de Ormuz”.
La guerra que no termina
Al tiempo que las tensiones entre Washington y Teherán están disminuyendo, el otro gran foco de conflicto en Medio Oriente se mantiene en ebullición.
Israel prosiguió este miércoles con sus bombardeos sobre territorio libanés en el marco de su guerra con la organización chii pro iraní de Hezbolá, y por primera vez desde que funcionarios israelíes y libaneses acordaron una tregua en Washington a comienzos de abril, lanzó un ataque sobre Beirut.
El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu y el ministro de Defensa, Israel Katz, afirmaron que el ataque en la parte sur de las afueras de la capital libanesa tenía como objetivo a Malek Ballout, comandante de la Fuerza Radwan, la unidad de élite de Hezbolá.
Los líderes israelíes afirmaron que miembros de la Fuerza Radwan “fueron responsables de lanzar cohetes contra comunidades israelíes y herir a soldados” israelíes.
“Ningún terrorista goza de inmunidad; el brazo largo de Israel alcanzará a todo enemigo y asesino. Prometimos brindar seguridad a los residentes del norte. Así actuamos y así seguiremos actuando”, agregaron los jerarcas israelíes en su comunicado.
Mientras tanto una fuente cercana a Hezbolá declaró a la AFP que “Malek Ballout, comandante de operaciones de la Fuerza Radwan”, había sido asesinado en el ataque israelí.
Las Fuerzas de Defensa de Israel no se pronunciaron de inmediato sobre el inusual ataque en la capital libanesa, el primero en casi un mes, ya que el último tuvo lugar el 8 de abril, después de que Trump le pidiera expresamente a Israel que dejara de lanzar ataques sobre Beirut.
Pero más allá de este bombardeo puntual, Israel lanzó numerosos ataques este miércoles contra posiciones de Hezbolá en la zona sur de Líbano.
Según informó la cadena qatarí Al Jazeera, los israelíes realizaron dos ataques mortales en la aldea sureña de Saksakieh, donde murieron nueve personas y decenas resultaron heridas. Al menos seis niños se encuentran entre los heridos.
También se registró el bombardeo de una vivienda en la ciudad de Khirbet Selm, también en el sur, donde murieron dos personas y otra resultó herida. Además, hubo un ataque sobre un auto cerca de una escuela secundaria en la ciudad de Tiro, situada sobre la costa del mar Mediterráneo, que causó la muerte de dos personas.
En una incursión aérea contra la aldea de Zellaya, en el valle de Bekaa, donde murieron cuatro personas, entre ellas dos mujeres y un anciano.
De acuerdo a lo que informaron autoridades del Ministerio de Salud de Líbano, con estos últimos ataques ya son 2.715 el número de muertos por los ataques israelíes en Líbano desde el 2 de marzo, día en el que comenzó formalmente la ofensiva contra Hezbolá. Además, los ataques produjeron heridas a más de 8.300 personas.