El gobierno brasileño llamó a consultas este domingo a su embajador en Buenos Aires, Júlio Bitelli, para que brinde aclaraciones sobre la relación bilateral entre ambos países después del discurso incendiario pronunciado este sábado por el presidente argentino, Javier Milei, en la convención del Partido Liberal (PL), celebrada en el Arena Pacaembú de la ciudad de San Pablo, en la que se oficializó la candidatura de Flávio Bolsonaro como candidato para las elecciones de octubre.
Según informaron medios brasileños, se espera que el embajador Bitelli llegue desde la capital argentina a Brasilia este lunes y de inmediato se reúna con el canciller Mauro Vieira, en el Palacio Itamaraty, la sede diplomática del país.
En el ámbito de las relaciones internacionales, llamar a consultas a un embajador se percibe como una señal muy grande de desaprobación ante las acciones de otro país. Además, la cancillería que lidera Vieira también convocó al principal representante diplomático argentino en Brasilia, Daniel Raimondi.
El Ministerio de Relaciones Exteriores brasileño consideró como altamente ofensivas las declaraciones del presidente libertario, realizadas en el escenario cerrado paulista situado dentro del complejo que alberga al estadio de fútbol del mismo nombre.
Ante miles de personas, Milei fue una figura central del acto del sábado, en el que presentó su show completo. Además de hablar durante más de 20 minutos, el jefe de Estado argentino también cantó y bailó al lado de Flávio Bolsonaro, mucho menos expresivo, por cierto, la canción Panic Show de La Renga, un tema con el que se lo identifica en Argentina y algunos otros países de habla hispana, totalmente desconocido en Brasil a juzgar por la frialdad con la que el público recibió el espacio musical.
Cuando le tocó hablar, Milei criticó duramente el socialismo en Sudamérica, se refirió a la corrupción y afirmó que la izquierda promueve un sistema de igualdad extrema e ilusoria.
También, de acuerdo con lo que informó La Nación, el mandatario argentino Milei atacó directamente a su par brasileño, a quien, sin mencionarlo, calificó de ser un “zurdo”, “ladrón”, “presidiario”.
Con su peculiar estilo, Milei en un momento, ante un desperfecto técnico, preguntó si “los micrófonos los mandó a tocar el ladrón”. Además, el líder de La Libertad Avanza acusó al mandatario brasileño de haber intentado influir en las elecciones argentinas de 2023 en favor del candidato peronista Sergio Massa.
“Tenía un vecino que se metía en la política de Argentina para tratar de torcer la historia en favor de los zurdos de mierda”, expresó, redoblando las denuncias de injerencia externa de la Casa Rosada.
Milei tuvo además agravios reservados para el ministro del Supremo Tribunal Federal (STF) Alexandre de Moraes, a quien calificó de ser una “basura calva”, en realidad en uno de los lapsus que suele tener cuando lee los discursos le dijo “basura calma”, por su decisión de impedirle visitar al expresidente Jair Bolsonaro, quien está cumpliendo en su casa tras haber sido condenado por liderar una trama golpista antes de las elecciones de 2022.
Si bien en primera instancia los medios brasileños informaron que el llamado a su embajador en la capital argentina se debía a los insultos contra Morales, la medida se terminó tomando por los agravios que Milei dirigió específicamente a Lula. Los insultos a Moraes ya fue respondidos el mismo sábado por el actual presidente del STF, Edson Fachin.
Este último afirmó que lo expresado por Milei se trataba de una “referencia irrespetuosa hacia un magistrado del máximo tribunal del país, realizada en suelo brasileño, en relación con un acto judicial llevado a cabo de conformidad con la Constitución y las leyes de la República Federativa del Brasil”.
La percepción en general en el Partido de los Trabajadores (PT) y en un sector mucho más vasto de la sociedad brasileña, incluso de muchos que no apoyan a Lula, es que Milei llegó a Brasil directamente para hacer el trabajo sucio de Estados Unidos, embarrando el terreno para las elecciones de octubre, que se prevé que serán muy reñidas, si bien todas las últimas encuestas de intención de voto coinciden que quien mejor posicionado está en la carrera electoral es Lula.
Mensajes contra la interferencia
La injerencia de Estados Unidos en las elecciones que tendrán su primera vuelta el 4 de octubre y un eventual balotaje el 25 del mismo mes fue un tema que tocó Lula también el sábado en el acto celebrado por el Partido de los Trabajadores en la ciudad de Campinas, en el estado de San Pablo.
En ese evento se oficializó la candidatura del exministro de Economía Fernando Haddad para competir por la gobernación paulista, instancia en la que tendrá como adversario al actual gobernador, Tarcísio de Freitas, integrante del partido derechista Republicanos y aliado de los Bolsonaro.
“Que no venga nadie desde afuera a meter el dedo en nuestras elecciones”, dijo Lula, en una clara referencia a Estados Unidos, que en el marco de su avanzada contra el gobierno del PT esta semana le impuso un 25% de aranceles a una serie de productos fabricados en Brasil.
Paralelamente, en una columna de opinión publicada este domingo en el diario The Washington Post, Lula calificó los nuevos aranceles de injustos y de ser un error estratégico de la Casa Blanca, advirtiendo que perjudicarían la asociación bilateral entre ambos países y aumentarían los costos para los consumidores estadounidenses.
“Este mes, haciendo caso omiso de decenas de reuniones entre nuestros equipos, de sólidos argumentos técnicos y de documentos que entregué personalmente al presidente Trump, el gobierno de Estados Unidos impuso nuevos aranceles a Brasil que oscilan entre el 12,5% y el 37,5%”, escribió Lula.
Los nuevos aranceles se impusieron luego de que la Corte Suprema de Estados Unidos anulara los aranceles del 50% impuestos el año pasado, puntualizó el presidente brasileño, y agregó que productos de varios rubros, entre ellos alimentos, calzado, textiles, muebles, autopartes y muchos otros, se encarecerán para los consumidores estadounidenses.
En el texto publicado en el diario de la capital estadounidense, Lula también citó un informe de Global Trade Alert, una organización independiente con sede en Suiza, señalando que Brasil y Turquía son ahora los dos países más afectados por los aranceles estadounidenses, únicamente detrás de China.
“A mediano plazo, estos aranceles perturbarán cadenas de suministro que actualmente están profundamente integradas, y las empresas brasileñas sustituirán a sus proveedores estadounidenses por socios de otras regiones”, afirmó Lula.
El mandatario, que en las elecciones de octubre irá en búsqueda de su cuarto mandato, dijo que está abierto a un diálogo constructivo con Estados Unidos, pero que el país decidirá su propio futuro. “El destino de Brasil debe ser determinado únicamente por los brasileños, sin injerencias extranjeras ni subordinación”, concluyó Lula.
