La Cámara de Representantes refrendó este miércoles el acuerdo alcanzado entre el Poder Ejecutivo, la Asociación de Bancos Privados del Uruguay y la Asociación de Bancarios del Uruguay (AEBU) para “salvar” la Caja Bancaria. Tal como habían solicitado las tres partes, el proyecto de ley no tuvo modificaciones durante su pasaje por la cámara baja y fue aprobado con los votos de todos los partidos. Ahora el proyecto ingresará a la Cámara de Senadores.

El miembro informante, el diputado nacionalista Pedro Jisdonian, sostuvo que se trata de una reforma que “trae tranquilidad” a los trabajadores y a los jubilados del sector bancario, que “están sufriendo la incertidumbre de no saber si van a cobrar la jubilación para la cual aportaron durante toda su vida laboral”. Destacó que el proyecto establece un “equilibrio” entre “todas las partes” a través de una solución “posible, justa y aceptada”, aunque apuntó que “seguramente no todos estén de acuerdo con el 100% de las medidas adoptadas”.

La reforma establece un adelanto del aumento de la edad jubilatoria para los activos y un impuesto para los pasivos. Los bancos privados harán una transferencia directa y también elevarán los aportes de la prestación complementaria patronal (PCP); mientras que el Estado colaborará con una “garantía soberana” para que la Caja Bancaria pueda endeudarse por 400 millones de dólares.

Según Jisdonian, “está claro” que la crisis que actualmente atraviesa el organismo previsional “no es fruto de la casualidad ni de los últimos años de gestión”, sino de que “durante mucho tiempo no se tomaron en cuenta varios indicadores que señalaban la proximidad de un problema como el que estamos enfrentando en la actualidad”.

En respuesta, el diputado frenteamplista Daniel Gerhard sostuvo que los gobiernos anteriores “no fueron omisos” y afirmó que la anterior reforma de la Caja Bancaria, en 2008, “fue lo suficientemente profunda como para darle viabilidad” al sistema, “pero diferentes aspectos fueron perforando esa viabilidad”. Mencionó “los seguros de desempleo” durante la pandemia, así como “el no reemplazo de nuevos trabajadores en los bancos” y “las variaciones del dólar, moneda en la que se basa la PCP”.

Según AEBU, el déficit de la Caja Bancaria se agravó en los últimos dos años debido a la pérdida de 2.300 puestos de trabajo en el sector, alrededor del 10% de los aportantes al organismo. Así, se prevé que la Caja Bancaria agote sus reservas en el transcurso de este año si no hay reforma.

Sobre el proyecto en cuestión, Gerhard dijo que el FA acompañó la reforma “fundamentalmente” porque es “un acuerdo tripartito”, si bien puntualizó que hay “algunos aspectos” que pueden “no compartir”, como el aumento de la edad jubilatoria.

El diputado de la oposición señaló que el acuerdo fue aprobado por AEBU en “60 asambleas y un Antel Arena lleno”, lo cual “es algo a tener en cuenta y que no podemos ni queremos ignorar”. Por último, valoró que “en esta solución, a diferencia de otras, aportan las tres partes: no sólo trabajadores y Rentas Generales, también ponen lo suyo las patronales”.

La Comisión de Legislación del Trabajo y Seguridad Social de Diputados todavía tiene a estudio el proyecto de ley para reformar la Caja de Profesionales, cuyas reservas se prevé que se agoten a mediados de 2025.