El Consejo Directivo de la Institución Nacional de Derechos Humanos y Defensoría del Pueblo (INDDHH) expresó en un comunicado este martes “su dolor y profunda preocupación” ante los fallecimientos de menores de edad al amparo del Instituto del Niño y el Adolescente del Uruguay (INAU).

El domingo 11 de enero falleció mientras dormía un niño de 10 años en la clínica de salud mental Boulevard, que estaba bajo el amparo del INAU, y el 31 de diciembre un adolescente de 15 años que estaba en el hogar Tribal de INAU fue encontrado muerto en la bahía de Capurro.

“La INDDHH entiende que toda muerte de una persona, especialmente de niñas, niños y adolescentes, en un contexto de protección estatal constituye un hecho de máxima gravedad. Esta realidad exige una respuesta urgente, transparente y diligente”, indicó la institución. Recordó que el Estado tiene el deber de “resguardar la vida, la integridad y la dignidad de las infancias y adolescencias”. Asimismo, “ante situaciones tan trágicas, corresponde además garantizar una investigación pronta y exhaustiva, actuando con la debida diligencia que estas circunstancias exigen”, añadió.

En octubre de 2025, la INDDHH emitió un informe que denunciaba diversos tipos de vulneraciones en los centros de INAU: constató saturación, falta de personal, deterioro edilicio y situaciones de violencia.

En el comunicado emitido este martes, la INDDHH advierte que hechos como los mencionados “continúan interpelando la calidad y suficiencia de las medidas de protección, los dispositivos de cuidado y los mecanismos de supervisión” estatales. Considera además “imperativo revisar los apoyos psicosociales destinados a abordar vulnerabilidades complejas en las infancias, particularmente aquellas vinculadas con trayectorias de sufrimiento y padecimientos de salud mental”, así como “asegurar información clara y oportuna para las familias y para los niños, niñas y adolescentes que convivían en los centros” y “brindarles un acompañamiento psicosocial sostenido”.