Esta semana, la Intendencia de Montevideo (IM) presentó su Plan de Seguridad Vial 2026-2030 y también dio a conocer los datos de siniestralidad de 2025, en el que los fallecidos fueron 124 y los heridos 7.817; las peores cifras en el último quinquenio.
Entrevistado por Panorama informativo, de la diaria Radio, el director de Movilidad de la IM, Germán Benítez, afirmó que las cifras del primer semestre de este año “muestran una reversión” de la tendencia, aunque reconoció que el número de fallecidos –51– “no es una cifra aceptable”. “Tenemos que seguir trabajando, porque esos números tienen que seguir bajando”, evaluó.
Consultado sobre cuáles son los factores atribuibles a dicha disminución, Benítez dijo que es “multicausal” y que “nunca es por competencia exclusiva de una sola institución”. “Hay una mayor coordinación, una mayor planificación, y entiendo que por ahí van un poco los resultados que vamos a tener sobre fin de año, que si se mantiene, vamos a estar anunciando una caída de la siniestralidad”, resumió.
Por su parte, respecto del plan de seguridad vial proyectado para este cuatrienio, el jerarca sostuvo que el insumo busca no solo reducir los niveles de siniestralidad, sino también su gravedad. “Nosotros como administración tenemos que generar las condiciones necesarias para que la siniestralidad sea lo menos grave posible, partiendo de la base de que va a existir”, señaló. Subrayó la necesidad de trabajar en infraestructura, algo que involucra varias dimensiones. En primer lugar, Benítez explicó que se trabajará en “la calidad de la obra vial”, y que, en esa línea, la intención de la IM es “esparcir el mantenimiento vial por todo el departamento”, con una inversión prevista de entre 100 y 120 millones de dólares. En segundo lugar, a eso le agregó un incremento del 35% del presupuesto para la señalización, dado que “la calle tiene que estar bien señalizada [y] bien pintada” para ser segura. En tercer lugar, dijo que la IM busca avanzar en materia de semaforización.
De igual forma, se refirió a cuestiones vinculadas con la comunicación y la educación y, en otro nivel, llamó a desplegar políticas que tengan en su centro a “aquellos usuarios que son más vulnerables”. Según recordó, tal como consta en el plan de la IM, estos son los peatones, motociclistas y ciclistas, que acumulan el 73% de los lesionados.
Combate a las picadas callejeras: “La clave es generar una política que sea sostenible”
En otros temas, con relación al combate a las carreras y concentraciones ilegales de motocicletas –una de las acciones previstas en el plan–, Benítez dijo que, si bien “uno siempre está tentado a hablar de la picada, la realidad es que la picada como tal cambió muchísimo”. El jerarca recordó que esos eventos ocurren hace más de dos décadas, al menos en Uruguay, pero apuntó a un cambio en su “formato”, que pasó de la “competencia deportiva” a eventos asociados a un cúmulo de ilícitos, como la “venta de drogas, [las] apuestas ilegales, [el] porte de armas [y los] duelos de bandas”.
Aunque sostuvo que la IM “no puede ser ajena” al tema, dado que “sigue siendo un problema de tránsito”, señaló que las “dimensiones” son tales que existe un reparto de tareas. En ese marco, la comuna lleva adelante “recorridas periódicas en los puntos críticos”. “Cuando uno tiene fiscalización de día, después eso repercute en la noche”, afirmó, para acotar que en ese horario, “lo razonable es que el liderazgo esté dado más por la Policía”.
En ese sentido, explicó que hoy en día las autoridades despliegan “puntos de control” en los “lugares que eran considerados habitués para las picadas”. Destacó que luego del evento en el que un niño de 12 años fue asesinado, no hubo “grandes episodios”. “La clave es generar una política que sea sostenible en el tiempo, y en eso estamos trabajando”, evaluó.
Vehículos de movilidad personal: “Hay un crecimiento bien importante” de la siniestralidad
Benítez también abordó la ordenanza, recientemente aprobada en el Congreso de Intendentes, que regula varios aspectos vinculados a los vehículos de movilidad personal, como los monopatines, triciclos eléctricos y otros dispositivos similares.
Entre otros aspectos, la normativa establece el registro obligatorio de los vehículos y fija un límite de velocidad de 25 kilómetros por hora. Benítez explicó que estos aspectos dotan a los gobiernos de un “marco común de la regulación” y consideró que una vez en vigencia, la ordenanza “va a generar mayor cambio en las condiciones de formalización de estos vehículos”.
Consultado al respecto, el director de Movilidad explicó que durante el año pasado, y de acuerdo con la Unidad Nacional de Seguridad Vial, hubo entre 160 y 180 personas lesionadas –en general, en grado leve– por accidentes con estos vehículos. “Hay un crecimiento bien importante, y como es una modalidad de transporte que llegó para quedarse, eso es lo que obliga un poco a regularlo”, señaló.
Recordó que la ordenanza aún no está vigente a nivel departamental, dado que falta su incorporación al digesto departamental. En ese sentido, señaló que la IM informará a la población cuando esto suceda, de manera de facilitar “un período de transición” y “poder darles la oportunidad a las personas que tienen vehículos de movilidad personal a que los registren adecuadamente”.
