Tal como estaba previsto, este lunes en el salón de eventos principal del Palacio Legislativo se realizó la conferencia por el Día de la Mujer Palestina, que la semana pasada había causado ruido en filas de la oposición porque se anunciaba la participación de Majida Al-Masri, exministra de Asuntos Sociales del Estado de Palestina. Diputados de la Coalición Republicana habían señalado que Al-Masri “integra el Buró Político del Frente Democrático para la Liberación de Palestina”, una organización calificada como terrorista por Israel, “a la que se le atribuyen graves atentados contra la población civil”.
Como estaba previsto desde el primer momento, Al-Masri participó mediante un video –subtitulado– de siete minutos. Empezó señalando que saludaba y felicitaba a todos por la importante reunión “que se celebra en el país amigo de Uruguay”. “Esto demuestra el gran respeto que ustedes tienen por las mujeres palestinas y la causa palestina en Uruguay: gobierno y pueblo, de cuya postura histórica estamos orgullosos, en apoyo a los derechos nacionales del pueblo palestino, su justa causa, y su derecho a la autodeterminación, consagrando su Estado palestino independiente en las fronteras el 7 de junio de 1967, incluyendo su postura sobre la sangrienta y destructiva guerra en Gaza, y las violaciones inhumanas contra nuestro pueblo”, expresó.
Al-Masri señaló que “todos los informes de las Naciones Unidas relacionados con la situación de las mujeres palestinas en los territorios palestinos ocupados reconocieron que la continuación de la ocupación de asentamiento y sus políticas es una de las principales razones por las que existen obstáculos que impiden a las mujeres palestinas obtener sus derechos”.
“Estos obstáculos e infracciones han aumentado con el genocidio en Gaza durante más de tres años. Este genocidio que continua en sus diversas formas: asesinato, destrucción, desplazamiento y privación de diversas necesidades básicas de la vida, pero sus efectos más dolorosos recayeron sobre las mujeres y los niños. Y sobre la familia palestina y su capacidad para mantenerse unida y resiliente”, subrayó.
Entre las presentes en el evento también estuvo la abogada Rasha Qumsiyeh, nacida en Palestina, que vive en la diáspora desde los 2 años, pero tiene a la mayoría de su familia viviendo en aquel país. Hablando en español, Qumsiyeh señaló que hace más de siete décadas atrás “se proclamó la conocida frase sionista: los viejos morirán y los jóvenes se olvidarán”. “Esta frase hacía referencia a cómo el plan era que el paso del tiempo borrara la identidad palestina de los cientos de miles de palestinos que inicialmente fueron forzados al exilio. Siete décadas más tarde, nada más lejos de la verdad: somos millones de palestinos viviendo en el exilio, que nos identificamos con nuestra tierra y nuestra gente, y millones los que anhelamos poder volver a ella, sin importar el paso del tiempo ni la distancia”, subrayó.
Qumsiyeh contó que a los dos años y medio salió de Palestina con su padre y su madre, y ahora solo se le permite volver como turista, “con un permiso”, es decir, ya no tiene derecho a volver a vivir allí. Señaló que vivió 15 años en Perú, más de 20 años en Estados Unidos, y ya va tres en Uruguay. “Pero es solo cuando vuelvo a Palestina que realmente siento que vuelvo a casa, porque nuestra identidad palestina está profundamente enraizada en su tierra. Tenemos una gran herencia ancestral, una rica historia y costumbres que amamos y honramos, y sabemos que todo eso está en constante amenaza de querer ser extinguido. Por eso, conservar nuestra identidad se convierte en un acto de resistencia cultural”, subrayó.
Qumsiyeh señaló que eso lo aprendió “desde muy chica”, sin necesidad de que nadie se lo forzara. Puso como ejemplo el recuerdo de su mamá hablando por teléfono con su abuela, que vivía en Palestina, y le decía “nos van a borrar del planeta”.
Resaltó que es un gran honor y un deber representar a su pueblo en el exterior “y desmentir todos los perjuicios que se tienen” sobre él. Apuntó que hoy, más que nunca, dice con orgullo que es una mujer palestina y que viene de una familia cristiana. Señaló que le suelen preguntar “¿Desde cuándo son cristianos?”. “Probablemente, desde antes que la tuya”, dijo, y se ganó varios aplausos. “Recordando que Jesús nació en Belén, que forma parte de Palestina. Somos parte fundamental de las tres religiones monoteístas que conformamos históricamente Palestina: tanto la musulmana, como la cristiana y la judía. Esa es la Palestina que quiero que mi hija conozca”, finalizó.
