Ante la visita del papa León XIV a Uruguay durante este fin de semana, Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos difundió un mensaje en el que reclamó que la Iglesia católica contribuya a esclarecer el destino de sus familiares, tras más de 50 años de búsqueda.
En el comunicado, la organización reconoció el valor de los mensajes de paz, solidaridad y empatía “en un mundo donde la violencia se ha convertido en el lenguaje del poder”, pero sostuvo que estos “no pueden limitarse a las palabras ni a las buenas intenciones”, sino que requieren “compromisos concretos frente a la injusticia, la violencia y el sufrimiento humano”.
En ese sentido, recordó que la Iglesia católica tuvo distintos papeles durante el terrorismo de Estado y la recuperación democrática. Mientras algunos de sus integrantes refugiaron a personas perseguidas, acompañaron a sus familias y denunciaron las atrocidades, otros “colaboraron con la represión”, eligieron mirar hacia otro lado o hicieron “del silencio una forma de complicidad”.
El colectivo afirmó que integrantes de la Iglesia recibieron denuncias, testimonios e información sobre el destino de los desaparecidos, así como sobre niños y niñas apropiados y otros crímenes cometidos durante la dictadura. También señaló que hubo quienes, aun conociendo parte de esa información, decidieron reservarla.
La organización vinculó su reclamo con el lema que acompaña la llegada del pontífice a Uruguay: “Les anuncio una gran alegría”. En ese marco, planteó que la mayor alegría para las familias sería conocer finalmente dónde están sus seres queridos, así como para las nuevas generaciones y para el conjunto de la sociedad.
“No le pedimos un gesto simbólico ni una expresión de solidaridad que se agote en las palabras. Pedimos acciones”, expresó el colectivo, que consideró que, después de tantos años de búsqueda, no alcanza con acompañar a las familias, sino que es necesario contribuir a poner fin a la incertidumbre.
El comunicado también señaló que no fue posible concretar una reunión con León XIV durante su visita, dado que no recibe a organizaciones sociales. La organización lamentó no poder compartir personalmente con él su historia y sus preguntas, pero manifestó su expectativa de que el mensaje llegue a sus manos y pueda traducirse en acciones.
“Que quienes saben, hablen. Que quienes guardan documentos, los entreguen”, reclamó Madres y Familiares, y deseó que la visita papal pueda “abrir una puerta” para avanzar en el esclarecimiento de los crímenes del terrorismo de Estado.
