En Uruguay, el 16,6% de la población y el 13,2% de los hogares vive por debajo de la línea de pobreza, según el informe de estimación de la pobreza por el método de ingreso, correspondiente a 2025, publicado el lunes por el Instituto Nacional de Estadística (INE). En comparación con 2024, las variaciones se ubican dentro del margen de error: la reducción de las personas bajo la línea de pobreza fue de 0,7% entre un año y otro, y la de hogares, de 0,2%.

Por otra parte, de acuerdo con el último reporte del INE, el porcentaje de personas bajo la línea de indigencia subió de 1,5% en 2024 a 1,7% en 2025, y en el caso de los hogares, de 1,2% a 1,3%.

La incidencia de la pobreza es mayor en Montevideo (18,7% de las personas), entre las personas afrodescendientes (28,7%) y resulta “significativamente mayor” entre los menores de edad, ya que casi el 40% del total de personas en situación de pobreza son menores. La caída más pronunciada de personas bajo la línea de pobreza se registró en el rango de 0 a 6 años, que pasó de 32,2% a 29,1% entre 2024 y 2025.

A su vez, este martes el INE divulgó las estimaciones correspondientes a los indicadores de distribución del ingreso, como el coeficiente de Gini –que varía entre 0 y 1, indicando una mayor desigualdad cuanto más cercano a 1–. Ese coeficiente se ubicó en 0,404 en 2025, mientras que el año anterior se había ubicado en 0,405. Según el INE, Montevideo, Salto y Canelones son los departamentos con mayor nivel de desigualdad; y San José, Colonia, Lavalleja y Flores los menos desiguales.

Asimismo, el valor de la brecha de pobreza se ubicó en 3,5%, mientras que la severidad de la pobreza –que mide la desigualdad de ingresos entre la población situada por debajo de la línea de pobreza– fue de 1,5%.

En tanto, el valor del ratio de ingresos, es decir, el cociente entre el ingreso medio del último decil y el del primero, fue de 12,4. Las variaciones respecto de los indicadores de 2024 se encuentran dentro del margen de error.

“Leve mejora” que no llega a “caída significativa”

En diálogo con la diaria, Mauricio de Rosa, doctor en Economía, afirmó que la reducción de los niveles de pobreza “no es significativa”, pero “indica un movimiento que es positivo, en el sentido de que hay una caída de la pobreza de algunas décimas”. Aclaró que para determinar con precisión si las caídas fueron significativas hay que analizar los microdatos. En resumen, señaló que se observa una “desigualdad estancada con respecto al año pasado” y que en materia de pobreza hay “una leve mejora a la que todavía no le da la potencia para establecer que sea una caída significativa”.

Consultados por la diaria, los legisladores frenteamplistas Sebastián Sabini y Joaquín Sequeira manifestaron cautela sobre los datos, ya que la mayoría de las variaciones entran en los márgenes de error. De todos modos, destacaron la “estabilidad positiva” de los indicadores. Se trata de una “mirada más positiva que negativa sobre los números”, expresó Sabini, quien destacó principalmente la reducción de la incidencia de la pobreza en los menores de 6 años.

Sabini consideró que “lo que está impactando más en esa caída de la pobreza” son las políticas de creación de empleo, sobre todo en el interior del país y enfocadas en las mujeres. Entre 2024 y 2025 la tasa de desempleo bajó en promedio de 8,2% a 7,5%. Asimismo, según los datos del INE, el índice medio de salarios creció 5,24% entre enero de 2025 y enero de 2026, mientras que la inflación fue de 3,46% en el mismo período y el índice medio de salarios real creció 1,72%.

De Rosa sostuvo que, de haber una mejora efectiva en los valores, “tiene que ser un fenómeno asociado al mercado de trabajo, seguramente”. Agregó que el crecimiento en el número de personas empleadas, así como los incrementos en los ingresos de los hogares, podrían explicar la situación, aunque insistió en que para determinar con precisión qué impulsó la leve caída de la pobreza habría que analizar en detalle los microdatos del INE.

Además del desempeño del mercado laboral, los legisladores del Frente Amplio mencionaron algunas políticas que se implementarán en el transcurso de este año y que, a su entender, deberían verse reflejadas en los niveles de pobreza al cierre del año, entre ellas, el incremento del Bono Crianza y de la Tarjeta Uruguay Social; en el caso de la educación, el Bono Escolar y las becas Butiá. “Si no sucede nada raro en el mercado laboral, si se mantiene más o menos estable como está ahora, y sumamos este paquete de políticas de transferencias que estamos reforzando, sería esperable que el año que viene tuviéramos un resultado mejor todavía”, señaló Sequeira.

La pobreza infantil es uno de los énfasis que ha puesto el gobierno para este período. Respecto de la reducción de la pobreza en el rango de 0 a 6 años, Sequeira dijo que “ver un avance en esta materia y que justo en ese tramo sí sea significativo estadísticamente es algo a valorar”. Por su parte, Sabini acotó que la expectativa es que durante este año se dé “una caída todavía mayor”, a partir de la implementación de las políticas del presupuesto, “donde se priorizó fuertemente la infancia”.

Sequeira señaló que los datos, si bien no se pueden comparar con los del año anterior debido al margen de error, sí pueden compararse con años anteriores; en ese sentido, señaló, “se observa una tendencia a la baja desde 2020”. Por lo tanto, “si sigue la tendencia sí podemos estar hablando de una baja de los niveles de pobreza”, apuntó, y puntualizó que el 16,6% de personas bajo la línea de pobreza es “parecido” a los niveles de 2018 o 2019, previo al aumento causado por la pandemia de covid-19, por lo que se trata del “núcleo duro”.

“Ya llegamos a los niveles mínimos de pobreza históricos que teníamos antes de la pandemia, por lo tanto, podríamos decir que ahora empieza un desafío más duro, porque es la pobreza que históricamente nos ha costado más disminuir”, resaltó.

Por otra parte, Sequeira expresó preocupación por el aumento de las personas en la indigencia en Montevideo, que pasó de 1,9% a 2,3%. En cuanto al dato de indigencia a nivel nacional, si bien no es concluyente, una hipótesis es que sean “personas que estaban en el límite inferior [de la pobreza] y pasaron a la indigencia”, consideró Sabini. De Rosa apuntó que el leve empeoramiento de la relación entre el ingreso del decil 10 y el 1 “es consistente” con el dato de indigencia.

Por su parte, el diputado colorado Conrado Rodríguez dijo a la diaria que ve con “preocupación” los datos de la pobreza. Señaló que “la pobreza infantil sigue estando alta en las primeras edades” y “prácticamente no ha habido modificaciones con respecto al año 2024”. Remarcó que algunas políticas de la actual administración se empezaron a implementar incluso antes de la aprobación del presupuesto quinquenal –como el bono de apoyo económico de 2.500 pesos entregado en julio a escolares de los quintiles más bajos– “y no se ve el impacto”. Apuntó, además, que “si llegara a haber un impacto en el futuro, sería muy frágil, porque con el Bono Crianza y el Bono Escolar solamente no se baja la pobreza infantil de manera estructural”.