La Asociación Nacional de Administradoras de Fondos de Ahorro Previsional (Anafap) emitió este miércoles en la tarde un comunicado en el que expresa su discrepancia con uno de los resultados del diálogo social impulsado por el gobierno en materia de seguridad social, que propone desvincular a las AFAP del manejo de las cuentas personales de ahorro individual —estas pasarían a un ente estatal— y que estas empresas administren solo los portafolios de inversión.
“La mejora prometida para el trabajador es inexistente”, sostiene en primer término la asociación, y advierte que “aún eliminando toda estructura comercial y de atención al cliente de las AFAP, la mejora en la jubilación total del trabajador sería inferior al 1%”. “Esto además implica que todo el costo actual sería absorbido por un nuevo ente estatal, que requeriría financiamiento a través de impuestos, tasas o mecanismos ideados para ese fin, o en su defecto, con más déficit”, añaden.
Consideran que con el cambio propuesto, además, “el afiliado deja de ser cliente y pasa a ser un usuario cautivo de un único organismo estatal”. Con esto, el cliente “pierde un vínculo jurídico directo como el que tiene al elegir su AFAP, donde hoy puede cambiarse y exigirle cuentas directamente o incluso ante el Banco Central del Uruguay”. “Las decisiones sobre el ahorro previsional de 1,7 millones de personas dejan de tomarse con la lógica de servir a un cliente que puede reclamar y elegir, y pasan a tomarse con la lógica de administrar una masa cautiva”, señalan.
Concluyen que, en los hechos, la propuesta es “una estatización”. “Uruguay tiene experiencia con la administración estatal de funciones de la seguridad social. Esa experiencia, observable por cualquier ciudadano, no respalda la idea de que trasladar una actividad hoy privada, competitiva y rigurosamente supervisada a un ámbito estatal monopólico vaya a mejorar la atención al afiliado. La evidencia apunta en sentido contrario”, sentencian.
Finalmente, remarcan que la propuesta significa dar “un paso hacia una agenda que la ciudadanía ya rechazó” en el plebiscito de la seguridad social de 2024, donde “más del 61% de los uruguayos” decidió no respaldar “una reforma que buscaba eliminar las AFAP”.
“La trayectoria hacia donde se embarcaría” el gobierno de tomar esta propuesta “tiene un fin declarado, y acercarse a él supone irreversiblemente desconocer el pronunciamiento en las urnas”, sostienen las AFAP en su comunicado.