En el marco del anuncio de una inversión de cerca de 500 millones de dólares por parte del grupo brasileño que compró el hotel Enjoy Punta del Este, el subsecretario de Economía y Finanzas, Martín Vallcorba, fue consultado en una rueda de prensa sobre las proyecciones de crecimiento. Afirmó que el gobierno está “en la etapa de revisión de todas las proyecciones macroeconómicas que se van a plasmar en la próxima Rendición de Cuentas”, que incluirá “los números que estamos previendo para 2026 y para 2027”.

El informe Perspectivas de la economía mundial del Fondo Monetario Internacional recortó la previsión de crecimiento de Uruguay para 2026 de 2,4% a 1,8%; esa fue la cifra con la que cerró 2025, por debajo de lo proyectado por el gobierno. Vallcorba dijo que es “un momento de gran incertidumbre en el mundo, en el que el conflicto bélico genera dudas respecto de cuál va a ser la evolución futura no solo del precio del petróleo, sino de un conjunto de insumos básicos y también de la actividad económica y de la inflación a nivel internacional”. Todos esos elementos, apuntó, “van a hacer que las proyecciones presenten en esta etapa un nivel de variabilidad que puede llegar a ser importante”.

“Estamos haciendo un seguimiento muy cercano del escenario internacional y, sobre esa base, trabajando en la actualización de las proyecciones, que vamos a dar a conocer en la próxima Rendición de Cuentas”, dijo Vallcorba.

Señaló que el gobierno lleva adelante un conjunto de acciones “que entendemos que generan condiciones positivas y favorables para la inversión y el crecimiento”. En ese sentido, mencionó “la agenda de mejora de la inserción internacional del país”, que “genera condiciones para que la inversión encuentre en Uruguay un destino más atractivo que el que teníamos anteriormente”, como los acuerdos del Mercosur con la Unión Europea y la Asociación Europea de Libre Comercio y “los avances en materia de incorporación de Uruguay al Acuerdo Transpacífico”.

No obstante, reconoció que “todo eso se da en un entorno internacional más complejo, que genera efectos negativos no solo sobre Uruguay, sino sobre todas las economías del mundo”. “El mundo no nos está ayudando, pero nuestra obligación es seguir trabajando para contrarrestar esos efectos negativos”, agregó.

Destacó las modificaciones al régimen de promoción de inversiones y señaló que se está trabajando en “la presentación de un proyecto vinculado a la competitividad y la innovación, que va a profundizar en un conjunto de reformas microeconómicas que ya hemos empezado a trabajar el año pasado”.

Proyecto de ley sobre competitividad

El gobierno prevé remitir un proyecto de ley sobre competitividad e innovación al Parlamento a fines de mayo. Consultado sobre los dichos del ministro de Economía, Gabriel Oddone, acerca de que el gobierno está “particularmente centrado” en abaratar los costos de los productos de la canasta básica, Vallcorba explicó que la iniciativa sobre la competitividad “tiene que ver con ir corrigiendo esas fallas en el mercado” que aumentan los precios de algunos productos, por ejemplo, al impedir que haya más importadores de un producto.

Señaló que “hay un conjunto de regulaciones o requisitos que muchas veces limitan o dificultan la posibilidad de importar o producir” y que, en la medida en que se eliminen, podrían generar las “condiciones para que los precios a los cuales todos compramos los productos básicos de consumo se puedan reducir”. Aclaró que no se trata de “desregular, sino de regular con calidad, de hacer una regulación de calidad y eficiente”.

Para graficar el problema, se refirió al precio de la pasta de dientes: “Cuando uno compra una pasta de dientes que viene de Brasil, el precio del lado uruguayo es sustancialmente mayor al precio de ese mismo producto del lado brasileño. Esa diferencia de precios no obedece a aranceles, a costos de importación, sino que es fruto de fallas en el mercado”.

Sostuvo que el proceso de abaratamiento “no va a ocurrir de un día para el otro”, entre otras cosas, porque depende de “la suerte” con la que corra el proyecto en el Parlamento y de que, posteriormente, “los privados que operen en el mercado aprovechen las nuevas formas de regulación para poder generar oportunidades de reducción de costos”.