El senador del Partido Nacional Sebastián da Silva elevó días atrás un pedido de informes a los ministerios de Ganadería, Agricultura y Pesca y de Relaciones Exteriores para “confirmar” el hecho de que Brasil y Argentina “han ocupado la totalidad de la cuota de la miel” prevista en el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea (UE), que entró en vigencia el 1º de mayo. El legislador de la oposición también consultó “cuáles fueron los motivos por los cuales Uruguay no accedió a [exportar] un solo kilo de miel” con los beneficios arancelarios establecidos en el tratado.
La situación en torno a la miel ocasionó que la cancillería uruguaya se pusiese en contacto con Bruselas, sede de la UE, según informó en el Parlamento la directora general de Asuntos de Integración y Mercosur del ministerio, Paola Repetto.
Consultada al respecto, en declaraciones consignadas por Canal 5, la subsecretaria de Relaciones Exteriores, Valeria Csukasi, señaló este miércoles que, en efecto, Argentina acaparó “más o menos un 80%” de la cuota de miel, lo cual “tiene sentido si uno mira que Argentina normalmente representa el 86% de las exportaciones” en el rubro desde el Mercosur hacia la UE.
No obstante, la vicecanciller puntualizó que en el transcurso de este año se abrirán dos cuotas más para la miel, una en julio y otra en octubre, ambas de 1.850 toneladas. De este modo, en los próximos cinco años se irán alcanzando las 45.000 toneladas para la miel previstas en el acuerdo.
Hasta ahora, los cuatro países del Mercosur no han logrado definir un criterio para el reparto de las cuotas de ingreso al mercado europeo.
Csukasi pidió “calma” para “entender que son los primeros momentos y las primeras operaciones comerciales”. Recalcó que, en el caso particular de la miel, “Argentina tiene un volumen comercial mucho más grande y es razonable que, estando de repente en puerto o ya en camino, hayan sido los primeros en beneficiarse”. Sin embargo, sostuvo que esto “no significa ni que hayan hecho cosas diferentes a las que hicimos el resto de los países, ni que Uruguay se haya dormido o que el sector empresarial uruguayo no se haya dado cuenta de cómo aprovecharlo”.
