El titular del Ministerio de Relaciones Exteriores (MRREE), Mario Lubetkin, estuvo este lunes en La mañana de la diaria, donde se pronunció sobre la caída en la aprobación de la gestión del presidente Yamandú Orsi, que registra un saldo negativo de -21 puntos. Sobre las transformaciones que tiene este gobierno en la agenda, aseguró que “rápido van a salir solamente las cosas de emergencia”, mientras que los elementos que apunten a una transformación estructural “no se resuelven con las emergencias”, porque, “lamentablemente, el mundo está hecho de esta manera y necesitan tiempo”.
Un elemento que generó malestar en parte del electorado frenteamplista es el posicionamiento del Estado sobre el genocidio en Gaza –ya que el gobierno nunca lo definió como tal–, respecto de lo cual Lubetkin invitó a “quienes genuinamente están preocupados” a preguntar “a los líderes palestinos cuál es la apreciación que tienen de nosotros”. Sostuvo que acumula al menos cinco reuniones con dirigentes de la Autoridad Nacional Palestina, siendo el último un encuentro con el nuevo embajador de Palestina en Uruguay.
“El punto de definición para nosotros es si estamos ayudando en esa zona para la política de dos estados, que una parte de los actores en este momento quiere pulverizar; si estamos o no actuando a nivel internacional para ayudar a los palestinos para que finalmente esa zona sea una zona de paz. Si efectivamente las autoridades palestinas dicen que ven con malos ojos lo que hace Uruguay, entonces ahí volvemos a reflexionar”, condensó.
En el mismo eje está la situación de los uruguayos Daniela Lopes y Jorge Vignolo, que integraban la Flotilla Global Sumud de ayuda humanitaria, nuevamente interceptada por Israel el 29 de abril. Lubetkin dijo que su llegada al país fue “parte del esfuerzo diplomático” para que “permitieran la salida y la llegada en Uruguay”, por lo que “el dato duro, primero, es que los liberamos”, dijo. “Ahora hay una tercera integrante de la flota que está recorriendo por allí y nosotros estamos monitoreando el desarrollo, porque en primer lugar nos interesa la salud y la protección de los uruguayos”, afirmó el canciller.
Lubetkin reflexionó que le parece “perfecto” que se ponga de manifiesto “cuando hay una visión crítica de algo, porque tenemos que corregir y mejorar”, pero consideró que no se le da la misma visibilidad a algunas acciones del gobierno, y puso como ejemplo el envío de leche en polvo para Cuba o “la liberación de uruguayos que en ese momento estaban en esta flotilla, como lo hicimos con otros cuando lo de Venezuela; no se destaca y solo se destaca la parte negativa”, lamentó. A su criterio, si se destaca “lo negativo y lo positivo”, existiría “un equilibrio mayor de la visión de la situación”.
Por otro lado, sobre el ritmo del gobierno, dijo que “cualquiera de los aspectos de transformación importante, tanto del punto de vista de la reducción de la pobreza como de la reducción del desempleo, necesita tiempo, se quiera o no se quiera”, apuntó. Lubetkin también destacó el logro de la firma del acuerdo Mercosur-Unión Europea: “Logramos una supercarretera; esa supercarretera tiene que llenarse de autos”, comparó. En síntesis, aseguró que “a un año, o a 14 meses, de entrado el gobierno, empiezan a aparecer resultados que en general aparecen en el segundo o tercer año”.
La relación con Estados Unidos
El ministro también opinó sobre el encuentro que mantuvieron los mandatarios de Estados Unidos y China. Dijo que siguió con atención “lo que se dice y lo que no”, pero indicó que “las palabras en el brindis tanto de Xi Jinping como de Donald Trump dan señales claras de cómo va a ser el recorrido futuro” en un “nuevo escenario de juego de equilibrios entre las dos grandes potencias mundiales, que ahora empiezan a hablarse al mismo nivel”.
Un dato que derivó del encuentro, por declaraciones del representante de Comercio de Estados Unidos, Jamieson Greer, es que se conversó sobre compras agrícolas, en particular de soja estadounidense: “La tendencia de acción en el ámbito comercial con las autoridades chinas solo va a ir en el ámbito del crecimiento”, subrayó el canciller sobre el comercio con Uruguay.
En el marco del vínculo entre Uruguay y Estados Unidos, trascendió que “está en agenda” una reunión entre Orsi y Trump. La motivación del encuentro, según Lubetkin, es que el presidente “tiene que reunirse con los principales interlocutores” y existe “una relación de largo periodo desde el punto de vista comercial”, además de que una de las “virtudes” de Uruguay es que “es un país de diálogo con todos”.
En este marco, Lubetkin se refirió a la cuestionada visita de Orsi al portaaviones estadounidense USS Nimitz. El jerarca se remitió a las palabras del presidente y agregó que también “en este periodo hemos tenido cuatro intensas reuniones con el Departamento de Estado” norteamericano, puesto que se encuentran “articulando a todos los niveles en función de los intereses de Uruguay”: “No se puede mirar tal o cual aspecto como un elemento aislado en un contexto de estrategia global”, precisó.
Sobre las críticas, dijo que tiene que haber “poco debate y hechos concretos”, además de que es necesario darle “paso al tiempo”, ya que “va a ir ubicando las cosas en su justo punto”: “Es un momento correcto donde cada uno expresa sus opiniones, porque para algo este país es libre; vamos a ir viendo el desarrollo de los acontecimientos en el próximo período para entender cada uno de los movimientos que nosotros estamos haciendo”, señaló. “Si la pregunta es si a través de esta acción de alguna manera se opacó la imagen de Uruguay como un gran país de acción para los temas de la paz y la seguridad, la respuesta es: no”, valoró.
Consultado sobre si la problemática en torno a la suspensión del otorgamiento de algunas visas podría revertirse a partir de este tipo de acercamientos, reparó en que “el mundo no está hecho en blanco y negro” y que en la lista estaban incluidos países “muy cercanos en su visión y en su articulación con las autoridades de Estados Unidos”. El canciller insistió en que “ninguno de los 75 países hasta el día de hoy sabemos por qué estamos en esa lista”.
En suma, para Lubetkin, “nadie pasa por debajo del radar en un mundo globalizado”, sino que estamos “todos monitoreados y todos monitoreamos”. “Hace un año y medio, cuando asumimos, la discusión era qué hacíamos con los países de frontera. Hoy nosotros hablamos de qué hacemos con Europa, qué hacemos con Asia y hemos abierto en África”, en lo que se trabaja actualmente. Asimismo, aseguró que se está ejecutando “más del 80% en la dirección de lo que el Frente Amplio discutió” y se reflejó en el plan de política internacional de la fuerza política.
Acuerdo UE-Mercosur: Uruguay está “muy en sintonía” con propuesta argentina para las cuotas
Desde el primer día del mes rige de forma provisional el acuerdo entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur, aunque Lubetkin dijo que se trabajará “serenamente a partir de la cláusula provisoria, porque pone a funcionar al 100% el histórico acuerdo”. Otro nudo, sin embargo, es el reparto interno al Mercosur de las cuotas para acceder al mercado europeo, pero reparó en que los equipos negociadores “hicieron lo imposible” para lograr un consenso y, aunque no se logró, “no dramatizaría más de lo necesario”, sostuvo.
El ministro de Relaciones Exteriores dijo que es necesario analizarlo con más tiempo de funcionamiento “para ver líneas de tendencia”, ya que hacerlo ahora “no tiene ningún valor en absoluto”, y explicó que, sin acuerdo, actualmente las cuotas se reparten con “la ley de la selva” porque “quien llega primero se lleva el número de la cuota”. “Seguimos en la negociación. Estamos muy en sintonía con una propuesta argentina para promediar; estamos un poco distantes de la propuesta brasilera y de la propuesta de nuestros amigos paraguayos para llevarla al 25%”, explicó.
Lubetkin dijo que la propuesta de la vecina orilla consiste en basarse en el historial de exportaciones hacia la UE para mantener los volúmenes que se exportaron a lo largo de los años; mientras que Brasil prevé utilizar el “historial de la exportación en el mundo” y Paraguay busca “el 25%” para cada país.
Finalmente, reparó en que algunos sectores productivos uruguayos –como el de la carne y el arroz– están preparados para la idea de que “quien llega primero se lleva la parte correspondiente”, porque “no es la primera vez que nos encontramos en este escenario”. En suma, se está “caminando en una doble carretera”, graficó: “Por un lado, cerrar el acuerdo, que esperemos hacerlo antes de fin de año, y por otro, que los sectores privados se estén preparando para estos elementos de coyuntura de este periodo”. Dijo que 2026 es el año del “acomodo” y resulta necesario generar “un cambio cultural y de visión”, además de que se están tomando medidas como “el diálogo directo con las empresas más afectadas” y la “potencialización” de la agencia Uruguay XXI.
“Lo que le pedimos a los parlamentarios es que, ahora que terminamos con la Unión Europea, que en junio empiecen a tratar la ratificación del acuerdo con el EFTA, y tratemos de ser los primeros para dar una nueva señal de cómo Uruguay está jugando sobre los escenarios de integración”, señaló, sobre el acuerdo de libre comercio con el bloque conformado por Islandia, el Principado de Liechtenstein, el Reino de Noruega y la Confederación Suiza.
De forma paralela, con la subsecretaria de esa cartera, Valeria Csukasi, actualmente en Londres, se prevé continuar avanzando en la adhesión al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP).
