El ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, disertó este miércoles en el tradicional almuerzo de trabajo de la Asociación de Dirigentes de Marketing del Uruguay. El jerarca se refirió al “desafiante” escenario externo, marcado por el shock del precio del petróleo y caracterizado por señales de desaceleración, así como por una “elevada incertidumbre”. Asimismo, respondió a las “especulaciones” en torno a algunas de las sugerencias del Diálogo Social, especialmente sobre la incorporación de una causal de retiro anticipado a los 60 años.

“A nadie se le puede ocurrir que un equipo económico que tiene esas credenciales está rifándose la sostenibilidad fiscal”, apuntó Oddone, y cuestionó que sostener que las medidas “están conspirando contra la sostenibilidad fiscal es una discusión temeraria en Uruguay, que yo, como analista, nunca la presencié”. “Hemos, en las últimas semanas, pasado límites que comprometen la estabilidad económica de Uruguay por dar un debate doméstico”, aseguró el ministro, quien será interpelado por la oposición en el Senado, entre otros temas, por los cambios previstos para las AFAP incluidos en el documento final del Diálogo Social,

Si bien reconoció “algunos errores de comunicación del gobierno”, consideró que el debate económico “no solamente es del sistema político, también es del sector privado”. Afirmó que las corporaciones y entidades privadas “no han estado alineadas, en mi opinión, no han estado a la altura de las circunstancias”.

El ministro señaló que las dos recomendaciones del Diálogo Social que el Poder Ejecutivo “está pensando en convertir en proyectos de ley de aquí al 30 de junio” [en la Rendición de Cuentas] son, en primer lugar, “el fortalecimiento y la unificación del sistema de transferencias para atender la infancia” y, en segundo lugar, “todos los temas vinculados a la causal de retiro anticipado”. Aclaró que “la ley que efectivamente habilitaría una rebaja de la edad de retiro tiene que ser una ley de objeto propio”.

En cuanto a la causal de retiro, Oddone aseguró que lo que se está “intentando hacer” es “mejorar y corregir un conjunto de cosas que la ley aprobada en el período anterior no terminó de resolver”, por lo que no es un “diagnóstico correcto” afirmar “que este gobierno está queriendo desarmar cosas que la ley aprobada en 2023 puso sobre la mesa”. En esa línea, afirmó que “nadie puede sostener” que “hay un intento de modificar que la edad de retiro son 65 años: la edad de retiro son 65 años”.

La causal de retiro anticipado a los 60 años busca, explicó, minimizar “contingencias que, de acuerdo con el diseño de la ley anterior, no quedaron contempladas”. El requisito para acceder será tener 30 años de servicio y, mediante la tasa de reemplazo, se incentivará a las personas a permanecer en actividad hasta los 65.

“Aquellas personas que quieran retirarse antes lo van a poder hacer, pero con una jubilación diferente. Lo que hizo la ley del período pasado fue correr la edad de jubilación; lo que estamos haciendo nosotros, gracias a la discusión que dio el período anterior, es poder hacer que ahora las personas se puedan retirar antes con incentivos para poder permanecer hasta los 65”, acotó. Subrayó que se asegurarán “niveles de suficiencia de las prestaciones por retiros anticipados” para las personas de ingresos bajos. El ministro señaló que “está todo calibrado” para que el diseño propuesto “no afecte la sostenibilidad financiera del sistema”. “La gente que se va a retirar antes lo que va a tener son jubilaciones menores, y esa es la razón por la cual las cuentas cierran”, explicó.

Respecto de las recomendaciones del Diálogo Social vinculadas a las transferencias para los hogares vulnerables con niñas, niños y adolescentes, señaló que el sistema de prestaciones actual es “disperso” y “no nos permite garantizar que estamos llegando a todos los hogares que queremos llegar, y que incluso en algunos casos puede haber redundancias”. En ese sentido, el objetivo central es “hacer consistente” el sistema, al tiempo que se aumentarán los recursos. Sostuvo que la implementación “tiene que tener en cuenta las restricciones fiscales y, por tanto, va a ser progresiva, por cohortes por años”. En las próximas semanas, mencionó, se comenzará a divulgar “cómo se va a implementar esto de aquí a 2035, con un calendario bien concreto”.

Para 2027, dijo, se espera “que el impacto de estas medidas sea del 0,03% del producto interno bruto” y esté “totalmente alineado con las metas fiscales”. “En ningún caso, ninguna de las innovaciones que estamos introduciendo está desalineada de considerar el centro de nuestra atención, que es la sostenibilidad fiscal”, acotó.

Equipo económico estima un crecimiento del 1,6% para 2026

En cuanto al escenario externo, Oddone explicó que Uruguay está enfrentando “un shock de términos de intercambio”, en el que “el índice promedio de exportación uruguaya está creciendo a un ritmo sustancialmente menor a lo que ha crecido hasta ahora el precio del petróleo, que es el principal componente de importación de Uruguay”.

En relación con 2026, el ministro dijo que están “en condiciones de afirmar hoy que las metas fiscales se mantienen”, a pesar de que “las proyecciones de crecimiento se ubican por debajo de lo que estábamos previendo en el presupuesto pasado”. Para este año, Oddone afirmó que están “seguramente estimando” un crecimiento alrededor del 1,6%, es decir, 0,2% menos que en 2025 y 0,6% menos que lo previsto en el presupuesto para 2026 (2,2%).

Aun así, sostuvo que, “si el shock es transitorio y corto”, no se prevén “desvíos en las metas estructurales”. En el escenario en que el shock “dure un período superior a esos seis meses y se vuelva mucho más profundo, tendremos que pensar de nuevo, porque hay una serie de afectaciones de variables que tendrán lugar”, señaló. El sostenimiento de las metas fiscales, mencionó Oddone, se debería a la recaudación de nuevos impuestos incluidos en el presupuesto –como el impuesto a la renta de las personas físicas por ganancias de capital de los activos en el exterior– y a una “gestión activa del gasto”.

Cambios en los beneficios a los autos eléctricos

En el espacio de preguntas, el ministro fue consultado sobre si está en el horizonte cercano del equipo económico establecer modificaciones tributarias a la compra de automóviles eléctricos, a lo que respondió que “es de buena política que, cuando algo maduró, ahora se desenvuelva con menos muletas”.

“Estamos conversando con los privados, donde vamos a dar un tiempo de adaptación. Nosotros no podemos un día despertarnos y decir ‘esto cambió’; o sea, estamos negociando para que entre a regir con un plazo prudencial”, señaló. En una rueda de prensa, explicó que están “trabajando para poder revisar el régimen de promoción de venta de vehículos eléctricos, con el propósito de hacer no tan beneficiosa esa compra”.

Durante su disertación señaló que en el primer trimestre del año “las ventas de automóviles eléctricos e híbridos superaron por primera vez las ventas de los autos a combustión”, lo que supone “que el instrumento ha sido fantástico, porque ese estímulo lo que ha permitido es que la gente adopte una tecnología nueva, moderna”. No obstante, reconoció que plantea la pregunta: “¿Estamos dispuestos a seguir haciendo esa renuncia fiscal para estimularla? ¿O el objeto ya generó una demanda por sí mismo, por la cual no la tengo que subsidiar?”.