Este miércoles se cumplió un año del fallecimiento del expresidente José Mujica y el Movimiento de Participación Popular (MPP) homenajeó su figura en la sala César Campodónico del teatro El Galpón. En ese marco, la exvicepresidenta de la República y su compañera de vida, Lucía Topolansky, recordó el momento en diálogo con La colmena de la diaria Radio pero también se pronunció sobre la Rendición de Cuentas que se acerca y reveló que desde su rol estudia “caminos nuevos para encontrar recursos”.
Con años de trabajo en el Parlamento y una bancada actual que “en su mayoría es muy nueva”, Topolansky dijo que asistió en la elaboración del presupuesto y está ayudando en los trabajos “grises y medios aburridos” del documento que deberá ingresar al Parlamento en junio.
El ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, adelantó que el gobierno aún no tiene “una definición política” sobre la posibilidad de que sea de “gasto cero” y, consultada si efectivamente será así, dijo que no lo sabe porque aún tiene pendiente una reunión tanto con Oddone como con el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), Rodrigo Arim, mientras trabaja en “caminos nuevos para encontrar recursos”.
“Yo a Oddone le di un consejo cuando recién lo nombraron: los ministros de Economía, no importa el pelo político, tienen que ser como los gallegos antiguos, bien machetes pero guardarse un dinero para negociar”, acotó.
Topolansky agregó que el presupuesto “está lleno de lugarcitos donde los ministros esconden recursos” y es preciso buscarlos, pero matizó que “lo de cero es una cosa un poco simplista y siempre tenés que poder buscar la forma de que los recursos estén en lo central”. Se dedicó a trabajar en dos áreas: el Ministerio de Salud Pública (MSP) porque “siempre va a precisar recursos” y la educación, donde “nunca les va a alcanzar lo que se les dé” porque “es algo que crece siempre”.
Tras leer las actas, reunirse en “conversaciones discretas mano a mano” con las autoridades de los dos ámbitos y transitar tres reuniones de trabajo acompañada por Joaquín Garlo y Joaquín Sequeira, planteó avanzar en el desafío y “sí o sí presentarles novedades a los jerarcas”, que encontró “muy abiertos”.
El recambio generacional: para que Sánchez y Rodríguez tengan “otro escenario” lo “tienen que trabajar”.
“Él estaba obsesionado con eso”, dijo Topolansky sobre el proceso de recambio generacional entre dirigentes del Frente Amplio (FA), un tema que estuvo presente a un año de su muerte. En una frase que citó de memoria, afirmó que Mujica decía que “el dirigente más potente es el que deja una barra que lo suplanta con ventaja” porque “las causas quedan y los seres humanos, hombres y mujeres, pasamos”.
Topolansky dijo que debatieron mucho qué hacer para el homenaje porque no querían “algo académico, un bronce o algo quieto” y “robaron” el concepto del poeta Mario Benedetti que apunta a “defender la alegría” ya que “hablaba de futuro”, bajo la premisa de que “lo más importante son las generaciones que vienen”. En ese sentido, la oratoria principal estuvo a cargo del secretario de presidencia, Alejandro Sánchez; la senadora oficialista Blanca Rodríguez y la directora del Instituto Nacional de la Juventud, Eugenia Godoy.
Señaló que Godoy estuvo presente porque los jóvenes “interesan en pila”. Por otro lado, la dupla Sánchez-Rodríguez se decidió porque no querían ir “a los adultos mayores”, sino “a los que están en el centro de la escena”. “Él tenía que estar porque podía simbolizar muchas cosas de lo que está pasando en política ahora y nos interesaba que estuviera Blanca porque, de algún modo, fue la última jugada política de Pepe”, dijo sobre el dúo. Sin embargo, valoró que para que la dupla tenga “otro escenario” lo “tienen que trabajar”.
En ese sentido, al igual que en un “juego de postas”, tiene que haber “alguien que tome la causa, la ponga en el tiempo, la lleve adelante” y “se le transfiera a otro”, con lo que “la causa queda”. Contó que el día que conocieron el resultado de las últimas elecciones tras una campaña en la que no pudieron participar del todo, Mujica dijo: “Me puedo ir tranquilo, cumplieron”. “Teníamos todos los días el parte, venían los compañeros y me llamaban por teléfono pero no es lo mismo. Cuando vos estás en una movilización o caravana medís un montón de cosas y eso no lo habíamos podido vivir”, recordó.
Lo anterior descansa en que siempre optaron por “el despliegue en el territorio más que por los medios electrónicos” ya que las personas “a veces precisan el contacto físico: mirarte a la cara y tocarte”. Dijo que, tras conocer la victoria frenteamplista, Mujica reparó en la bancada y en “qué problema van a tener con los líos” pero consideró que se iban a “tener que arreglar”, en función de que jamás pensaron que “podían ganarle a la emblemática Lista 15” y presuponía que el dominio de la bancada del MPP traería diferencias internas.
Dijo que el FA es “unidad en la diversidad”. Consideró que el partido continúa siendo “tremendamente diverso porque hay miles de militantes desparramados en el territorio” y eso conlleva una gran responsabilidad. Sin embargo, apuntó que junto a Mujica sostenían la idea de que un dirigente del MPP, al acceder a un cargo, “tiene que decirle adiós a la barra” porque “ya no pertenece en la directa al sector sino al FA porque representa a todos”. Consultada por la ausencia del mandatario en el evento, apuntó que desconoce si Yamandú Orsi podía participar en la instancia porque Uruguay tiene normas “que son muy buenas” ya que “es el presidente de todo el país”.
La figura de Orsi y su análisis sobre la situación internacional
“Cuando la cosa se complica, cuando los asuntos son difíciles de desentrañar, la pregunta que uno siempre se hace es: ¿Qué me diría Pepe?”, planteó Orsi en un video homenaje. Topolansky dijo que tener la figura del expresidente presente “es natural” porque “el agujero fue grande”, pero saber “qué diría frente a algunas cosas es muy difícil de contestar” porque después del bombardeo estadounidense en Venezuela “cambiaron muchas cosas en el mundo”.
“Los organismos internacionales que con tanto trabajo se habían ido construyendo y desarrollando después de la Segunda Guerra Mundial, que no eran perfectos ni mucho menos pero generaban un marco de certezas y equilibrios, están todos colapsados y temblando de algún modo”, evaluó. Además, “las palabras democracia, soberanía y autodeterminación quedaron cuestionadas por Estados Unidos” y cada vez que estalla un conflicto “lo primero que muere es la verdad”.
“Estoy convencida de que a una madre que le resolvés el problema de que su hijo, que comía en la escuela, esté comiendo ahora en el liceo o en la UTU y tenga la oportunidad de acceder a una beca, le estás resolviendo algo crucial en la vida de ese adolescente. Eso no mueve la aguja del mundo: Trump ni se entera, Xi Jinping tampoco, no pasa por el Estrecho de Ormuz, pero para esa madre es una oportunidad de oro”, dijo sobre el eslogan que Orsi utilizó en la campaña asociado a la ‘revolución de las cosas simples’.
El relacionamiento con la oposición
“Es una de las cosas que más me preocupa”, dijo Topolansky sobre el vínculo actual entre el oficialismo y la oposición. En su visión, Uruguay se caracteriza por una democracia de partidos con facciones de larga trayectoria y lo anterior “puede sentirse erosionado si pasamos a otra lógica”
“Yo no creo en los outsiders y las figuras salvadoras, creo en los colectivos. (...) Los partidos son responsables de sus militantes, por tanto de las actitudes de todos”, apuntó. En ese sentido, la política “no tiene por qué ser una guerra sin cuartel” ni requiere “odiadores”, por lo que celebra —en sus tiempos como legisladora— haber dialogado “con todos los que pasaron por ahí”. “Es una cosa que hay que cultivar, una virtud, porque es lo que te permite construir en una sociedad que siempre es diversa”, finalizó.
Finalmente, Topolansky identifica un factor nuevo y “contradictorio” representado por las redes sociales, que le dieron a las personas “la posibilidad de opinar sobre lo que se le cante y tirar un grito al aire, pero también puede tirar una mentira, un pelotazo o un insulto”.
Aunque promueve que la gente se organice, se pregunta si algunas causas “no son realmente un poco secundarias frente a la realidad”: “Yo no me puedo organizar por defender a rabiar a todos los animales y que no se coma carne en un país que vive de la exportación de carne”, ejemplificó.
En ese “mundo” que representan las redes, caracterizado por la velocidad, “todo tiene que suceder ya y si no sucedió ya, fracasó”, pero “la vida real es muy distinta”. “Creo que eso se está mezclando, de algún modo, en la discusión política y con la política” con lo que “nos quedamos en la cáscara y podemos perder profundidad”.