El ministro del Interior, Carlos Negro, informó durante su comparecencia en el Parlamento esta semana que se utilizarán vehículos blindados Mamba MK7 del Ejército Nacional para patrullar en barrios de Montevideo, un anuncio que divulgó Búsqueda y que luego confirmó el propio presidente de la República, Yamandú Orsi, mediante un posteo en X. La iniciativa generó repercusiones en todo el sistema político, e incluso matices dentro del Frente Amplio (FA).
El senador Eduardo Brenta planteó en La mañana de la diaria que el Frente Amplio “a lo largo de los años ha estado absolutamente en contra de que militares hagan tareas policiales” y que eso, en su opinión, está “absolutamente descartado”. En ese sentido, dijo que se trata de un convenio entre las carteras de Defensa e Interior que “no está ni siquiera firmado”. Brenta remarcó que también existe la posibilidad de “incorporar personal policial para la conducción de esos vehículos”, medida que responde a “una carencia que tiene la Policía de equipamiento de vehículos blindados en zonas donde habitualmente hay tiroteos”.
“Se menciona la posibilidad de que personal militar patrulle las calles de Montevideo. Eso no va a suceder. Me parece que hay que descartarlo de plano. El único tema que está en discusión es cómo se conduce el vehículo y yo creo que debería ser personal policial”, dijo el legislador. En síntesis, opinó que “fortalecer el equipamiento está bien”, pero “personal militar patrullando Montevideo, no”.
Interpelación con “confrontación de dos modelos”
Ayer, la interpelación al titular del Ministerio de Economía y Finanzas(MEF), Gabriel Oddone, se extendió durante 13 horas hasta pasada la medianoche en la Cámara de Senadores. Al respecto, Brenta dijo que la instancia parlamentaria tuvo como “eje central” la “confrontación de dos modelos”.
Por un lado, uno donde “la acumulación de la riqueza que se produce por el crecimiento va a dar a determinados sectores de la población –fundamentalmente los más poderosos–” y, por otro, un esquema en el que “la distribución del ingreso permite que trabajadores, jubilados y otros sectores vulnerables recojan ese crecimiento como parte de la sociedad”.
Brenta consideró que el ciclo blanco se asentó “en la reducción de salarios y jubilaciones” como “colchón que permitió la gestión”, siendo que “a fines de 2021” Uruguay tenía los niveles de crecimiento anteriores a la prepandemia pero “recién la recuperación salarial se produce a partir del 2023”.
El legislador valoró que las declaraciones del ministro fueron “absolutamente consistentes” y “demostró que efectivamente hay un rumbo en la conducción económica”. “Dejó claro cuál es el rumbo del gobierno en materia económica, cuáles son los objetivos, cuál es el plan y cómo se viene cumpliendo en un contexto internacional que la oposición no citó demasiado, que sí lo hace cuando se refiere al gobierno anterior y el impacto de la pandemia”, acotó.
