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Política Gobierno nacional
Mario Lubetkin en el edificio anexo de Torre Ejecutiva, el 3 de agosto. · Foto: Alessandro Maradei

Mario Lubetkin en el edificio anexo de Torre Ejecutiva, el 3 de agosto.

Foto: Alessandro Maradei

Lubetkin aseguró que Uruguay no ha recibido “ninguna propuesta definitiva” para recibir a deportados del gobierno de Trump

De todos modos, el ministro de Relaciones Exteriores manifestó: “Vamos a seguir dialogando con Estados Unidos sobre este y sobre cualquier tema”.

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El ministro de Relaciones Exteriores, Mario Lubetkin, habló públicamente este lunes por primera vez sobre la negociación en curso con Estados Unidos para que Uruguay reciba a personas deportadas desde el país norteamericano, seis días después de que The New York Times informara al respecto.

En una rueda de prensa, en el marco de un evento con candidatos a la Secretaría General de la Organización de las Naciones Unidas, el canciller sostuvo que “no hay una propuesta” del gobierno liderado por Donald Trump. No obstante, dijo que “Estados Unidos está dialogando con absolutamente todos los países de América Latina, del Caribe, de África, de Europa, para enviar inmigrantes de tercera generación”.

“Con nosotros empezaron a hablar, como empezaron a hablar con todos los países de América Latina, cuando nosotros asumimos, en marzo”, pero “como hablamos con los europeos sobre otros temas, como hablamos con los norteamericanos sobre otros temas, como hablamos con los asiáticos sobre otros temas”, expresó Lubetkin. En ese sentido, afirmó que el gobierno uruguayo tiene definido no hacer público “cada debate que hacemos”.

Lubetkin insistió en que Uruguay no ha recibido hasta ahora “ninguna propuesta definitiva” de Estados Unidos. Por otro lado, el ministro cuestionó el tratamiento de la información por parte de la prensa. “Ha salido un artículo de un diario en el cual no me reconozco, un diario norteamericano en el cual no me reconozco. Me sorprendió que a nivel local hayan tomado la referencia del diario norteamericano como la verdad verdadera”, señaló.

Según el artículo de The New York Times, la negociación ha incluido conversaciones entre Lubetkin y el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio. La iniciativa, según el medio estadounidense, tenía como cometido central la deportación de ciudadanos cubanos, si bien no se plantea dejarlo por escrito en esos términos. A cambio, Uruguay recibiría trabajadores inmigrantes y podría “ganarse el favor de la administración Trump”, según The New York Times. Desde la cancillería confirmaron a la diaria la semana pasada la existencia de la negociación, aunque aclararon que “es un diálogo que Estados Unidos tiene con muchos países, no solo con Uruguay”.

Al respecto, Lubetkin manifestó: “Me sorprendió el debate que se dio por sentado, hasta con diálogos míos con el secretario de Estado de Estados Unidos que no tienen el mínimo asidero, no tienen la mínima base”. “Nosotros no tenemos ninguna postura porque no tenemos ninguna propuesta”, recalcó.

“La verdad verdadera es lo que decimos nosotros, porque somos los responsables de este gobierno, y vamos a seguir dialogando con Estados Unidos sobre este y sobre cualquier tema”, sentenció el canciller.

La noticia tomó por sorpresa a varios dirigentes frenteamplistas. El presidente de la fuerza política, Fernando Pereira, dijo a la diaria que “una cosa es recibir gente que quiera venir a Uruguay y otra muy distinta es que deporten gente que no está queriendo salir de su lugar”. En la misma línea, la Vertiente Artiguista expresó este domingo a través de un comunicado que “el gobierno uruguayo no debe quedar asociado” a la política migratoria “discriminatoria” de Trump.

La directora de la División de Protección Social para Personas Migrantes, Solicitantes de Asilo y Refugiadas del Ministerio de Desarrollo Social, Valeria España, en tanto, dijo a la diaria que “sería muy irresponsable y muy peligroso” ampararse en la política migratoria pro derechos humanos de Uruguay para validar la iniciativa. “No podemos enmendarle la plana a Estados Unidos solo por la buena voluntad de querer recibir, porque desconoce realmente el proceso violatorio de derechos humanos que implica una deportación y las condiciones en las que esas personas van a venir”, afirmó.