A instancias del nacionalista Sergio Botana, la Cámara de Senadores interpela, desde las 11.00, al ministro de Economía, Gabriel Oddone, junto con el subsecretario, Martín Vallcorba, y otros jerarcas del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). El motivo del llamado es para que brinden “explicaciones sobre el estado general de la economía y sus perspectivas”, según se señala en el orden del día de la sesión.
“Siempre en la discusión entre gente bienintencionada lo que surge es la verdad, y eso es lo que debe aflorar”, adelantó Botana al inicio de su primera intervención sobre lo que espera que resulte de la instancia. El senador comenzó por referirse al nivel de crecimiento durante 2025, que creció 1,8% con respecto a 2024, pero alejado de la cifra proyectada por el gobierno en el presupuesto quinquenal, de 2,6%. A su vez, el crecimiento en el primer trimestre de 2026 fue de 0,9% respecto del mismo trimestre del año pasado.
“El gobierno va a decir que está contento porque se retomó el ritmo de crecimiento. La verdad es que el gobierno sabe la realidad: estas tasas no son buenas; con estas tasas vamos a crecer menos que el año pasado”, sostuvo Botana. Señaló que el 0,9% del primer trimestre “fue ayudado por el calendario, porque tiene ahí dentro Carnaval y Semana Santa; y el pluviómetro ayudó un poquito también”. Sin embargo, cuestionó: “El Índice Mensual de Actividad Económica [IMAE] muestra un crecimiento débil, con actividad estancada”.
El nacionalista reconoció que “el mundo, también es verdad, ayuda poquísimo”. “El petróleo está caro por la guerra en Irán, los fertilizantes se encarecieron desde la invasión de Rusia en Ucrania, la suba de aranceles por las represalias que decidió Estados Unidos por lo que, según entendió, eran prácticas comerciales que le perjudicaban”, enumeró. No obstante, consideró que “igual nosotros ya habíamos arrancado mal; veníamos caros y no estábamos haciendo las cosas bien, y ahora el mundo nos complicó aún más”, sostuvo Botana y mencionó las empresas que cerraron en el último tiempo, comenzando por el cierre de la autopartista Yazaki en enero de 2025.
En cuanto al desempleo, afirmó que “estamos con un deterioro silencioso en el mercado de trabajo”. Señaló que “una tasa de desempleo de 7,5% no es mala vista de forma aislada”, pero advirtió que “es un indicador de construcción rezagada”, ya que antes de llegar a la reducción de personal, una empresa primero reduce las horas, por ejemplo. En esa materia, consideró que el Ministerio de Trabajo “ha ayudado poquito” con los “anuncios de reducción de la jornada laboral y la obligación de preaviso al despedido”.
“Un país caro, poco competitivo, con altísima presión fiscal”, apuntó el senador, que cuestionó el gasto “escandaloso” del Estado durante 2025. Por otro lado, señaló que el nivel de la deuda “es un tema que hay que atender”, ya que “ningún año hemos bajado ni un solo peso de deuda”. También cuestionó que durante el actual período “las tarifas públicas subieron todas por encima de la inflación”. Respecto al “ajuste en el precio de los combustibles”, sostuvo que con el precio de paridad de importación [PPI] el gobierno anterior llevó “a cero la ganancia de Ancap por encima del PPI”. “Eran más de 100 millones de dólares por año”, mientras que en el período de 2015-2019 fueron “801 millones de dólares a favor de Ancap y contra la producción”. En cuanto al tipo de cambio actual, señaló que es un “atentado contra el trabajo nacional”.
“El gobierno dice que no actúa en contra de la suba del tipo de cambio, pero no es así: actúa y fuerte”, cuestionó el senador. Además, señaló una contradicción entre la estrategia de desdolarización impulsada por el Banco Central y el hecho de que “el gobierno se endeuda en pesos”. “Si el dólar tiene riesgo de bajar, ¿por qué no se endeuda en dólares?”, apuntó.
En materia de inserción internacional, Botana aseveró que “donde había una política de Estado, lo que hay es una política de comité de base”. Reconoció que para la concreción de los acuerdos del Mercosur con la Unión Europea y el EFTA “se trabajó bien”, pero advirtió: “Para que esto sea bueno, no nos podemos dormir”. Señaló que “hay que cuidar la competitividad de la industria exportadora y hay que hacer lo debido en materia política”. En esa línea, cuestionó que, mientras otros socios del bloque, como Argentina y Brasil, han logrado negociar con Estados Unidos, “nosotros ni la entrevista conseguimos”.
“Mientras, nosotros íbamos a conversar con los chinos, íbamos a declarar contra la democracia en Taiwán, íbamos a las reuniones políticas y nos quedamos a charlar con [Gustavo] Petro y después con el marido de Begoña [Gómez]”, en referencia al presidente español Pedro Sánchez. “Lo que hemos conseguido es que nos metan [Estados Unidos] en una lista de países que compran bienes con origen de trabajo forzoso”, agregó.
El senador cerró su primera intervención refiriéndose a los cambios propuestos por el Diálogo Social sobre el rol de las AFAP en el manejo de las cuentas de ahorro individual. “Se está poniendo en riesgo la única platita segura que tiene el trabajador del Uruguay, la que no se pudo ir cuando los bancos se llevaron todo en la crisis de 2002”, afirmó.
Oddone: “La economía está en marcha, el país está en funcionamiento”
El ministro planteó la visión del gobierno sobre el contexto internacional y global de la economía, algo “sustancial para una pequeña economía abierta al mundo”. Enfatizó en que “estamos ante un escenario de cambios vertiginosos que están asociados a los desafíos que el cambio climático pone sobre la mesa, que están asociados a la irrupción de la inteligencia artificial y los impactos que esto tiene sobre el mundo del trabajo, y claramente a tensiones geopolíticas que no hemos visto en los últimos 70 años”. Al mismo tiempo, el “creciente desencanto con la globalización” ha dado lugar a la “ruptura de un conjunto de consensos que han gobernado la economía internacional en los últimos 70 años, asociados a la libre movilidad de personas, bienes y capitales, y al multilateralismo como mecanismo de gobernanza global”, graficó Oddone.
En ese marco, sostuvo que la orientación estratégica del gobierno se basa, por un lado, en un “enorme pragmatismo comercial” y en la “adhesión a buenas prácticas comerciales”; y, por otro, en la apuesta por promover el principal factor de competitividad y el mayor “activo que tiene el país”: “la confianza, la estabilidad y la calidad de vida”. Los objetivos de la política económica, recordó, son: “acelerar el crecimiento para aumentar la prosperidad y la cohesión social; reenfocar y fortalecer el estado de bienestar para reducir la desigualdad”; y “proveer los recursos que son necesarios para enfrentar los desafíos en materia de seguridad”.
Oddone se refirió a los “puntos de partida” de la gestión actual, como el incumplimiento de las metas del gobierno anterior en 2024. Reconoció que “el hecho de que la economía esté creciendo por debajo de lo previsto constituye una preocupación” y un “factor de atención permanente”. No obstante, afirmó: “Creemos, a pesar de algunas visiones que han sido puestas sobre la mesa, que la economía está en marcha, el país está en funcionamiento y, a pesar del escenario internacional que el país enfrenta, la economía está transitando esta situación con bastante fuerza”.
El ministro destacó algunos resultados de la economía durante 2025. Señaló que, si bien “creció sustancialmente menos”, se ubicó “por encima del crecimiento promedio de la década anterior”. Al mismo tiempo, dijo que “estamos en una economía que está registrando récord –medido en moneda constante– en materia de exportaciones de bienes y servicios”. En cuanto a los indicadores del mercado de trabajo, destacó el aumento del salario real por encima del 2% con creación de empleo de calidad. Por otro lado, aunque de una “manera muy moderada” y “todavía en niveles absolutamente incómodos para este gobierno”, mencionó que hay “algunos indicadores favorables en materia de reducción de la pobreza, en particular en materia de pobreza infantil”.
“El año pasado, desde el punto de vista fiscal, el gobierno logró con un menor nivel de actividad cumplir con las metas que estuvieron definidas”, destacó. A su vez, mencionó que durante 2025 “abrieron 3.091 empresas”, por lo tanto, “en ningún caso se puede afirmar que en Uruguay estamos ante una contracción de la actividad empresarial”, señaló. En materia de competitividad, dijo que el gobierno está “firmemente convencido” de que la forma de atacar los problemas de competitividad “no pasa por la gestión macroeconómica”. “Tenemos que promover reformas para aumentar la productividad, promover la innovación, estimular la competencia y reducir la burocracia”, afirmó.
Sobre la composición de la deuda pública, destacó que el país ha aprendido de las lecciones de la historia, ya que “un alto nivel de dolarización expone a los agentes económicos a un aspecto que no se observa hasta que ocurre: el descalce de monedas. Ganar en pesos y deber en dólares es suicida”, afirmó. “Creanme que en esta misma sala, parados acá en el 2002, hubieran querido tener la estructura de deuda que tenemos hoy, porque si hubieran tenido esta estructura de deuda en el 2002, todo lo que pasó en el 2002 hubiera sido sustancialmente menos relevante”, sostuvo el ministro.
