Este miércoles, mediante una resolución, el Ministerio de Defensa Nacional (MDN) confirmó el cese de Graciela Figueredo como asesora del comandante en jefe del Ejército, Mario Stevenazzi. la diaria había informado la semana pasada que la cartera ya tenía una decisión tomada en este sentido.
La abogada había sido cuestionada por Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos por actuar como “abogada defensora de numerosos militares acusados y condenados por delitos de lesa humanidad” y por haber recibido “diversas observaciones por las chicanas planteadas para prolongar los procesos judiciales”.
Además, Figueredo dijo en mayo, ante el Parlamento Europeo, que la Justicia uruguaya “está procesando sin prueba” a los militares presos por violaciones a los derechos humanos en la última dictadura cívico-militar. “Y no es que digamos ‘se está procesando sin prueba suficiente’; directamente, no existe prueba”, sentenció, y comentó que “la única prueba son los dichos del denunciante o de los testigos que se presentan, que son testigos que estuvieron detenidos en aquella época con el denunciante”.
Precisamente, este fue uno de los puntos en los que se basó el MDN para resolver el cese, según queda de manifiesto en la resolución firmada por el presidente Yamandú Orsi y por la ministra de Defensa Nacional, Sandra Lazo. “La citada militar violó lo dispuesto en el artículo 77 de la Constitución de la República al participar en un acto público de carácter político durante el debate internacional realizado en el Parlamento Europeo bajo el título 'The case of Uruguay: EU Interference in Foreign Democratic Processes' (El caso de Uruguay: Interferencia de la Unión Europea en procesos democráticos extranjeros)”, indica la resolución. Y añade que la Constitución “preceptúa que los militares en actividad deben abstenerse de ejecutar cualquier acto de naturaleza política, sea este público o privado”.
El jueves, mediante una publicación en las redes sociales del MDN, Lazo expresó que “escuchar, revisar y eventualmente corregir también es ejercer autoridad”. “Lo fácil sería esconderse detrás de la burocracia y actuar como si nada de eso tuviera contexto. Pero Uruguay tiene heridas abiertas”, “hay familias que siguen esperando respuestas, hay silencios que siguen pesando demasiado” y “hay personas que todavía saben cosas que el país necesita conocer”, sostuvo.
La ministra afirmó que no llegó a la cartera “a mirar para el costado”, sino “a trabajar por unas Fuerzas Armadas plenamente comprometidas con la democracia, con la Constitución, con la verdad y justicia y con la construcción de confianza con la sociedad uruguaya, y eso exige firmeza, sensibilidad y responsabilidad, incluso cuando hay que revisar decisiones, porque en estos temas no hay neutralidad posible frente al silencio”.
