Uruguay asumió la semana pasada la presidencia pro tempore del Mercosur. Uno de los temas centrales de discusión a la interna del bloque en este semestre será el de las cuotas a las exportaciones sin aranceles a la Unión Europea (UE), a partir de la aprobación del acuerdo de libre comercio entre ambas regiones. Hasta el momento, el Mercosur no logró ponerse de acuerdo para distribuir las cuotas libres de aranceles que otorga la UE al ingreso de ciertos productos y, por lo tanto, rige el principio de “first come, first served”, que implica que el país que llega primero se queda con la cuota.
Con estas reglas de juego a Uruguay no le ha ido “nada mal”, destacó el canciller Mario Lubetkin, en diálogo con la diaria. Uruguay se quedó con el 63% de la cuota de arroz de 6.667 toneladas prevista para este año, y en el caso de la miel, la vicecanciller Valeria Csukasi dijo a la diaria que, “de acuerdo a nuestros números, Uruguay va a terminar con una mejor performance que lo que darían los datos del comercio pasado [antes del acuerdo]”. “O sea que, en realidad, la miel incluso aprovechó más la cuota de lo que hubiera sido una repartición basada en el pasado comercial”, destacó Csukasi.
Lubetkin cuestionó que se haya armado “una discusión tremenda sobre la miel” y que “solamente se discutan las cosas negativas”, pero “nadie hizo una discusión del éxito del arroz o del éxito que estamos teniendo con la carne”. “Ahora que nos fue bien con el arroz y nos fue bien en la colocación de carne, eso no tiene que tener aplausos ni considerar qué bien vamos. O sea, solamente hay que destacar las partes malas. Eso no es una buena señal de cómo tenemos que trabajar en la construcción del desarrollo comercial nuestro”, evaluó, y destacó que “nuestra gente, nuestros empresarios están preparados, mucho más de lo que nosotros pensamos”, para aprovechar las ventajas del acuerdo comercial.
Csukasi acotó que, por ejemplo, respecto de la miel, Uruguay, en comparación con Argentina, no vende tanto, pero es porque ese país es el que tiene un patrón de mayor venta a la UE, y en el caso del arroz “nos sorprende que haya sido 63%, pero es porque Uruguay siempre vende más de 50% del arroz”. “En este caso no te puede sorprender que Argentina haya vendido el 80% de la miel si es quien vende esa cantidad de miel a la UE. Si queremos patrones de comercio es porque entendemos que la repartición con base en patrones de comercio es justa, y eso es justo para la miel, incluso si es más chico [el porcentaje que consigue]”, explicó Csukazi.
La vicecanciller señaló que “más allá del temor que generó al comienzo la idea del First come, first served, el comercio se está comportando de una forma bastante predecible, es decir que el uso de las cuotas está siguiendo en términos generales los patrones de comercio que ya existían con la Unión Europea, lo cual quita un poco la urgencia [de acordar], por más que nosotros seguimos convencidos de que esto hay que resolverlo para dar previsibilidad al sector privado”.
Acercamiento con Brasil
Por el momento, los países del Mercosur tienen posiciones distintas respecto de cómo distribuir las cuotas del acuerdo. Paraguay entiende que a cada país debería corresponderle el 25% de la cuota; para Uruguay y Argentina, las cuotas deberían seguir los patrones del comercio con la UE; mientras que para Brasil, se deberían seguir los patrones del comercio de los países del Mercosur a nivel global.
Durante la cumbre del Mercosur, si bien “cada uno señaló sus posiciones”, en las intervenciones de presidentes y ministros “hay un acercamiento claro de posiciones entre Brasil, Argentina y Uruguay”, dijo Lubetkin. En cambio, todavía las posiciones de estos países están alejadas de la postura de Paraguay.
Csukasi complementó que Argentina, Uruguay y Brasil “algunos gestos han empezado a dar para tratar de acercarse a posiciones intermedias, que todavía no permiten tener una posición única entre los tres países”. “Paraguay ha insistido y se mantiene en dividirlo entre cuatro para todos los productos, lo que claramente es muy difícil, está muy alejado de las posiciones de los otros países”, consideró.
Explicó que están buscando metodologías que “te acercan más en algunos productos que no son importantes para todo el mundo”. Apuntó que “todos los productos tienen una realidad muy distinta, no todos impactan de la misma manera” para cada país, y por lo tanto, se puede ir acordando para algunos productos. “Capaz que te queda la carne, que es el más difícil porque es el interés de los cuatro países, más para el final”, indicó.
La vicecanciller aseguró que Uruguay toma la resolución de este tema “como una de las prioridades para el semestre”. Lubetkin aseguró que Uruguay quiere “que haya cristalinidad y acuerdo general”, pero, mientras tanto, el país sigue “avanzando en el ámbito comercial con estas reglas de juego”.
