“Para aquellos de nosotros que crecimos en la década de 1970, el tema que vamos a discutir hoy es demasiado familiar. Desde las Brigadas Rojas y el Grupo Baader-Meinhof en Europa, hasta el Weather Underground aquí en Estados Unidos, hasta los tupamaros y los montoneros en América del Sur, muchos de nuestros países están familiarizados en el pasado con el terrorismo político, y desafortunadamente estamos viendo un resurgimiento de eso de nuevo hoy. Y es por eso que estamos reunidos aquí, para hablar de esta peligrosa tendencia”.
Así inauguró el jueves el subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, la denominada “Reunión ministerial sobre el resurgimiento del terrorismo político”, que fue organizada por el Departamento de Estado, liderado por Marco Rubio. Según el comunicado de prensa emitido el día anterior, el encuentro buscó “ampliar la coordinación, mejorar el intercambio de información y fortalecer los mecanismos internacionales de aplicación de la ley para contrarrestar la amenaza” entre los países socios de Estados Unidos en el hemisferio occidental, Europa y Asia.
“Están aquí porque esto es real, y está empeorando, y ya no se puede negar, y ya no se puede ignorar, porque es hora de aplastar este mal para siempre”, advirtió Rubio a los participantes de la “coalición” de más 60 países que asistieron a la actividad. Según informó El Observador, el representante de Uruguay fue el embajador en Estados Unidos, Daniel Castillos. Desde la cancillería confirmaron al citado medio la participación de Castillos, a quien de hecho se lo puede ver en la foto de la reunión que compartió el propio Rubio en redes sociales.
Consultado al respecto, el ministro de Relaciones Exteriores, Mario Lubetkin, aseguró este lunes que el gobierno uruguayo está “en las antípodas” de las declaraciones de Rubio y el Departamento de Estado. “Naturalmente está de más decir que nosotros no admitimos que se trate a ninguna fuerza de este gobierno de esa manera. Eso está de más decirlo, es de sentido común”, aseveró, en referencia a la mención al Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros.
A su vez, la Mesa Política del Frente Amplio (FA) repudió el ámbito promovido por Estados Unidos, al cual consideró “un nuevo intento de injerencia en la soberanía de los pueblos de América Latina al pretender encubrir en discursos contra el terrorismo su vocación imperialista de dominación”.
En entrevista con el programa Legítima defensa, el presidente del FA, Fernando Pereira, manifestó: “Si me preguntás cuál es la posición del FA en torno a esto: un ‘no’ rotundo. Si me preguntás cuál es la posición del gobierno: también un ‘no’ rotundo. ¿Por qué se estuvo? Bueno, fue una decisión de escuchar y claramente también un rechazo a ese tipo de aseveraciones que solo hacen daño y generan polarización en la sociedad”.
“Punto ciego” y “prejuicio ideológico” de la “doctrina antiterrorista”
En la reunión de la semana pasada, Rubio afirmó que la “doctrina antiterrorista ha tenido un punto ciego cuando se trata de violencia extremista de la izquierda política”, ya que “la idea misma de que el terrorismo de extrema izquierda podría ser una grave amenaza se trata como un sueño de fiebre de derecha, o, peor aún, como una peligrosa conspiración fascista”.
“Una bomba colocada por un grupo neonazi fue un acto malvado, infame y asesino. Así es. Pero una bomba colocada por un revolucionario marxista… Bueno, eso no es más que un trágico exceso de idealismo”, planteó Rubio para describir el “prejuicio ideológico” que, a su criterio, existe sobre la violencia política.
El secretario de Estado aseguró que “los terroristas de extrema izquierda” son “una amenaza transnacional”, por lo que “no tenemos más remedio que enfrentarnos a esta amenaza juntos”. En ese sentido, llamó a cooperar “a través de nuestras fronteras, o los terroristas seguirán explotando las brechas entre ellos”.
Rubio también anunció “una nueva política de restricción de visas dirigida a miembros de grupos terroristas de extrema izquierda y otros grupos afines”, y adelantó que el próximo Taller de Fuerzas de Seguridad contra el Terrorismo se llevará a cabo en colaboración con Alemania. “La coalición que estamos construyendo juntos ya está dando frutos, y hoy estamos aquí para seguir avanzando en ese trabajo”, celebró.
