Este miércoles, el sociólogo e investigador experto en narcotráfico, criminalidad y lavado de activos Gabriel Tenenbaum visitó Informativo de cierre en la diaria Radio y habló sobre la propuesta del gobierno de utilizar blindados del Ejército en patrullajes policiales, que acaparó el debate público en las últimas semanas.
Consultado al respecto, Tenenbaum consideró que el proceso al que remite el anuncio “está muy en sintonía con aquello de la importancia de gestionar la comunicación”. Según dijo, es necesario “tratar de controlar lo máximo que se pueda la agenda”, de manera de “dar mensajes precisos y concretos”, algo en lo que consideró “se viene fallando”. “Este es un ejemplo más de falla y también de lo que genera en términos de reacciones para capturar [un] botín político, digamos”, evaluó.
Para el sociólogo, quien “sale perdiendo” como resultado de estos procesos “es la gente”, así como “la agenda pública”. Es así que calificó al prolongado debate en la esfera pública como un “sinsentido” desde “el punto de vista de la política de seguridad interna”. “Es una gran distracción: no va al meollo, al nudo de nuestros problemas. Problemas gravísimos relacionados con la violencia letal, la violencia letal potencial, el mercado de las drogas ilegalizadas, el lavado de activos, la corrupción [y] la violencia de género”, sintetizó.
Tenenbaum también apuntó a la “gran confusión” que se gestó “desde el punto de vista de las terminologías y los contenidos que se ponen sobre la mesa del debate”, y que dijo que diferentes actores “no ubican […] en los casilleros correspondientes”. Igualmente, el investigador indicó que no es extraño que la Policía utilice vehículos blindados “en operativos puntuales”, de manera de “entrar en algunas zonas o enfrentarse a ciertos grupos delictivos que cuentan, por ejemplo, con armas de guerra”.
“Las operaciones hay que seguir haciéndolas”, valoró, para manifestar su acuerdo con el uso de vehículos del Ejército en comodato por parte del Ministerio del Interior. No obstante, calificó como “una pésima idea” el hecho de “que el vehículo lo maneje alguien de las Fuerzas Armadas”, ya que “la seguridad interna es estrictamente de la Policía, y eso no debería cambiar en lo absoluto”. En suma, sostuvo que el uso de los vehículos blindados “está muy alejado a contenidos relacionados con la militarización de la seguridad interna”.
Para Tenenbaum, los legisladores que suscriben al modelo de Bukele “están cavando su propia tumba”
Durante la entrevista, Tenenbaum recordó que la militarización de la seguridad interna es un fenómeno que está asociado a problemas que afectan a otros países de la región, particularmente en algunos países de Centro y Norteamérica, y que se enmarcan en el “gran paradigma de la guerra contra las drogas”.
Con respecto a esos casos, explicó que existe “muchísima evidencia” con respecto a las “consecuencias nefastas en materia de derechos humanos”, e incluso “violaciones hacia mujeres” por parte de efectivos militares, que incurren asimismo en “un conjunto muy amplio de delitos”, algo que, consideró, resulta “tremendamente inflado con la utilización de blindados” por parte de efectivos policiales. En ese sentido, dijo que no ve mayores problemas con la propuesta, siempre y cuando se dé en los términos ya explicados, y apuntó en su lugar al “ruido de todo tipo” que se generó a su alrededor.
Asimismo, y consultado al respecto, el sociólogo consideró que el senador colorado Andrés Ojeda, que esta semana se sirvió de palabras del presidente salvadoreño, Nayib Bukele, para expresar que “la única forma hoy de combatir al narco es con la fuerza en forma directa, frontal y concreta”, “hace oportunismo” y busca “sacar un botín político, en términos de nuestra reacción”. “¿Como un legislador, que debería defender la República y la democracia, que fue elegido democráticamente, saluda un sistema [y] una política de seguridad interna que lejos está de respetar la República y la democracia?”, cuestionó.
“La verdad no lo entiendo. Siento además que los legisladores que, de alguna manera, suscriben al modelo de seguridad de Bukele están cavando su propia tumba, porque justamente no es ni republicano, ni democrático, ni busca que los partidos políticos sean fieles representantes de la ciudadanía y perseguir los intereses de quienes los votaron”, expresó.
Prioridades: “No nos podemos dar el lujo de pasar una semana y media hablando de los blindados”
En el intercambio se abordó una reciente investigación de la socióloga de la Facultad de Ciencias Sociales, que se presentó la semana pasada y da cuenta de que la mayor parte de la población que habita en la jurisdicción de la seccional 17 de Montevideo (66,7%) cree que la droga es el principal problema en el territorio.
Tenenbaum no se mostró sorprendido por los resultados y destacó que la investigación es “una vía de dar cuenta del problema” de la incidencia del mercado de las drogas ilegalizadas a través del autorreporte, información que el Ministerio del Interior no ofrece. El sociólogo dijo que resulta necesario “entender a la droga como todo un fenómeno” que afecta tanto a un universo simbólico como a uno fáctico, y que “condiciona la convivencia social”.
“Todos los fenómenos asociados al mercado de las drogas ilegalizadas terminan reconfigurando la convivencia en el territorio”, sostuvo el investigador, que notó además que quienes “mueven el mercado de las drogas ilegalizadas” ni siquiera habitan los territorios que más se ven afectados, algo que “no hay que perder de vista” y que constituye “la única forma de mitigarlo”.
“Siento que no estamos entendiendo los graves problemas que tenemos. No nos podemos dar el lujo de pasar una semana y media hablando de los blindados, siempre y cuando se entienda el uso de los blindados en operaciones concretas contra grupos delictivos que están usando armas de guerra y que estén manejados por las fuerzas de seguridad interna”, concluyó.
