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Política Gobierno nacional
Gabriela Valverde (archivo, abril de 2026). · Foto: Ernesto Ryan

Gabriela Valverde (archivo, abril de 2026).

Foto: Ernesto Ryan

Gabriela Valverde sobre el aumento de los homicidios: se abordó “inmediatamente” y habrá “un cambio en la tendencia”

La subsecretaria del MI rechazó el concepto de “guerra” contra el narcotráfico que impulsa Estados Unidos porque “genera una violencia en todo el territorio” que puede derivar en víctimas inocentes.

El último informe de delitos presentado por el Ministerio del Interior (MI) mostró un aumento de 6,6% de los homicidios en el primer semestre de 2026. La subsecretaria de la cartera, Gabriela Valverde, dijo que la situación se abordó “inmediatamente” y que, aunque los efectos “no son inmediatos”, a través del fortalecimiento de las capacidades en el territorio y de cambios en las direcciones de las jefaturas, “en el futuro” habrá “un cambio en la tendencia” de los homicidios.

“Nosotros estamos trabajando para revertir la tendencia, por supuesto, porque más allá de que podemos analizar los homicidios, sabemos dónde están ubicados y sabemos las causas –esto de la retaliación de la violencia, de los movimientos entre las bandas–, son muertes que no queremos, que no justificamos, y no dejamos de ocuparnos para que no ocurran. Las vidas son vidas y no importa de dónde sean”, aseveró la jerarca en diálogo con Panorama informativo de la diaria Radio.

Por otro lado, Valverde señaló que el crimen organizado es “una preocupación de todos los gobiernos de todos los países” en la región. La semana pasada, Uruguay participó en una reunión de la DEA en Buenos Aires con el objetivo de “fortalecer sus capacidades” para enfrentar la criminalidad, que está “organizada, no reconoce fronteras, tiene poder de fuego, tiene poder de compra y tiene poder de captación de personas para sus organizaciones”.

Dijo que los estados deben organizarse para “minimizar el efecto de lo que es la frontera en sí” y comprender que el trabajo “tiene que ser en conjunto y coordinadamente”. Cada país debe “fortalecerse en sus niveles y sistemas de información”, estar “en los territorios y hacer investigación” e intercambiar información con otros, algo que definió como “fundamental”. También destacó la necesidad de formación policial actualizada, ya que el crimen organizado “ha mutado de forma”.

Como novedad apuntó al intercambio de “información e inteligencia penitenciaria” entre países, dado que en Uruguay se ha formalizado a líderes criminales y eso hace que aparezcan “nuevas formas de criminalidad”. Indicó que a nivel local se monitorean todas las visitas y dentro del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR) trabaja la Unidad de Investigación y Análisis Penitenciario, con personal que está “permanentemente haciendo inteligencia dentro de las cárceles”, e investiga “los distintos movimientos en el personal” para evitar la corrupción.

Desde prisión, el delincuente Erwin Parentini amenazó al titular del MI, Carlos Negro, y a la directora del INR, Ana Juanche. Al respecto, Valverde expresó que desde el MI están “atentos, fortalecidos y también cuidando a las personas para que la posibilidad [de que una amenaza se concrete] se minimice”.

La postura uruguaya ante la “guerra” contra las drogas

“Uruguay no puede estar ajeno de ninguna forma a este fenómeno”, dijo Valverde sobre la estrategia de combate al crimen organizado que encabeza la administración de Donald Trump desde Estados Unidos. Sin embargo, se desmarcó del concepto de “guerra” a las drogas porque, en su opinión, son “expresiones que no reflejan realmente lo que se debe hacer”.

“Cuando se habla de ‘guerra’ se habla de enfrentamiento de estados contra bandas, donde se genera cada vez más violencia. El poder de fuego de las bandas criminales es alto, con lo que el Estado [al] ponerse al mismo nivel, también genera una violencia en todo el territorio, [a partir de la cual] puede también haber víctimas que son inocentes, porque en determinado territorio no solo están las bandas, sino también niños, niñas y adolescentes”, manifestó.

No obstante, apuntó que Uruguay “no puede estar ajeno a que la criminalidad organizada está creciendo en el territorio”, ni a que “antes era país de tránsito para algunos mercados ilícitos y hoy es un país de destino”, por lo que es preciso “tener coordinación en toda América Latina, no tanto a partir del concepto de ‘guerra’, sino con el concepto de mayor capacidad del Estado para adelantarse y para responder de manera inteligente contra estas bandas”.

Sobre la presencia de conexiones con facciones criminales brasileñas en Uruguay, en particular el Primer Comando de la Capital y el Primer Comando de la Frontera, Valverde afirmó que, “por supuesto, hay bandas criminales de origen brasileño, con otras expresiones en América Latina”, pero aclaró que no es que Uruguay tenga “cabecillas de esas bandas acá, sino que hay clanes familiares u organizaciones criminales en nuestro país que están en relación con estas bandas”.

El impacto de la violencia en niños y adolescentes

Sobre el impacto de la violencia entre bandas en niños, niñas y adolescentes, Valverde dijo que “también son parte de la violencia entre las bandas” y que se trata de una realidad a la que “no nos podemos acostumbrar”. Al respecto, agregó que el trabajo en los territorios se realiza en coordinación con organizaciones sociales y “todas las expresiones de la Policía”, además de “referentes y profesionales de la educación”.

Como ejemplo, Valverde reparó en que el MI firmó un acuerdo con la Administración de los Servicios de Salud del Estado para “estar presentes en los dos hospitales de Montevideo que reciben mayor cantidad de heridos de armas de fuego por esta retaliación entre las bandas criminales”, ya que en el momento en que ingresa el herido “es posible obtener información más pronto”, que resulta “vital para poder llegar antes”, dado que muchas veces no se radica una denuncia formal.