La Confederación de Organizaciones de Funcionarios del Estado (COFE) celebró, este jueves, su 62° aniversario. El evento contó con la presencia del presidente de la República, Yamandú Orsi; el presidente del Frente Amplio, Fernando Pereira; dirigentes de varias organizaciones sindicales, e invitados nacionales e internacionales. La celebración, que se llevó a cabo en el hotel Crystal Tower, contó además con la presentación de un panel denominado “Vientos de ultraderecha: impactos en nuestra región sobre la democracia, el trabajo y lo público”.
“Voy a dar un saludo, pero también me animo y pido permiso para una reflexión. Lo que hoy nos está pasando es una tremenda crisis de legitimidad. Todo es desconfiado, todo lo que existía se cuestiona. Lo empezamos a hablar con los partidos políticos en Occidente: la crisis de legitimidad de los partidos políticos. Ha pasado el tiempo y la crisis abarca no solo a los partidos políticos, sino que todo tipo de organización humana está en cuestión. Por supuesto, organizaciones sociales, civiles y hasta el Estado están siendo cuestionados”, expresó Orsi.
Señaló que cuando intercambia con otros mandatarios habla de “los partidos políticos y del movimiento sindical uruguayo, de las proezas, de las luchas y de lo que hemos conseguido en estos 200 años, con esos procesos maravillosos de principios del siglo XX o la década de 1990, con la defensa de nuestro patrimonio y soberanía”. “Lo que tenemos que conservar es este espíritu de comunidad en el que el Estado juega un rol fundamental”, manifestó.
“Las instituciones –que tenemos nuestras cosas– de gobierno, sociales y políticas nos estamos jugando una parada enorme”, afirmó. Y explicó que se debe a que “lo que se instala incluso es la existencia de una sociedad sin reglas en lo más mínimo, como en la actividad productiva; y desde la ilegalidad, muchas veces flagrante, hasta la puesta en duda y el cuestionamiento de existencia de reglas para la coexistencia de los países y de la sociedad en su conjunto”. Concluyó diciendo: “Larga vida a los sindicatos, larga vida a los movimientos sociales, larga vida al PIT-CNT, y larga vida a esta sociedad maravillosa que es Uruguay”.
Presidente de COFE: el movimiento sindical uruguayo “tiene una deuda pendiente”
Por su parte, el secretario general de COFE, José Lorenzo López, brindó un discurso en el que se refirió a la historia de COFE: “No nacimos como quien se suma a una unidad ya construida. COFE nace en el proceso histórico en que la clase trabajadora uruguaya construía lo que sería, pocos años después, la Convención Nacional de Trabajadores, la cual justamente en estos momentos está en el proceso de los 60 años de responsabilidad de la central única, el PIT-CNT”.
En ese sentido, sostuvo también que “fuimos parte de esa generación fundadora, que entendió ya en los años 60 que la suerte de los trabajadores y trabajadoras del Estado, de la administración central, entes autónomos, servicios descentralizados y la suerte de la clase trabajadora toda era una misma causa. Esa historia tiene muchos nombres, pero si debemos destacar uno, todos coincidimos en esta confederación con el nombre de nuestro líder supremo, el compañero Luis Iguini”.
López afirmó que en el Estado, “sin reformas estructurales profundas, sin organización social sólida y sin integración regional, cualquier avance será como un castillo de naipes. Esta idea es todavía hoy la hoja de ruta. Y 62 años después seguimos de pie, e impulsando la declaración de Montevideo que se emitió como Confederación Latinoamericana de Trabajadores Estatales”. Sostuvo que, en los 62 años de COFE, “el movimiento sindical uruguayo, con toda su historia y legitimidad, tiene una deuda pendiente” y es que “hay miles de trabajadores que no se sienten parte del movimiento sindical”.
El dirigente recordó parte del discurso que brindó en el acto del 1° de Mayo en representación del PIT-CNT, y afirmó que en gran medida se continúa manteniendo “un esquema de organización sindical pensado para un mundo del trabajo que ya no existe, muy anclado en el sector industrial”. Recalcó que apenas el 10% de los trabajadores trabaja en la industria y más del 70% en pequeñas y medianas empresas. “Se nos escapan y siguen escapando miles de trabajadores independientes, subcontratados, migrantes, trabajadores de plataformas. No alcanza con lamentarlo; necesitamos, lisa y llanamente, una verdadera revolución interna en la forma en que nos organizamos”, concluyó.
