El proyecto de ley presentado en la Cámara de Diputados por el legislador Federico Preve, que propone que los médicos que culminen su formación de posgrado en especialidades, así como otros profesionales de la salud que finalicen estudios de grado o posgrado, realicen un servicio obligatorio en el sistema público y en el interior, generó diversas repercusiones en el ámbito médico y político.
La iniciativa también establece que el servicio, remunerado, deberá cumplirse durante dos años, con una carga horaria semanal de entre cuatro y 16 horas, de acuerdo con lo que defina la reglamentación, y que, en caso de incumplimiento, el Ministerio de Salud Pública (MSP) no registre ni habilite el título para el ejercicio profesional.
En la fundamentación del proyecto, Preve incluyó que el objetivo central es “garantizar el acceso oportuno a la atención”, en particular en lo que refiere a especialidades médicas, mientras avanzan procesos de descentralización de la formación como solución de largo plazo.
Un grupo de médicos de diversas áreas firmó una carta en apoyo al proyecto. En tanto, otras fuentes consultadas por la diaria coincidieron en que es positivo que se ponga en agenda la distribución de especialistas en el interior del país, pero discrepan en varios aspectos, por ejemplo, en la obligatoriedad del servicio.
La carta de apoyo, firmada por más de 20 médicos –entre ellos Fernanda Nozar, ginecóloga y exdirectora general de Salud; el médico y exdecano de la Facultad de Medicina de la Universidad de la República (Udelar) Miguel Martínez, y Marcos Carámbula, médico y expresidente de ASSE–, señala que el “faltante, o en algunos casos la inexistencia, de algunas especialidades médicas o profesiones sanitarias genera demoras en los tiempos de espera para acceder a una consulta, una prestación de salud, cirugías en tiempo y forma, estudios y demás oportunidades de atención”.
Esta situación de inequidad territorial en varios departamentos y localidades del país “se ha agravado en los últimos años y no debemos naturalizarla ni aceptarla sin proponer cambios significativos”. También apoyan la propuesta transitoria porque “ninguna de las estrategias utilizadas con anterioridad ha logrado solucionar este problema de raíz ni dar una respuesta contundente a corto plazo”. Además, entienden que estas soluciones “no parecen encontrarse en los estímulos económicos o en apelar exclusivamente a la voluntad de profesionales e instituciones, si bien son medidas válidas”.
En diálogo con la diaria, Juan Riva, médico anestesiólogo y exprofesor titular de Anestesiología de la Udelar hasta el año pasado, otro de los firmantes, dijo que una propuesta muy similar se manejó en ese ámbito hace algunos años, cuando detectaron que el problema era la distribución de los especialistas y no su cantidad.
Consideró que la propuesta de Preve es “muy completa” y abarca muchos de los conceptos que ellos discutieron en su momento, aunque no prosperó. Sobre la obligatoriedad, señaló que no la ve como algo negativo y agregó que, si bien “limita un derecho”, es “por una razón de interés general”.
Juan Riva. (archivo, octubre de 2021)
Foto: Natalia Rovira
El Colegio Médico y la Facultad de Medicina plantearán su postura en el Parlamento
Por su parte, Álvaro Niggemeyer, presidente del Colegio Médico, dijo a la diaria, luego de que la institución se reuniera con Preve, que no tienen una postura unificada sobre la propuesta. Agregó que al organismo le preocupa la inequidad entre Montevideo y el interior y que “hay que tomar medidas para solucionarlo”, que, a su entender, deben enfocarse en por qué los médicos no se radican en el interior: “porque ganan menos que en Montevideo, se les corta la carrera, [porque los grados se cursan en Montevideo], por las condiciones de trabajo y porque muchas veces no cuentan con los recursos que necesitan”.
Para Niggemeyer, si se mejoraran los laudos y los contratos, además de implementar incentivos, aumentaría el arraigo fuera de la capital. Sobre el carácter de “solución transitoria” que Preve le dio al proyecto, Niggemeyer agregó que el Colegio le planteó que, si el proyecto se aprobara este año con un trámite ágil, alcanzaría a quienes comiencen la especialidad en 2026; es decir, se verían sus efectos recién dentro de tres años. Mientras tanto, según la redacción actual, el régimen sería voluntario.
“En el marco de la especialización, lo que plantea el proyecto puede ser una herramienta, pero no aislada; en ese caso, van a ir obligados y eso es tapar agujeros”. Señaló además que, en el diálogo con Preve plantearon que no es solo un problema médico, sino que se extiende a todos los integrantes de los equipos de salud.
Por su parte, Arturo Briva, decano de la Facultad de Medicina de la Udelar, dijo a este medio que le parece positivo poner el foco en las necesidades “reales” de los pacientes, pero advirtió que el tema “tiene tantos aspectos a tratar que requiere discusiones profundas”. Como titular de la facultad, señaló que prefieren esperar a ser convocados por el Parlamento antes de pronunciarse sobre aspectos puntuales del proyecto.
Desde el ámbito parlamentario, el senador del Frente Amplio Daniel Borbonet dijo que tiene previsto reunirse con Preve, pero que, en principio, el proyecto “requiere algunos cambios para lograr mayor aprobación”, ya que “es interesante y busca algo muy bueno”.
También desde el Parlamento, el diputado del Partido Nacional y exsubsecretario de Salud Pública José Luis Satdjian fue más crítico. Si bien valoró que se ponga el tema sobre la mesa, afirmó que el proyecto “le genera muchas dudas sobre la legalidad de la imposición” de trabajar en determinados puntos del país. En el mismo sentido, señaló que la obligatoriedad podría desmotivar la especialización.
Agregó que, en algunos casos, “tampoco se solucionaría el problema de los especialistas porque la tasa de formación es negativa: se forman menos de los que se jubilan”. Por eso, consideró prioritario trabajar en la formación más que en la distribución.
Rodrigo Perna. (archivo, junio de 2025)
Foto: Alessandro Maradei
Las posturas dentro del Sindicato Médico
Tras la presentación del proyecto, el presidente del Sindicato Médico del Uruguay (SMU), José Minarrieta, visitó la diaria Radio y expresó que la iniciativa tiene “aspectos muy polémicos que habrá que discutir”, pero que la “polémica siempre es bienvenida” y que seguramente “hay muchos médicos que no están de acuerdo”. No obstante, planteó que el SMU es “un sindicato democrático” y prevé instancias de debate, ya que “aún no tiene postura”.
Por su parte, el vicepresidente del gremio, Rodrigo Perna, sostuvo en diálogo con la diaria que tiene “una postura bien distinta a la del presidente” del gremio y cuestionó que se trata de “una propuesta inconsulta que afecta el trabajo médico” y que no fue discutida previamente con el sindicato. Sobre el contenido, afirmó que “es nefasto” porque incluye aspectos “obligatorios, coercitivos y punitivos”.
“Los motivos de la propuesta los compartimos, pero obligados, nada”, enfatizó. Además, consideró que va en sentido contrario al trabajo del SMU, que “hace años impulsa la mejora de las condiciones laborales y los cargos de alta dedicación”. “Los especialistas en el interior faltan en ASSE y esto se soluciona con condiciones de trabajo y sueldos acordes a la tarea”, agregó.
Según supo la diaria por fuentes del SMU, Preve se reunirá con el gremio el próximo miércoles.