La solicitud partió del MSP, con el objetivo de mejorar la salud de la mujer y del bebé; la Sociedad Ginecotocológica se opuso, pero el apoyo del Claustro de Medicina fue unánime
Argumentan que el proceso uruguayo da garantías, que las instituciones manejan una terminología común y que la implementación ha sido discutida con quienes la utilizarán