Este jueves, Fábricas Nacionales de Cerveza (FNC) envió al seguro de paro a todos los trabajadores de su planta de la ciudad de Minas, en Lavalleja. La decisión llevó a los trabajadores, nucleados en el Sindicato de Pilsen –que a su vez integran la Federación de Obreros y Empleados de la Bebida (FOEB)– a declararse en conflicto y decretar un paro hasta este sábado.
En diálogo con la diaria, el dirigente sindical Bruno Pastorino explicó que la dirección de la empresa citó a los trabajadores a una reunión en la que les comunicó su intención de suspender las operaciones en la planta durante el mes de julio, como parte de un proceso de evaluación de los negocios que la empresa Ambev, propietaria de FNC, mantiene en nuestro país. Producto de ello, los 59 trabajadores de su planta de Minas iban a ser derivados al seguro de paro como primera medida.
Pastorino dijo que la instancia fue recibida con sorpresa por los trabajadores, que se disponían a retornar de su licencia la semana próxima, algo que no será posible en caso de que se mantengan los planes de la empresa. Según dijo, desde la FNC adujeron problemas de costos en el negocio, particularmente en relación con productos de otros mercados que ingresan a nuestro país. Para el dirigente sindical, eso no es “un argumento lógico”, en tanto que es de esperar que los costos de productos que provienen de mercados vecinos se licuen dados sus mayores niveles de producción.
Igualmente, explicó que desde la empresa apuntaron a una pérdida de alrededor del 20% del mercado frente a otras marcas, con una fracción que hoy por hoy se sitúa cerca del 70%. Si bien no disputó dicha información, Pastorino cuestionó el hecho de que una vez más sean los trabajadores quienes “pagan el costo”.
El dirigente sindical recordó que la situación no es necesariamente ajena al sindicato, que ya debió transitar por este camino y negociar para lograr la reapertura de la planta en cuestión hace tan solo dos años. “Entendimos que habíamos llegado a un punto de acuerdo”, expresó al respecto, y recordó que entonces se acordó una cláusula de estabilidad laboral de tres años, un plazo que la empresa “no llegó a cumplir” dado el anuncio de este jueves.
En ese sentido, dijo que desde el Sindicato de Pilsen entienden que no existe “un ida y vuelta sano con la empresa”, y cuestionó el hecho de que un negocio que resultaba viable hace dos años ya no lo sea. “Una multinacional no deja de ser viable a los dos años”, argumentó. Es así que reveló que el gremio instó a la empresa a que se comunique con el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), de manera de instalar un espacio de negociación tripartita, algo que entienden que “puede ser mucho más productivo“.
Asimismo, y más allá de la situación en Minas, Pastorino expresó su preocupación por la situación en general de los negocios de Ambev en nuestro país. “Lo que nos dijo el gerente general [es que] esto no es una situación de Minas, sino lo que se va a poner en consideración o análisis es todo el negocio de Uruguay en su conjunto. Entonces, va mucho más allá de los 59 compañeros que hoy van a ser los primeros afectados”, resumió.
Cabe recordar que Ambev también es propietaria de la maltería Cympay en Paysandú, donde las operaciones se encuentran detenidas desde hace varios meses.
Es así que desde el Sindicato de Pilsen resolvieron parar durante las próximas 48 horas y convocar a una asamblea nacional para la tarde del viernes para informar sobre la situación y definir los próximos pasos a tomar, a la espera de una instancia tripartita en el MTSS. “Queremos empezar la situación en el ministerio para ver en qué situación nos encontramos [y] saber si se profundizan o no las medidas: ahí abarcaría no solamente el Sindicato de Pilsen, sino que entraría directamente la FOEB”, sentenció Pastorino.
