Nacional
Políticamente correctos
¿Los discursos carnavaleros deben conformarse con decir lo que los espectadores quieren escuchar? O sea, ¿es suficiente que el sentido común se suba al escenario y se presente bajo formas artísticas, o el carnaval debe también desafiar los lugares comunes del imaginario colectivo? Probablemente, en la combinación de ambos recursos se encuentre algo parecido al ideal, ocurre que, actualmente, es notorio el predominio del cliché sobre la irreverencia.