Colonia del Sacramento y Juan Lacaze, en el departamento de Colonia, serán parte de un plan piloto impulsado por el gobierno nacional para estudiar los efectos de la variabilidad climática sobre las zonas costeras y evaluar posibles medidas de adaptación, según informó Radio del Oeste.
La iniciativa estará coordinada a nivel nacional y contará con recursos provenientes del Fondo para el Medio Ambiente Mundial. El programa permitirá desarrollar estudios y experiencias piloto en diferentes departamentos costeros del país.
En diálogo con Radio del Oeste, el director nacional de Calidad y Evaluación Ambiental (Dinacea), Alejandro Nario, explicó que Uruguay deberá prepararse para afrontar cambios que tendrán consecuencias particularmente importantes sobre las zonas costeras.
“Lo que resulta claro es que la variabilidad climática va a terminar afectando a Uruguay. Nosotros tenemos que prepararnos para adaptarnos a eso”, señaló.
Nario explicó que las características del Río de la Plata hacen que determinados fenómenos puedan incrementar temporalmente el nivel de sus aguas. Entre ellos mencionó las sudestadas, que pueden operar “como un tapón” sobre el agua proveniente de los ríos Uruguay y Paraná.
En ese escenario, advirtió que podrían producirse con mayor frecuencia episodios de niveles elevados del río y tormentas más intensas.
Problemas de erosión en la costa
Uno de los principales problemas que busca abordar el programa es la erosión costera. Según los datos aportados por Nario, el fenómeno alcanza actualmente a una parte importante del litoral uruguayo.
“Tenemos cerca del 42% de la costa del Río de la Plata y cerca del 30% de la costa atlántica con problemas de erosión”, afirmó.
El funcionario sostuvo que, si no se adoptan medidas, esos procesos pueden acelerarse y generar consecuencias tanto sobre las poblaciones asentadas en las zonas afectadas como sobre diferentes actividades económicas.
Si bien señaló que algunos de los principales problemas se registran en Rocha, también mencionó expresamente la situación de los departamentos de San José y Colonia.
Para Nario, además de los efectos sobre quienes viven cerca de las zonas afectadas, la erosión puede repercutir sobre el turismo, una actividad particularmente relevante para Colonia y otras zonas costeras del país.
“Ese proceso de erosión termina afectando a quienes viven sobre la costa, pero también termina afectando al turismo, que para Colonia y para Uruguay es una fuente de ingreso muy importante”, expresó.
Un proyecto de unos 10 millones de dólares
Nario explicó que Uruguay presentó un proyecto ante el Fondo para el Medio Ambiente Mundial, mediante el cual se obtendrán alrededor de 10 millones de dólares para desarrollar diferentes acciones vinculadas a la adaptación de las zonas costeras.
Dentro de ese programa, se prevé destinar en el entorno de 800.000 dólares por intendencia para realizar estudios y experiencias piloto que permitan identificar cuáles son las respuestas más adecuadas en cada territorio.
Las intervenciones no necesariamente estarán concentradas exclusivamente en obras de infraestructura. El objetivo también será determinar qué medidas de conservación de los ecosistemas y de las barreras naturales pueden contribuir a reducir la erosión.
“Eso incluye obras, pero también incluye qué tengo que dejar para evitar que se vaya la arena, simplemente no tocando un ecosistema o dejando determinadas barreras naturales”, explicó Nario.
De acuerdo con el director de Dinacea, las experiencias permitirán evaluar qué soluciones resultan efectivas para las características particulares de cada departamento.
Colonia del Sacramento y Juan Lacaze
En el departamento de Colonia, las experiencias estarán concentradas específicamente en Colonia del Sacramento y Juan Lacaze.
“En el caso de Colonia va a estar centrado en Colonia del Sacramento y Juan Lacaze. Ahí se va a aprender sobre cuál es la mejor forma de adaptarse”, comentó Nario a Radio del Oeste.
Los estudios y pruebas que se desarrollen en ambas ciudades buscarán generar conocimiento sobre las medidas más eficaces para enfrentar la erosión y otros impactos asociados a la variabilidad climática, combinando eventualmente intervenciones de infraestructura con estrategias de conservación y recuperación de las defensas naturales de la costa.
