La generación 2025 de la Especialización en Gestión Cultural del Área Social y Artística, de la Universidad de la República, ofrecerá un circuito de debates en la Ciudad Vieja el sábado 9 de mayo de 10.00 a 17.00. Los encuentros se estructurarán en torno a temas de actualidad en el campo de la gestión cultural. Se trata de la tercera vez que se lleva adelante y presentará como novedad la integración de una experiencia lúdica o sensible como disparador del intercambio posterior. Invitan a los interesados en participar a completar un formulario para asegurarse cupo y condiciones de accesibilidad. Advierten, además, que las locaciones están sujetas a cambios en caso de mal tiempo.

Desde la organización, la estudiante Emilia Medina Scorza contó que durante el proceso de creación del ciclo hubo varias instancias para definir cómo abordar los temas culturales: “Hicimos diversos talleres, como una gran actividad con un pizarrón en el que íbamos escribiendo qué nos estaba pasando a nivel profesional y también como público de la cultura. Fuimos volcando todos los intereses o las incomodidades en ese ámbito y empezamos a agrupar conceptos”. De allí surgieron los seis núcleos temáticos que guiarán la jornada, distribuidos en espacios que brindarán el marco adecuado para cada uno.

El programa comenzará a las 10.00 en el Museo de la Movilidad y las Identidades (MUMI, Bartolomé Mitre 1550) con las charlas tituladas “Territorios en juego: dinámicas colectivas para pensar desde la práctica, la descentralización y la democracia cultural”. Continuará en Pensión Cultural Milán (Juan Carlos Gómez 1531) para poner a consideración “Trabajo en cultura: ¿sinónimo de precarización?”. Las charlas se sucederán luego, desde el mediodía, en la explanada del teatro Solís (Buenos Aires esquina Bartolomé Mitre) a partir de la premisa “Ponele el cuerpo a la desigualdad: un ejercicio sobre el acceso a la cultura”, para retornar al MUMI y reflexionar acerca de la relación entre derechos culturales, identidad cultural, lengua y experiencias migrantes en las infancias y adolescencias que hoy habitan la ciudad. “Personas, culturas y algoritmos” será un recorrido por distintas experiencias, a las 14.30, en el Centro Cultural de España (Rincón 629) y, por último, de 15.00 a 17.00 en Patio Mainumby (Sarandí 370) la propuesta será “Arte y ecosistema: imaginar otros futuros posibles desde la gestión cultural”.

¿Por qué llamaron a estas instancias “Emergencia cultural”? “Primero, porque veíamos recortes, precarización, censura, desigualdad, o sea, desaparición de ciertos espacios”, respondió Medina. “La cultura nos aparecía como un campo que estábamos sosteniendo. Pero después, cuando uno empieza a reflexionar y a debatir, la emergencia tiene una doble bajada, un doble filo o dos caras de una misma moneda, porque en la palabra emergencia también está la clave: al mismo tiempo que hay una emergencia, hay algo que emerge. Porque encontramos que en esto de salir de esa alerta y ver qué es lo que aparece, qué es lo que rompe, eso que no tiene nombre aún, nuevas formas de hacer cultura. Esto va a ser un encuentro con nuevas formas de encontrarnos y de pensar la cultura; no queremos hablarlo solo desde un lugar de crisis, sino también como una condición de posibilidad, como una aparición”, consideró.

Ante las situaciones de crisis, en suma, surgen otras formas de concretar los objetivos, “porque no se trata solo de estar constantemente apagando incendios, sino de saber leer lo que está emergiendo en medio de esa urgencia”, y también “porque lo más vivo de la cultura a veces no nace de condiciones estables, sino de esos bordes, y en una inversión a esto de emerger, pensar en el agua, en lo que es el mar de posibilidades”. “Políticamente el concepto de pensar la emergencia puede ser problemático, porque todo lo que se nombra como urgencia a veces justifica la excepcionalidad permanente y eso lleva tomar decisiones rápidas, sin procesos, sin escucha”, reflexionó. La intención es entonces habilitar la escucha y el diálogo, pensar los procesos, señala Medina, porque como gestores culturales a veces tienen que “sostener lo que se cae, pero sin impedir que algo nuevo aparezca: es contención, pero también una práctica de atención”. “Estos debates son para prestar atención a la cultura y cuanto más ojos miremos, mejor”, concluyó.

Lo que se converse y se recopile el sábado quedará como insumo para investigaciones, ya que la formación de estos futuros gestores culturales no implica únicamente poner en acción ideas. “Vamos a entregar trabajos finales, pero también va a quedar un archivo que será un insumo para pensar nuevas políticas culturales”, agregó Medina. “Es un gran material que va a quedar registrado tanto en bitácoras nuestras como en distintos soportes audiovisuales. Esto es el inicio de un gran trabajo que va a continuar”, pronosticó.