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Cultura Música
León Gieco y Natalia Oreiro, en la despedida de Ruben Rada, el 27 de agosto, en el Salón de los pasos perdidos del Palacio Legislativo · Foto: Rodrigo Viera Amaral

León Gieco y Natalia Oreiro, en la despedida de Ruben Rada, el 27 de agosto, en el Salón de los pasos perdidos del Palacio Legislativo

Foto: Rodrigo Viera Amaral

El homenaje multitudinario a Rada en el Palacio Legislativo

Crónica de una despedida colectiva.

Llovía a las tres de la tarde del último jueves de agosto. A esa hora, en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo, la foto era lo más parecido al funeral de Superman. El presidente Yamandú Orsi había decretado duelo nacional en la noche anterior.

Alrededor del féretro donde descansaba Rada desfilaron Daniel Lobito Lagarde, Diane Denoir, Jorge Trasante, Urbano Moraes, Samantha Navarro, los hermanos Ibarburu, Jorge Nasser, Mario Carrero, Gustavo Montemurro, Luciano Supervielle, Fernando Santullo e integrantes de la Rueda de Candombe, entre muchas otras figuras de la música uruguaya; fueron los más tempraneros.

Los hijos del artista, Lucila, Matías y Julieta se pusieron al frente de la bienvenida al velatorio, junto con su madre, la compañera y manager del músico, Patricia Jodara, consolando a los más y menos conocidos.

Ingreso al salón de los pasos perdidos, Palacio Legislativo

Ingreso al salón de los pasos perdidos, Palacio Legislativo

Foto: Rodrigo Viera Amaral

Entre los muchos arreglos florales, incluidos los enviados por el Parlamento, la Presidencia de la República y el Club Atlético Peñarol, los de la Casa de la Cultura Afrouruguaya se ubicaron bien cerca del super héroe local, especie de padre de todos los músicos de al menos de las dos orilla del Río de Plata, y más allá.

A los dos lados del ídolo se dispusieron tres ornamentos luminosos. Por la entrada al palacio de la Avenida de las Leyes ingresaba el público que desde el comienzo de esa tarde esperó en una larga fila para saludar a Rada. El antiguo salón, protegido por funcionarios de ropa de color bordó ya estaba lleno a las cuatro de la tarde. En el eco del lugar de techo elevado la voz del cantante podía escucharse en su interpretación de “Las manzanas”, “Botija de mi país” y “Dedos”, como fondo sonoro de un clima que al principio se sostuvo en el respetuoso silencio.

El primer “chas, chas, chas” de la clave del candombe lo arrancó Tía Tina con su llegada. La emblemática mama vieja y figura del carnaval agitó el ambiente y de inmediato contagió sus movimientos de baile para inaugurar una llamada bajo techo.

De los locatarios, la primera en llegar fue la vicepresidenta Carolina Cosse y, cerca, la senadora Blanca Rodríguez. “Todo el Uruguay está triste y sentido por esta partida de Rubén. Ver a la gente tan sacudida anoche, y verla hoy haciendo esta cola bajo lluvia es muy conmovedor”, dijo Rodríguez, y agregó: “Rada nos ha dejado un legado impresionante, porque era un exquisito de la música y además él tenía un gran orgullo por una vida construida a partir de un origen muy humilde. También un gran orgullo por la familia, que seguía además su camino de la música. Cada vez que Rada subía al escenario era una celebración de la vida. Desparramaba alegría, incluso últimamente. Yo tenía una relación muy linda con él, de tantos años transitando por Canal 10. Compartíamos una cosa muy graciosa: la peluquería. Era un placer, porque ahí estábamos todas las mujeres, Rada decía: ‘están todas muertas conmigo’, y todas lo aplaudíamos. Lo queríamos y lo queremos. Nos queda el privilegio a los uruguayos de haber tenido un Rubén Rada.

También se aproximaron al recinto legislativo, el exintendente canario Marcos Carámbula, y el expresidente de la República, Julio María Sanguinetti, quien recordó “la sonrisa fantástica”, de Rada. Además, añadió: “Uno de sus principales virtudes fue la defensa de la negritud, la exaltación de esa condición, que Pedro Figari también expuso y que significa tanto para los uruguayos. Cuando yo era chico, Obdulio Varela, el Negro Jefe, era como Artigas. Y el Negro Rada, para mucha gente también fue como Artigas”.

Familia y artistas durante la ceremonia de despedida de Ruben Rada

Familia y artistas durante la ceremonia de despedida de Ruben Rada

Foto: Rodrigo Viera Amaral

El carnaval también dijo presente con las presencias del cupletero Diego Bello y el puestita Coco Rivero. “Fue nuestra banda sonora de infinidad de maneras. Desde candombe, hasta haciendo plena, rock and roll”, dijo recordó el referente de Momo.

El locutor y comunicador Berch Rupenian, por su parte, lo definió como “el verdadero representante de lo que es Uruguay en música: el candombe. Él fue el que impulsó y exportó a todo el mundo, como si fuera un diplomático. Es inigualable”.

A las cuatro de la tarde, a la multitud, se le sumó una delegación argentina, con León Gieco, Dante Spinetta y Ricardo Mollo, de Dividos. En un grupo ampliado con la uruguaya Natalia Oreiro, el presidente Yamandú Orsi, y el músico Nacho Algorta, el clima volvió a encenderse bajo iniciativa de Gieco, en la dirección propuesta por el propio Rada desde su obra. Argentinos y uruguayos armaron un círculo alrededor del ídolo y entonaron con palmas los más festivo y eufórico de su repertorio, “Quién va a cantar” incluida.

A fuera, por la avenida de la Leyes con vista a Libertad, el paisaje se asemejaba a la previa de un concierto. Puestos de chorizos y hamburguesas se apostaron en la vereda de enfrente, así como vendedores de flores y paraguas. A las cinco de la tarde, del equipo de audio de uno de los vendedores salió “Muriendo de plena” y un grupo de mujeres armó un baile que llamó la atención del tránsito y de los curiosos que estaban en otra sintonía.

Homenaje Ruben Rada

Homenaje Ruben Rada

Foto: Rodrigo Viera Amaral

En eso, llegó una pareja de estudiantes con una rosa blanca y una botella de vino. “Nos enteramos en clase y recordamos la frase: que sea sin llanto sin pena. Ayer lloramos, pero ahora estamos acá para festejar”, dijo la muchacha, que venía de la Facultad de Ciencias Sociales.

Un rato antes, cuando un periodista le preguntó a Orsi si el gobierno le había hecho suficientes homenajes al músico, el presidente aclaró que, con Rada, siempre se trató de “mostrar lo mejor que tenemos al mundo”: “Nos transmitía alegría, no felicidad, todo el tiempo, a nosotros que somos medio apagaditos”.

Homenaje a Ruben Rada

Homenaje a Ruben Rada

Foto: Rodrigo Viera Amaral

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