Con goles de Santiago Benítez y Luciano Cosentino, Montevideo Wanderers le ganó a Montevideo City Torque en el estadio Charrúa y se quedó con el primer lugar de la serie B del Torneo Intermedio. El bohemio, todavía en posición de descenso por la tabla del promedio, se enderezó tras la llegada de Mathías Corujo a la dirección técnica y cerró el torneo corto invicto, con cuatro triunfos y tres empates. Peñarol y Cerro Largo definen este sábado el primer lugar de la serie A de donde saldrá su rival. El ganador del Intermedio tendrá un cupo asegurado en la Copa Sudamericana 2027.
Gonzalo Montes, de Montevideo City Torque y Nicolás Queiróz, de Wanderers.
Foto: Rodrigo Viera Amaral
Un poco malo
La cancha sintética del Charrúa, mojada y rápida, puede apuntarse como uno de los factores que afectó el juego, que fue impreciso, constantemente interrumpido por pérdidas, malas entregas y pelotas que quedaban largas. La caprichosa lo fue más que nunca y el primer tiempo fue malo, sin acciones claras de gol.
Wanderers sugirió un poco más que Torque, tuvo la pelota y jugó más adelantado. Facundo Labandeira quiso sacudir la modorra por la banda derecha, con algún intento de desborde fallido, y por último con un tiro desde afuera del área que salió cerca del palo de Franco Torgnascioli, en la única jugada destacable de la primera parte.
Por la izquierda tuvo un par de subidas prometedoras Leandro Zazpe, que ingresó antes de la media hora por la lesión del lateral izquierdo titular del bohemio, el hondureño Darlin Mencía, que al caer con una dolencia muscular pareció culpar al terreno de juego por la incidencia.
Torque no consiguió elaborar su juego y apenas amagó con un par de contragolpes, finalmente sin efecto. Cerca del área rival, el que pareció más inclinado al desequilibrio fue el juvenil argentino Luka Andrade, que probó de zurda con un tiro desviado y después con un centro venenoso tras un enganche que dejó a Salomón Rodríguez en fuera de juego.
Jjugadores de Wanderers tras convertir el segundo gol.
Foto: Rodrigo Viera Amaral
Eficacia bohemia
La dinámica de juego no se alteró en el segundo tiempo. Al inicio pareció que Torque podía disputar un poco más la tenencia de pelota y el dominio territorial, pero Wanderers volvió a tomar las riendas y se posicionó arriba, sobre todo a partir de una serie de pelotas quietas y tiros de esquina consecutivos.
El bohemio primero avisó: Joaquín Zeballos cortó un pase de Pablo Siles en salida y se fue solo rumbo al arco, pero la terminó mal y en lugar de definir buscó el pase, que facilitó el corte defensivo. El gol llegó a los 22 del complemento, cuando desde el córner la movieron para Jonathan Urretavizcaya, que recién ingresado y en la primera que tocó, mandó un centro que se desvió en el camino y encontró en el segundo palo la cabeza de Benítez para mandarla adentro.
El equipo ciudadano salió a buscar el empate. El árbitro Javier Burgos pitó un penal a favor de Torque minutos después del gol bohemio, pero lo llamaron del VAR para revisarla y anuló el fallo. Fue una jugada extraña, en la que Salomón Rodríguez recibió dentro del área y Franco Formiliano, quizá por un resbalón o porque había quedado mal acomodado para defender, marcó con la cabeza desde el piso, por lo que Burgos primero habrá visto mano o falta del zaguero, que el monitor del VAR reveló inexistentes.
Jjugadores de Wanderers tras convertir el segundo gol.
Foto: Rodrigo Viera Amaral
Enseguida de esa incidencia, Zeballos recuperó en su cancha y esta vez sí decidió bien: le puso un pase filtrado justo a Luciano Cosentino, que se metió a espaldas de la defensa y definió por el costado de la salida de Torgnascioli. El partido, por lo que había mostrado Torque, ya estaba sentenciado, a falta de un cuarto de hora para el final.
En la última del partido, Urretavizcaya la puso abajo de la suela para dejar correr los segundos, y Diogo Guzmán reaccionó, generando una escaramuza que terminó con Guzmán y con el propio Urretavizcaya expulsados.
